Montse Cortell

El arte del aburrimiento

L'art de l'avorriment
El arte del aburrimiento
Cuando el silencio incomoda, solemos llenarlo con ruido y pantallas. Pero el artículo defiende una idea incómoda y necesaria: de aburrirse puede nacer la creatividad.

¿Os pasa a vosotros, o os ha pasado alguna vez, que cuando estáis con más gente y hay un silencio largo, os sentís incómodos? ¿Sentís la necesidad de hablar de algo para romper ese silencio?

Vivimos en un mundo lleno de estímulos constantes. Siempre tenemos todos una lista infinita de tareas pendientes, día tras día.

Nuestros hijos pasan de una actividad extraescolar a otra, de los deberes a los videojuegos, del móvil a la tablet. Y cuando hay un minuto de silencio, un espacio vacío, sentimos la necesidad urgente de llenarlo con algo.

Pero ¿qué pasa si nos aburrimos un rato... y les dejamos que se aburran?

El mejor terreno para la creatividad

Me he sorprendido muchas veces pensando que no puedo parar, que estoy perdiendo el tiempo si no hago nada. También diciendo “ven, hagamos esto” cuando veía a mi hija sentada sin hacer nada aparentemente productivo.

Como si el aburrimiento fuera un enemigo a combatir, que hay que evitar cueste lo que cueste.

Pero resulta que el aburrimiento es el mejor terreno para la creatividad. Cuando no hay nada programado, cuando no hay ninguna pantalla que nos entretenga, nos vemos obligados a buscar dentro de nosotros mismos.

Y es entonces cuando aparecen las ideas más locas, los juegos más imaginativos, las historias más increíbles, las preguntas más profundas.

El aburrimiento no es tiempo perdido. Es tiempo para ganar. Es el espacio donde nace la curiosidad, donde se desarrolla la autonomía, donde aprendemos a estar bien con nosotros mismos.

Así que este mes os propongo un reto sencillo (y difícil a la vez): dejar espacios vacíos en vuestra agenda y en la de vuestros hijos.

No programéis cada minuto del fin de semana. Resistid la tentación de buscar alguna actividad para hacer cuando pensáis —o os dicen— “me aburro”.

Y ved qué pasa. Quizás os sorprenda descubrir que del aburrimiento nacen las mejores aventuras.

Hasta el próximo mes, y que “reflexionéis” mucho.