Campus Terres de l’Ebre URV celebra 20 años mirando hacia el futuro

El Campus Terres de l’Ebre de la URV cumple 20 años y prepara nuevos retos para transformar el territorio y retener talento local.
Campus Terres de l’Ebre URV celebra 20 años con una mirada innovadora hacia el futuro de la educación superior

Más de 900 estudiantes

El 20 de mayo de 2005 la Universitat Rovira i Virgili consolidó esta estructura universitaria en Tortosa, que ya contaba con estudios de enfermería y empresariales desde hacía años. Desde entonces, el campus no ha dejado de crecer, convirtiéndose en un motor clave para las Terres de l’Ebre.

Un campus que ha cambiado la vida del territorio

La mirada del rector y la Generalitat

Josep Pallarès, rector de la URV, ha definido la universidad como un río que transforma el paisaje: sin un campus fuerte, el territorio no avanza. Con 350 alumnos iniciales, ahora ya supera los 900, y el objetivo es crecer con nuevos estudios que respondan a la revolución industrial y tecnológica local.

Para Núria Montserrat, consejera de Investigación y Universidades, el campus es mucho más que un centro de enseñanza: es un motor que genera actividad económica, innovación y capacidad crítica. Además, ha fijado la mirada en el reto de traer estudios de Medicina, un paso que podría cambiar aún más la vida de las Terres de l’Ebre.

El papel del Ayuntamiento y el compromiso social

La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, ha remarcado que la ciudad y el territorio no se pueden entender sin este campus. La consolidación como referente de excelencia exige ampliar las instalaciones, un reto que el Ayuntamiento asume como prioritario para seguir el ritmo de las necesidades locales.

Las colaboraciones entre la URV y el Ayuntamiento son clave, especialmente con las cátedras universitarias y el campus extensivo, que llevan la universidad a las cuatro comarcas de las Terres de l’Ebre.

Crecimiento más allá de las aulas

Cátedras y campus extensos

Xavier Farré, director del Campus Terres de l’Ebre, ha explicado cómo el campus ha ido más allá de la docencia. Las cinco extensiones por las comarcas, las cátedras universitarias y las aulas de extensión hacen que la universidad sea un agente socioeconómico y cultural imprescindible.

Estos espacios también son referentes en innovación educativa y en salud, ámbitos en los que el campus marca la pauta para toda la Universitat Rovira i Virgili.

El valor de las personas y la comunidad

El balance de veinte años no sería completo sin poner a las personas en el centro. Farré ha destacado el papel de toda la comunidad universitaria, desde el alumnado hasta el personal técnico y docente, y ha recordado que la fuerza del campus se fundamenta en este trabajo colectivo.

Las intervenciones de los representantes estudiantiles, docentes y técnicos, y el primer director del campus, han puesto el acento en la transformación que ha supuesto para muchos formarse y quedarse en las Terres de l’Ebre.

Un futuro por escribir juntos

Nuevos estudios y retos pendientes

El campus tiene claro que no puede quedarse atrás. La incorporación de nuevos estudios que respondan a las demandas industriales y tecnológicas es una prioridad. También el reto de Medicina, que la Generalitat, la URV y el territorio comparten como una meta clave.

Estas novedades buscan garantizar que las personas de las Terres de l’Ebre puedan formarse y desarrollarse profesionalmente sin tener que marcharse, un factor clave para retener talento y atraer empresas.

Compromiso y colaboración continuada

El apoyo institucional y la colaboración social y empresarial seguirán siendo la base para un campus que ya es parte imprescindible del territorio. La ampliación de instalaciones y la consolidación de los proyectos actuales son el camino para seguir creciendo.

El vídeo conmemorativo y la historia recogida en reportajes ponen en valor la trayectoria y marcan el camino para un futuro que aún "está por hacer y todo es posible", como decía Miquel Martí i Pol.

Cuando un campus se hace indispensable, el territorio sabe que no puede dejarlo perder de vista.

Fuente del artículo: Universitat Rovira i Virgili