Manel Nadal admite el colapso en Rodalies el día del eclipse y califica la comunicación de "inadecuada"

El secretario de Movilidad reconoce un colapso en Rodalies por el eclipse y critica la falta de información clara sobre el uso escalonado del transporte público.
 Manel Nadal reconeix el col-lapse a Rodalies durant l'eclipsi i critica la comunicació del Govern com a inadequada - Imagen generada por IA
Manel Nadal reconoce el colapso en Cercanías durante el eclipse y critica la comunicación del Gobierno como inadecuada — Imagen generada por IA

Manel Nadal ha reconocido un colapso en Rodalies en la ida hacia el sur el día del eclipse, atribuyéndolo a una comunicación pública deficiente. A pesar de ello, defiende que la vuelta desde Tarragona se realizó de manera ordenada y que la oferta de trenes era suficiente.

El secretario para la Movilidad e Infraestructuras ha admitido que la información sobre la necesidad de desplazarse de forma escalonada no se transmitió lo suficientemente bien, especialmente en lo que respecta al transporte público, hecho que concentró a mucha gente entre las 16.30 y las 18.30 en Rodalies.

La gestión del colapso en Rodalies durante el eclipse

¿Por qué la comunicación fue clave en el problema?

La comunicación fue inadecuada porque el llamado a desplazarse de forma escalonada se centró en el transporte privado y no en los trenes. Esto provocó aglomeraciones en horarios muy concretos, generando un colapso que, según Nadal, se habría evitado con más información sobre la capacidad y composición de los trenes.

¿Qué incidencias complicaron la situación?

Además del colapso por la concentración de pasajeros, una incidencia en las vías y la alarma accionada en un tren empeoraron la situación, dificultando aún más la circulación y la gestión del servicio.

Oferta y demanda del transporte durante el eclipse

¿Era suficiente la oferta de trenes para el evento?

Según Nadal, la oferta era adecuada: se pusieron más de 20 trenes en doble composición, y tres trenes de la línea R11 se destinaron al corredor sur, además de un tren especial desde Tortosa. Algunos de estos trenes salieron casi vacíos, ya que muchos optaron por quedarse en Tarragona.

¿Cómo se gestionó la vuelta desde Tarragona?

La vuelta se hizo de manera ordenada. El Gobierno, coordinado con Mossos y Rodalies, cerró la estación para evitar problemas y ordenó que se añadieran autobuses si era necesario. Finalmente, no fueron necesarios, y se puso un tren extra a medianoche que actuó como "tren escoba".

Las lecciones después del colapso

¿Qué ha admitido Manel Nadal sobre la gestión?

Ha reconocido que no se dio la información adecuada sobre la necesidad de escalonar el uso del transporte público ni sobre la capacidad de los trenes. Insiste en que la previsión era correcta, pero el funcionamiento no fue adecuado porque la gente no llegó a la hora o viajó en condiciones complicadas.

¿Qué medidas deberían aplicarse para evitar futuros colapsos?

Sería necesario informar mejor y con más antelación sobre la composición y capacidad de los trenes, así como insistir mucho más en el uso escalonado del transporte público, no solo en el privado, para evitar aglomeraciones en momentos puntuales.

El caso del colapso en Rodalies durante el eclipse pone de manifiesto que, a pesar de tener un número suficiente de trenes, la falta de comunicación clara y específica puede hacer que el sistema se derrumbe. La realidad es que la gestión del flujo de pasajeros depende tanto de la oferta como de la información que reciben los usuarios. Sin esta pieza clave, incluso la mejor planificación puede fracasar.

Fuente del artículo: Redacción / Agencia Catalana de Noticias