Meryem, la marroquí que va a cruzar África en bicicleta

Casablanca, 30 años y una bicicleta. Meryem Belkihel, conocida en Instagram como MeghyLost, se lanzó a una aventura que muchos consideran una locura: 35.000 km en bicicleta por África. Y no, no es una ruta turística cualquiera.

Durante tres años, cruzó 33 países del continente, desde Marrakech hasta Sudáfrica, esquivando tormentas, inseguridades y lo que podamos imaginar. Pero, ¿qué la impulsó a hacerlo? ¿Y cómo ha cambiado su mirada sobre África? Aquí no encontrarás la típica historia.

Meryem en el seu periple per Àfrica. Imatge cedida.
Meryem en su periplo por África. Imagen cedida.

El viaje que cambió una vida y una mirada

Meryem Belkihel no es una ciclista cualquiera. Con solo 30 años, esta joven de Casablanca decidió hacer lo que muchos ni siquiera se atreven a pensar: cruzar África en bicicleta. 35.000 kilómetros pedaleando por 33 países, sin volver nunca a casa durante tres años. Su ruta no tenía solo un objetivo deportivo, sino también romper estereotipos y mostrar la África real.

Durante su recorrido se enfrentó a desiertos abrasadores, carreteras llenas de polvo, lluvias torrenciales y contextos políticos difíciles. Pero su motivación no era solo superar obstáculos físicos: quería visibilizar el papel de las mujeres africanas y denunciar los efectos del cambio climático en diferentes regiones.

Cómo llegar a Casablanca, punto de partida

Si quieres conocer la ciudad que vio partir a Meryem, llegar es fácil desde el Camp de Tarragona. Puedes tomar un vuelo low cost con escala en Barcelona o Madrid hasta el aeropuerto Mohammed V de Casablanca, que está a unos 30 minutos del centro. También tienes la opción del tren desde Rabat o Tánger si quieres hacer una ruta más pausada por Marruecos. En Casablanca, no te pierdas el paseo marítimo donde Meryem fue entrevistada, con vistas a la imponente mezquita de Hassan II y el faro de El Hank.

Gastronomía y alojamiento en Casablanca

Después del viaje, seguro que te gusta probar la cocina local. En la zona marítima, hay varios restaurantes que ofrecen marisco fresco y platos típicos como el tajine. Para dormir, hay desde pensiones económicas hasta hoteles modernos como el Hotel Kenzi Tower, que ofrece vistas impresionantes a la ciudad.

Desmontando mitos: África no es un país

Meryem quiso que su experiencia sirviera para romper con la visión simplista y a menudo errónea de África. Mucha gente piensa que es un único país lleno de conflictos y pobreza, una idea que ella rechaza por completo.

A lo largo del viaje, descubrió ciudades con sistemas digitales avanzados, economías dinámicas y regiones seguras pese a la inestabilidad política de ciertos países. Por ejemplo, vivió las protestas en Senegal y Mozambique, pero también paseó por barrios tranquilos y modernos.

Cómo moverse por África en bici y visados

Atravesar tantos países en bicicleta no es solo una cuestión física, sino también burocrática. Los visados son un dolor de cabeza, especialmente para ciudadanos africanos. Meryem destaca que los costos de visado pueden superar los 300 euros y que a menudo los europeos entran más fácilmente que los africanos, una paradoja que evidencia las desigualdades del continente.

Consejos para explorar África desde el Camp de Tarragona

  • Planifica bien la documentación según el país.
  • Consulta la seguridad local en webs oficiales antes de viajar.
  • Piensa en viajes combinados con vuelos y transporte local para ahorrar tiempo.

Un viaje con alma: la voz de las mujeres africanas

Para Meryem, el viaje también es una declaración de intenciones: mostrar que las mujeres africanas pueden hacer grandes cosas. Su web y redes sociales se convirtieron en un cuaderno de viaje abierto, donde compartía experiencias, retos y momentos únicos.

Además, quería fortalecer el vínculo entre Marrakech y el resto de África, recordando que la gente comparte valores como la hospitalidad y la generosidad. Su mirada crítica también cuestiona las narrativas dominantes en Europa y en Marruecos, donde aún persisten prejuicios sobre el continente.

Visitar Casablanca y alrededores después de la ruta

Una vez en Casablanca, aprovecha para hacer una escapada a lugares como El Jadida o Rabat, ciudades llenas de historia y buena comida. No dejes de probar un buen té con menta por el Boulevard Mohamed V o por el Boulevard del Océano Atlántico y degustar un buen plato de couscous.

Alojamiento y gastronomía recomendada

Si buscas un lugar donde alojarte después de la ruta de Meryem, prueba algún riad tradicional en Casablanca o un hotel boutique en Rabat. En la mesa, destaca la cocina marroquí auténtica con platos como la harira o los pasteles dulces.

La realidad es que, este viaje no solo fue un recorrido físico, sino un ejercicio valiente para cuestionar estereotipos y mostrar la África diversa que muchos desconocen. Si te animas a seguir los pasos de Meryem, prepárate para una experiencia que va más allá de lo que imaginas.

Para más información sobre viajes a África y consejos prácticos, puedes consultar buenas agencias especializadas como Altaïr Viatges o Watatu Travel