La caza de camioneros extranjeros que salven el transporte por carretera

Kenny Roggers Mogollón Infante, peruano de 41 años, es solo un ejemplo entre muchos. Lleva más de 17 años conduciendo camiones grandes, pero tuvo que cruzar el Atlántico para seguir pilotando su Scania 450 por carreteras españolas.

La realidad del sector es clara: España carece de 30.000 camioneros y las empresas no tienen más remedio que ir a buscar conductores a países como Perú, Colombia o Marruecos. Pero no todo es tan sencillo como parece.

La caza de camioneros y chóferes en el extranjero

Si crees que sólo es un problema de números, espera. Kenny dejó atrás carreteras "paupérrimas y estrechas", donde conducir más de 10 horas diarias era la norma, para pilotar un camión de casi 15.000 kilos en España. Pero no es sólo la dureza del trabajo, sino la burocracia y la adaptación cultural lo que hace que esta "caza" sea una aventura complicada.

El canje de permisos y los trámites administrativos se convierten en un muro que muchos chóferes extranjeros deben escalar. La DGT contabilizó que en 2025 se cambiaron 9.381 permisos de camiones y 3.314 de autocares, con Perú, Marruecos y Colombia como principales proveedores. Pero la tramitación puede durar meses, dejando conductores sin poder trabajar y empresas con camiones parados.

⚠️ Multa por conducir sin carné: hasta 5000€
🎯 Puntos del carné perdidos: 6 puntos
📅 En vigor desde: 2025
🏛️ Autoridad: DGT

El perfil del camionero extranjero

Kenny es uno de los muchos que han encontrado en España un salario mejor y condiciones un poco más reguladas. Con unos 2.900 euros mensuales, su vida es dura y solitaria, pero prefiere esa estabilidad económica. Muchos compatriotas suyos también han tomado este camino, motivados por la falta de oportunidades en sus países de origen.

Pero la realidad es que conducir no es un hobby: "Horas y horas solo, con el estrés de llegar a tiempo", dice Kenny. Escuchar música y hablar con la familia por teléfono son sus remedios para no perder la cordura.

El reto de la conciliación y la seguridad

El presidente de la CETM, Carmelo González Sayas, planta cara a la realidad: la falta de conciliación, el riesgo de robos y la dureza del sector son las principales causas que espantan a los jóvenes. La denuncia de 20.000 delitos contra conductores solo el año pasado es la punta del iceberg.

El coste para sacar el carné C es otro freno: unos 6.000 euros, una inversión que muchos jóvenes no pueden asumir, aunque el puesto de trabajo esté casi garantizado. El sector transporta el 95% de las mercancías por carretera, por lo que esta falta pone en peligro toda la cadena económica.

El transporte de personas tampoco está exento de crisis

Si pensabas que sólo faltaban camioneros, espera a oír lo que pasa con los chóferes de autobús y autocar. Con 93.000 profesionales y una media de edad de 52 años, el sector vive un auge gracias al turismo y la preferencia por el bus sobre el tren o el avión.

El 62% de la movilidad en viajes largos se hace en autocar, pero la falta de conductores también es crítica. Rafael Barbadillo, presidente de Confebus, reconoce que el problema burocrático, con procesos que pueden durar hasta seis meses, es una auténtica pesadilla para las empresas.

Zonas con más demanda y dificultades

Cataluña, Madrid, Andalucía y la zona de Levante son los puntos calientes donde más se necesita personal. La supresión del servicio militar dejó un vacío generacional que ahora se ve claramente. Sacarse el carné cuesta unos 4.000 euros y la burocracia es una carrera de obstáculos.

Reconocimiento del sector y agilidad administrativa

Los empresarios piden que se declare este sector como "ocupación de difícil cobertura" para acelerar permisos y convalidaciones. La saturación y las distancias entre las jefaturas provinciales de tráfico, con conductores que deben hacer exámenes a cientos de kilómetros, añade más leña al fuego.

La escasez también afecta a los mecánicos especializados

Pero no sólo escasean los conductores. Con la transición a los vehículos eléctricos, hay un vacío enorme de mecánicos especializados en baterías y electromecánica. Rafael Barbadillo admite que no hay perfiles locales preparados y que las empresas se ven obligadas a buscar profesionales en el extranjero.

La solución pasa por formar nuevos profesionales a través de la Formación Profesional, pero eso tardará años. Mientras tanto, el sector sigue pendiente de reciclar mecánicos actuales y de la colaboración internacional.

Problemas a corto plazo

La falta de mantenimiento adecuado puede afectar la seguridad y la disponibilidad de los vehículos, lo que complica aún más las rutas y la logística. Además, los vehículos diésel, todavía mayoritarios, siguen requiriendo especialistas que hoy faltan.

Formación y futuro profesional

Los cursos de FP son una esperanza para revertir la situación, pero mientras llegan esos profesionales, el sector tiene que hacer malabares con los recursos disponibles. El extranjero parece ser una fuente imprescindible durante los próximos años.

La realidad es que, sin un cambio urgente, el transporte por carretera en España se enfrenta a una crisis grave. La solución pasa por combinar la contratación internacional con la mejora de las condiciones y la formación local. El tiempo, sin embargo, no espera.