¿Por qué casi el 35% de los visitantes del Parque de Cap de Creus son extranjeros?
El Parque Natural de Cap de Creus recibe casi 960.000 visitas anuales, y la cifra que más sorprende es que el 34,5% de los visitantes son extranjeros. La presencia de turistas de fuera de España se nota sobre todo entre los franceses, que representan cerca del 22% del total.
Este parque marino-terrestre del Alto Ampurdán genera un gasto turístico anual de 84,4 millones de euros, según un estudio reciente que también señala necesidades de mejora en la gestión de aparcamientos y señalización.
El Parque Natural de Cap de Creus: un imán para turistas de todo el mundo
💶 Presupuesto diario aproximado: 140 €
✈️ Cómo llegar: Aeropuerto de Girona, carretera N-260 y C-260 desde Tarragona
📅 Mejor época para visitar: Primavera y verano para evitar la masificación y disfrutar del baño y las excursiones
Si eres de Tarragona y aún no has estado en el Parque Natural de Cap de Creus, quizás sea hora de planteárselo. Este espacio protegido, situado en el Alt Empordà entre municipios como el Port de la Selva, Cadaqués y Roses, es más que un reclamo turístico para extranjeros: ¡casi un tercio de sus casi 960.000 visitantes anuales vienen de fuera del país!
¿Sorprendente? Quizás no tanto si tenemos en cuenta que el parque fue el primero marino-terrestre creado en Cataluña en 1998, con más de 13.800 hectáreas protegidas donde se combina naturaleza terrestre y marina. El resultado es un ecosistema diverso y una oferta de actividades al aire libre que atrae públicos muy diversos.
Los franceses, los vecinos más asiduos
Entre los visitantes internacionales, los franceses lideran con un 21,9% del total, un porcentaje que refleja la proximidad geográfica pero también el atractivo natural del parque. Además, los visitantes estatales provienen sobre todo de Barcelona (22%) y Girona (13,9%), con un 11,3% que vive en municipios dentro del mismo espacio protegido.
Zonas estrella y perfil del visitante
La Punta de Cap de Creus concentra el 44% de las visitas, especialmente en los meses entre abril y septiembre, cuando el 72% de la gente se acerca. Otros puntos como el Monasterio de Sant Pere de Rodes o las calas de Roses también son imanes para excursionistas y bañistas.
¿El perfil típico? Personas entre 36 y 55 años (51%), que acceden sobre todo en coche (63%) y hacen la excursión en pareja o familia, con estancias medias de 5,5 días. La gran mayoría, el 90,9%, conoce bien las medidas de protección del parque, hecho que no impide que se señale la necesidad de mejorar señalización y aparcamientos.
Actividades y economía: senderismo, baño y paseo
¿Qué se hace en el parque?
El senderismo es la actividad principal, con un 40% de los visitantes que optan por caminar por itinerarios marcados. No muy lejos, el baño ocupa el 23% y el paseo un 14%, actividades que sincronizan con el objetivo principal de los visitantes: disfrutar del medio natural y desconectar.
Un gasto que no pasa desapercibido
El gasto turístico vinculado a estas visitas alcanza los 84,4 millones de euros anuales, con una media de 143,91 € por visitante. Esta cifra incluye pernoctaciones, restauración, productos locales y servicios diversos, un estímulo económico de peso para la comarca.
Los alojamientos preferidos son hoteles, hostales, casas rurales y apartamentos turísticos, donde más del 70% de los visitantes se alojan durante su estancia. La combinación entre naturaleza, cultura y gastronomía hace que el parque sea un destino atractivo para descubrir también los pueblos del entorno.
La gente del canal de YouTube "Aventures ebike / JFS" nos presenta una sugerente ruta circular por el Parque Natural y nos detalla por dónde debemos pasar y qué iremos viendo.
Cómo llegar y qué hacer más allá del parque
Acceso y movilidad
Desde Tarragona, el trayecto más habitual es tomar la carretera C-260 o la N-260 hasta el Alt Empordà, con el aeropuerto de Girona como opción para los que vienen de más lejos. Hay que tener en cuenta que el acceso en vehículo está regulado en zonas como la Punta de Cap de Creus o las calas de Roses para controlar la presión turística.
Puntos de interés y gastronomía local
Además del parque, vale la pena hacer parada en municipios como Cadaqués, con sus calles empedradas y la cocina de mar, o Roses, con su bahía y mercados de pescado fresco. No te lo pierdas: probar un buen arroz a la cazuela o una esqueixada en la playa son experiencias que maridan con la naturaleza.
Para alojarte, puedes elegir entre casas rurales con encanto, que ofrecen calma y proximidad al parque, o hoteles con más servicios en las poblaciones costeras. Sea como sea, si te acercas, descubrirás por qué casi el 35% de los visitantes no son catalanes ni españoles.
Quizás, solo quizás, sea hora de que nosotros también nos sacudamos la pereza y vayamos a ver qué esconde este rincón tan especial de la Costa Brava.

