El ejército británico retirará la icónica flota Land Rover antes del 2030

Después de 70 años, el Land Rover dice adiós al ejército británico. Descubre qué reemplazará a esta leyenda todoterreno.

Si te has fijado en las carreteras y bases militares del Reino Unido, habrás visto Land Rovers que parecen haber visto más batallas que un veterano de guerra. Pero ahora, después de décadas de servicio, el ejército británico ha decidido que es hora de despedirse de esta leyenda con ruedas.

Durante más de siete décadas, los Land Rover han sido la columna vertebral de la movilidad militar británica, adaptándose a conflictos que van desde la Guerra Fría hasta las operaciones en Afganistán. Pero, como decían los veteranos, «un Landy siempre es un Landy, pero también es un coche que nunca fue diseñado para estos tiempos».

La retirada de la clásica flota Land Rover

El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha anunciado que a partir de 2026 comenzará la retirada progresiva de los más de 5.000 Land Rovers aún en servicio. Este proceso debe completarse antes de 2030, cuando los nuevos vehículos ligeros de movilidad tomarán el relevo.

Luke Pollard, el Ministro de Defensa para la Preparación e Industria, remarcó que la imagen del Land Rover con el uniforme militar es simplemente icónica, pero que ahora toca avanzar hacia una flota tecnológicamente avanzada que apoye las operaciones futuras.

Un legado que perdura

El Land Rover no solo ha sido un medio de transporte, sino un compañero de batalla que ha resistido de todo: el polvo del desierto, el frío en el Ártico, y la presión de los conflictos asimétricos. Aun así, su falta de armadura y modernas tecnologías ha dejado claro que el futuro pide más.

Algunos modelos especializados, como el Land Rover Wolf (basado en el Defender), aún continuarán en algunas funciones específicas, pero la mayor parte de la flota será sustituida.

La competición para sustituir el Land Rover

El programa Light Mobility Vehicle (LMV) ya está en marcha, y prevé introducir aproximadamente 2.500 vehículos ligeros para sustituir el Land Rover y otras flotas como los Pinzgauer.

Este proyecto también quiere potenciar la industria británica con contratos de mantenimiento y soporte, buscando una plataforma común basada en soluciones comerciales disponibles para acelerar el despliegue.

Los candidatos a la nueva estrella militar

Los posibles sustitutos del Land Rover

Entre los candidatos para esta nueva etapa figuran nombres como el Babcock General Logistics Vehicle (GLV), el Thales Hawkei y Bushmaster, y el GM Defense Infantry Squad Vehicle (ISV). Aunque no hay ningún modelo ganador anunciado, la competencia es tan intensa como las batallas que un día tuvieron los Landys.

Así, el ejército británico busca un vehículo que sea más seguro, más tecnológico y que se adapte mejor a los retos actuales y futuros, dejando atrás aquellos Land Rover que, aunque son una icono, se quedaron un poco atrás en protección e innovación.

Una nueva era para la movilidad ligera

El Programa de Movilidad Ligera prevé no solo sustituir los vehículos ligeros, sino también reestructurar la flota con 3.000 vehículos utilitarios, 2.000 de movilidad media y 500 de gran tonelaje, todo adaptado a las necesidades del ejército del siglo XXI.

La idea es tener una flota versátil, preparada para cualquier escenario, y que, además, impulse el tejido industrial nacional.

El final de una era y el futuro a la vista

Reacciones y recuerdos

Los veteranos y expertos coinciden en que la retirada del Land Rover es un momento emotivo. Algunos recuerdan al Landy como un vehículo fiable para todas las ocasiones, otros lo critican por ser demasiado básico y poco protegido en entornos hostiles. Pero está claro que su imagen es un símbolo de la historia militar británica.

Como dijo Luke Pollard en el acto conmemorativo en Bovington, “el legado Land Rover perdurará, pero ahora el foco es garantizar una flota moderna y tecnológica para nuestros soldados.”

¿Qué esperar de aquí a 2030?

La transición hacia los nuevos vehículos no será instantánea ni sencilla, pero debe hacerse. El ejército británico se prepara para un futuro donde la tecnología, la protección y la versatilidad serán claves, dejando atrás los Land Rover que marcaron una época.

El 2030 será la fecha límite para ver a los nuevos protagonistas de la movilidad militar británica, probablemente muy diferentes pero alentando la misma fidelidad y robustez que el 'Landy' siempre ofreció.

La realidad es que después de siete décadas, el ejército británico dice adiós a un clásico, y ya prepara la siguiente generación para afrontar los retos que vendrán.