Pedralbes celebra 700 años: un viaje entre murales e historia viva
Si solo conocías el monasterio de Pedralbes como ese rincón tranquilo de Barcelona donde la calma parece eterna, prepárate para un sacudón cultural que no ves todos los días. Pero, atención, no es el habitual museo polvoriento: aquí hay tecnología, música y una excusa perfecta para salir de la rutina del Camp de Tarragona.
Descubre la exposición inmersiva del monasterio de Pedralbes y el programa de actividades de su 700º aniversario en Barcelona.
Con la presencia de autoridades como el presidente de la Generalitat, el Muy Honorable Sr. Salvador Illa, y el alcalde Ilmo. Sr. Jaume Collboni, el monasterio barcelonés ha abierto un año de celebración por su 700º aniversario, un hito que no pasa desapercibido ni para locales ni para visitantes. La primera piedra de este cenobio se puso en marzo de 1326, y ahora, 700 años después, se reinventa para cautivar incluso a los más escépticos.
Un año lleno de actividades e innovación en el monasterio de Pedralbes
Exposición inmersiva: tocar el alma de los murales góticos
El eje central de la celebración es la exposición “Tocar el alma. Los murales de la capilla de San Miguel”, que pone en valor las pinturas murales del siglo XIV con un toque muy contemporáneo: tecnología y arte se dan la mano para hacer que el visitante no solo mire, sino que interactúe con los murales góticos de manera digital y 3D. La directora del monasterio, Anna Castellano, explica que la propuesta permite experimentar lo que sentía la abadesa al contemplar estas obras, algo que con la conservación tradicional no se podía hacer por el tiempo limitado dentro de la capilla.
Programa de actividades para todos los gustos
El calendario no se queda corto: desde jornadas populares, talleres infantiles, conciertos hasta un congreso especial sobre el estudio de las tumbas del monasterio. Y no te pierdas el atractivo estival con un espectáculo lumínico y musical en el claustro durante julio y agosto. Eso sí, prepárate para un ambiente que mezcla historia y modernidad con un toque irónico, como si el monasterio se hubiera despertado de una siesta de 700 años.
Cómo llegar y qué hacer cerca del monasterio
Si eres de la zona del Camp de Tarragona y no quieres complicarte la vida
Toma el tren hasta Barcelona Sants y después el metro L3 hasta Zona Universitaria. Desde allí, un paseo de 15 minutos te lleva al monasterio, o puedes optar por el autobús 63 que te deja casi en la puerta. Quizá no sea un viaje exprés, pero la recompensa vale la pena.
Los horarios del Monasterio son de martes a viernes de 10 a 14 h, sábados y domingos de 10 a 17 h y festivos de apertura de 10 a 14 h. Pero ten en cuenta que solo se permite el acceso hasta 1 h antes del cierre y las salas se comienzan a desalojar 30 minutos antes del cierre del museo. Puedes adquirir la entrada general y a todas las actividades que se pueden realizar, en este enlace.
Y si quieres estar al tanto de todo el programa previsto para la celebración de los 700 años del Monasterio, consúltalo en la misma página de Monestirpedralbes.barcelona
Qué visitar más por la zona
Una vez en Pedralbes, no dejes de pasear por el Parque de Pedralbes, ideal para hacer un descanso tras haber absorbido tanta historia y tecnología. También puedes aprovechar para hacer una escapada al Palacio Real de Pedralbes, que está justo al lado y añade un toque de lujo a la visita.
Gastronomía y alojamiento: un toque local para completar la visita
Dónde comer cerca
Ya que te mueves hasta Barcelona, puedes aprovechar para probar platos con un toque mediterráneo y barcelonés en restaurantes como La Taverna de Pedralbes, donde la paella del menú del día no te decepcionará y el café en las Ramblas (bueno, eso sí, un poco más lejos) sigue siendo un clásico. No esperes grandes estrellas Michelin, pero sí sabor y buena conversación.
Dormir sin dramas por Barcelona
Si la fiesta de 700 años te deja sin energía, tienes opciones como el Hotel Porta Fira o hostales más humildes cerca de Zona Universitaria, que ofrecen lo necesario para descansar sin que te roben el sueño. Eso sí, no esperes toallas de lujo ni minibar con chocolatinas; esto va de vivir la experiencia con un punto de realismo.
La realidad es que el monasterio de Pedralbes ha encontrado la fórmula perfecta para ser una escapada cultural con un montón de actividades que harán que no te arrepientas de haber dejado el Camp de Tarragona por unas horas. Y si después de visitar los murales digitales tienes ganas de hablar de ello, seguro que más de un barcelonés o barcelonesa te dará su opinión, con ese toque entre orgullo y crítica que solo tienen los locales.

