Ruta del Casino de la Rabassada, un paseo que recuerda la antigua burguesía barcelonesa
En Barcelona hay un edificio que oculta historias de lujo, juego y decadencia. El Casino de la Rabassada, un espacio pensado para la burguesía catalana, vuelve a estar en boca de todos.
Situado en un entorno privilegiado, este recinto emblemático espera a quien se atreva a recuperar un trozo de pasado con mucho por contar. Y, además de contarte un poco de su historia, también queremos proponerte una ruta senderista para verlo de cerca.
El Casino de la Rabassada: un lujo con historia
Por los alrededores de 1899, en un lugar tan privilegiado como el Parque Natural de Collserola, se inauguró un hotel que no tardaría en convertirse en un símbolo del ocio exclusivo: el Casino de la Rabassada. Un espacio destinado a la burguesía catalana, donde la discreción y la alta gastronomía iban de la mano.
Concretamente, el casino se encuentra en el kilómetro seis de la carretera de la Rabassada, en Sant Cugat del Vallès, un emplazamiento que aún hoy conserva su magia a pesar del paso del tiempo.
Lo que hace especial este lugar no es solo su pasado, sino sus dimensiones: con 106.000 m² de terreno y 500 m² construidos, el edificio ofrece muchas posibilidades, aunque actualmente se encuentra en estado ruinoso.
Un recinto con todas las comodidades
El Casino no era solo un lugar para jugar; era una experiencia completa. Con una capacidad para 800 comensales, cocineros venidos expresamente de París y una oferta que incluía teatro, salas de espejos, una montaña rusa de 2 km y hasta tiro con arco, parecía querer competir con los mejores casinos de Europa.
Esta ambición reflejaba la burguesía catalana de la época, que buscaba un espacio donde escapar del bullicio de la ciudad y disfrutar sin reparos. Y todo ello, muy cerca de Barcelona, pero con la sensación de estar en otro mundo.
El complejo lúdico tuvo mucho éxito hasta que, en 1923, Primo de Rivera prohibió el juego. Aun así, durante la Exposición Universal de 1929 volvió a brillar pero se apagó, finalmente con el inicio de la Guerra Civil, en 1936. A partir de ahí ya quedó abandonado. El casino y el parque de atracciones fueron casi completamente derribados y el hotel aún se mantiene pero en ruinas.
Además, se dice que hay una historia mucho más oscura en La Rabassada, y algunos afirman que incluso está encantada.
Con todo, hemos podido saber que tanto los restos del complejo como el resto de la finca están en venta. ¿Podría ser una oportunidad para que alguien invirtiera en convertirlo en un parque visitable y que lo que quede de los elementos arquitectónicos pueda consolidarse para poder crear equipamientos culturales o turísticos?
Pero... ¿Por qué está en venta?
Bueno, como hemos dicho, el destino del casino cambió con la dictadura de Primo de Rivera en los años 20, cuando la prohibición del juego inició su fin. El lugar cerró en 1930 y durante la Guerra Civil sirvió como refugio antes de ser parcialmente derribado para evitar que se convirtiera en un punto de resistencia.
Hoy, lo que queda del edificio está en venta por 1,7 millones de euros, según el portal inmobiliario Fotocasa. Hay una oportunidad para rehabilitarlo, ya que es patrimonio arquitectónico catalogado dentro de las construcciones protegidas del parque de Collserola.
Cómo llegar y qué hacer en la zona
La Rabassada es accesible en coche desde el centro de Barcelona en unos 30 minutos, tomando la carretera BP-1417 hacia Sant Cugat del Vallès. También se puede llegar en transporte público combinando tren hasta Sant Cugat y luego un breve trayecto en taxi o autobús.
Alrededor, el Parque Natural de Collserola ofrece rutas de senderismo, zonas de picnic y vistas espectaculares de la ciudad y la naturaleza. No es raro encontrar gente que se escapa en bicicleta o a pie para desconectar.
Ruta senderista del Casino de la Rabassada
Desde el canal de Youtube 'Disfrutamos Caminando Senderismo' nos proponen una ruta que pasa por el entorno del Casino. Esta es una ruta circular muy interesante, con paisajes y monumentos bastante bonitos.
Desde Modernet también te proponemos una ruta de senderismo, creada por Barcelona Travel Hacks, de 15 km y entre 4 y 6 horas de caminata (dependiendo del ritmo al que se vaya) para ver de cerca estas ruinas que también es bastante bonita, y que parte desde la estación de FGC de Sant Cugat y cruza el parque de Collserola para pasar por el casino y el hotel en ruinas antes de pasar por la cumbre del Tibidabo para llegar a la estación superior del funicular de Vallvidrera.
Gastronomía y alojamiento cerca
Si decides hacer una escapada por la zona, no te pierdas la gastronomía local. En Sant Cugat, el Bar Can Piqué es una referencia para tapas con un toque moderno, mientras que el Restaurante La Taverna ofrece platos tradicionales catalanes en un ambiente cálido y acogedor.
Un patrimonio que espera revivir
El Casino de la Rabassada no es solo un edificio en ruinas; es una pieza de la historia de la burguesía catalana que guarda muchas historias entre sus paredes. Quizás estos 1,7 millones de euros sean la oportunidad que alguien esperaba para devolverle la vida.
Si te gusta explorar lugares donde el pasado y la naturaleza se encuentran, este es un punto para anotar en tu lista, aunque solo sea para hacer una escapada natural antes de decidir comprarlo o hacer correr la voz para que alguien lo compre e invierta en un lugar con muchas posibilidades.
Cosas que tenemos que tener muy en cuenta
Pensamos que estas ruinas forman parte de una propiedad privada y no debemos entrar, además de encontrarse en un estado deplorable y que puede ser peligroso por posibles derrumbes. Pero sólo pasando por el lado ya nos damos cuenta de la majestuosidad de aquel complejo que un día fue lugar de esparcimiento para la crème de la crème de Barcelona.

