Vecinos de la Selva del Camp movilizados contra planta química de aceite pirolítico

La Selva del Camp vive una oposición vecinal a una planta química de 64 millones de euros para producir aceite pirolítico en el polígono Xalamec.
Veïns mobilitzats a la Selva del Camp contra la planta química d’oli pirolític per protegir el medi ambient local — Imagen de la fuente
Vecinos movilizados en la Selva del Camp contra la planta química de aceite pirolítico para proteger el medio ambiente local — Imagen de la fuente

Vecinos en pie de guerra en la Selva del Camp por la inminente construcción de una industria química que producirá aceite pirolítico. La tensión crece en el polígono Xalamec, donde ya todo parece decidido, pero la respuesta ciudadana no se hace esperar.

El proyecto de Valogreene Econova ya cuenta con permisos y ha firmado la compraventa de tres parcelas con el Ayuntamiento. Con una inversión de 64 millones de euros, solo falta el pago para comenzar las obras, pero la reacción vecinal muestra que la batalla aún no está perdida.

La protesta vecinal y el rechazo explícito del alcalde

Vecinos alertan del gran impacto ambiental y social

Rubén Guerra, vecino afectado, denuncia que se trata de una industria con un “gran impacto” que traerá contaminación y ruido a la zona. No es solo un problema de salud, sino de calidad de vida que ahora mismo la gente del pueblo no está dispuesta a ceder.

La movilización empieza a organizarse para frenar un proyecto que consideran demasiado agresivo para el entorno y su día a día. Las quejas van más allá de los rumores: hay miedo real, y eso se traduce en acciones y reuniones constantes.

El alcalde Enric Roberto admite que no le “gusta” pero impulsa el proyecto

Enric Roberto, alcalde de la Selva del Camp, no se esconde: reconoce que el proyecto no le “gusta”, pero explica que el Ayuntamiento ha facilitado la tramitación. Una postura que deja claro que la discrepancia interna existe, pero el motor institucional sigue en marcha.

El contrapunto entre el gobierno local y los vecinos es evidente. La disonancia hace que muchos se preguten si realmente son los intereses de los ciudadanos los que se priorizan en este caso.

Detalles técnicos y ubicación exacta de la planta

Los terrenos en el polígono Xalamec y la inversión prevista

La planta se ubicará en tres parcelas situadas en el polígono industrial Xalamec de la Selva del Camp. La empresa Valogreene Econova ha firmado la compraventa con el Ayuntamiento y se prepara para hacer efectivo el pago.

Con una inversión que llega a los 64 millones de euros, la construcción y puesta en marcha de la planta supondrá un cambio importante en el paisaje industrial y económico del municipio.

Función e impacto del aceite pirolítico

El aceite pirolítico es un producto químico obtenido mediante la descomposición térmica de materiales orgánicos. La industria que se quiere instalar generará este aceite con procesos que, según los vecinos, pueden provocar contaminación y ruidos persistentes.

El riesgo ambiental es el punto más polémico, con dudas sobre la manera en que se gestionarán las emisiones y los residuos derivados de esta actividad.

Reacciones y perspectivas futuras

La respuesta vecinal y posibles acciones legales

Los vecinos se organizan para reclamar más información y transparencia y estudian acciones para parar el proyecto. La presión social podría traducirse en movilizaciones o demandas a las administraciones competentes.

La lucha no es solo local: otros municipios y entidades ecologistas siguen el caso de cerca, convirtiendo a la Selva del Camp en un posible precedente para proyectos similares.

El papel del Ayuntamiento y la gestión del conflicto

El Ayuntamiento se encuentra en una posición compleja: mientras facilita la tramitación, el alcalde deja entrever que no comparte el proyecto. Gestionar esta contradicción será clave para evitar una escalada del conflicto.

El consistorio tendrá que responder a las demandas ciudadanas si no quiere que la protesta se convierta en un problema de mayor envergadura.

La Selva del Camp se enfrenta a un dilema que va mucho más allá de un simple proyecto industrial. Y esto solo acaba de empezar.

Fuente del artículo: Arnau Martínez | ACN