Los países que mejor no poner en tu mapa este 2026
Hacer la maleta siempre tiene un punto de romanticismo: el ruido de la maleta con ruedas en la N-340, el bolso de mano lleno de tuppers y la ilusión de llegar a algún lugar lejano. Pero a veces hay destinos que, por mucho que salgan en Instagram, es mejor dejar en “guardar como borrador”.
Y no hablamos de pueblos donde no hay cobertura ni un café con hielo decente, sino de lugares donde el Ministerio de Exteriores te dice, literalmente, que ni se te ocurra ir. Algunos porque hay guerra, otros porque hay quien dispara antes de preguntar. El mundo es grande, sí, pero no todo es igual de paseable.
Cuando pensamos en viajes, nos vienen a la cabeza playas de postal, ciudades llenas de luces y mercados donde te venden recuerdos que acabarán llenos de polvo en el comedor. Pero la realidad geopolítica va a otra velocidad. Y resulta que hay un puñado de países que este año es mejor dejar fuera de la “wishlist”.
El mapa de la seguridad internacional se mueve más rápido que el de Google Maps cuando eliges la ruta “sin peajes”. En 2025, la lista negra de destinos a evitar se ha ido ampliando, y entre guerras, revueltas y pandemias que aún colea, hay lugares que ya no son aventuras, sino directamente un deporte de riesgo.
Cuando el viaje deja de ser turismo
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España actualiza periódicamente su mapa de recomendaciones, y la cosa no es para tomársela a la ligera. Afganistán, por ejemplo, no solo es un país con una historia fascinante y paisajes increíbles, sino también un lugar donde el riesgo de secuestro y atentado es tan alto que la embajada española ni siquiera está presente: la trasladaron a Doha (Qatar). Y eso ya dice mucho.
Israel y el Líbano tampoco son buenas ideas. La región está más tensa que una terraza de primera línea de costa, en pleno julio buscando mesa, y el consejo es claro: no vayas. Lo mismo pasa con Myanmar, que tras el golpe militar se ha convertido en un catálogo de todo lo que puede salir mal en un país: conflictos armados, detenciones injustas, restricciones e incluso minas terrestres. Buen recuerdo, ¿no?
El África más complicada
Si tenías pensado un safari improvisado, quizás mejor reubicación. Burkina Faso, Malí, Sudán y Somalia son destinos que suenan exóticos pero donde el riesgo de toparse con terrorismo o conflictos civiles es demasiado alto. Las mismas organizaciones internacionales ya lo advierten: no es momento de pisar estos territorios con sandalias de Decathlon.
Y es que África es ahora mismo el continente con más puntos rojos en el mapa de seguridad internacional, según informes como los de International SOS, que cada año hace la radiografía de los riesgos globales. Entre violencia, hambre y crisis humanitarias, hay zonas que no están preparadas ni para recibir turismo ni para garantizar la seguridad de los viajeros.
Europa tampoco se salva
El tópico de que Europa es segura se tambalea. Ucrania, evidentemente, sigue siendo un territorio a evitar, y Rusia se añade con su propia lista de problemas: leyes arbitrarias, tensiones por la guerra y detenciones sin demasiadas garantías. O sea, mejor no tentar a la suerte pensando que “no pasará nada”.
También hay casos menos evidentes, como Bielorrusia, donde la tensión con la guerra de Ucrania y la presencia rusa en la frontera convierten el país en una casilla roja más dentro del tablero del Risk mundial.
América Latina: alerta "pandillas"
Este año, Haití y Venezuela vuelven a la lista negra. Entre "pandillas" armadas, pobreza extrema y crisis políticas interminables, son destinos donde la inseguridad es parte del paisaje. También hay puntos calientes en México y Honduras, donde ciertas regiones acumulan niveles de violencia y crimen que asustarían incluso a Chuck Norris.
Los semáforos del viajero
Estados Unidos tiene un sistema curioso para avisar a sus ciudadanos: un semáforo. Azul significa que puedes viajar tranquilo, amarillo “vigila”, naranja es “mejor no” y rojo es “ni lo pienses”. Pues bien, una veintena de países están en rojo desde hace tiempo. Y la cosa no cambia mucho.
De hecho, si comparas estas listas con las europeas, verás que las coincidencias son muchas. Al final, los viajeros de todo el mundo tienen la misma conclusión: hay lugares que es mejor conocer por documentales que no en primera persona.
¿Y ahora qué?
Que no se extienda el pánico: el mundo sigue siendo inmenso y lleno de rincones seguros, bonitos e inspiradores. Si te sobra sed de viajar, tienes un Mediterráneo que sigue siendo más amable que nunca, capitales europeas que nunca pasan de moda y hasta lugares lejanos que continúan siendo 100 % seguros. Pero conviene mirar la "cara B" del turismo antes de sacar el pasaporte del estuche.
Echa un vistazo a las recomendaciones que nos hacen desde la Gene y el RACC. Sobre todo, un vistazo antes de comprar los vuelos puede evitar más de un disgusto… y más de una llamada al seguro.
En resumen: 2025 no es el año para descubrir Afganistán ni para hacer un city break en Minsk. Pero por suerte, el mundo sigue siendo demasiado grande como para quedarse sin opciones. Eso sí, mejor ir sobre seguro y dejar las aventuras extremas para el Home Cinema con Surround.

