El valor del esfuerzo
Me gusta esta frase que dice "la suerte es cuando la preparación encuentra la oportunidad". Vivimos en un mundo de Instagram donde parece que todos lo consiguen todo sin esfuerzo. Pero eso no es real.
Nuestros hijos ven los resultados, pero no el camino. Ven al deportista ganando, pero no las horas de entrenamiento. Ven al artista famoso, sin embargo no los años de práctica. Y eso les crea una expectativa irreal: que las cosas se deben conseguir rápido y sin esfuerzo.
Y cuando descubren que no es así, se frustran. Abandonan. Piensan que no sirven. Sin embargo el valor no está solo en conseguir las cosas. Está en el proceso. En levantarse cada día y probarlo. En no rendirse cuando es difícil. En descubrir de qué somos capaces cuando persistimos.

¿Cómo lo podemos enseñar? Primero, valorando el esfuerzo por encima del resultado. En lugar de decir "¡qué nota tan buena!", decir "he visto cómo has estudiado, estoy orgulloso de tu dedicación". En lugar de centrarnos en si ganan o pierden, preguntar "¿te has esforzado?, ¿te has divertido?".
También podemos compartir nuestras propias luchas. Explicarles cuando algo nos cuesta, cuando tenemos que hacer muchos intentos para conseguir algo. Que nos vean esforzarnos y también equivocarnos.
Y sobre todo, enseñarles que el esfuerzo es lo que está en sus manos. Los resultados, no siempre. Pero si se esfuerzan, siempre podrán estar orgullosos del camino recorrido.
Porque al final, no es lo que conseguimos lo que nos define, sino cómo lo conseguimos. Hasta el mes que viene y que “PerPenseu” mucho.