Cuando alguien sufre: ¿es mejor dar consejos o simplemente escuchar?
Todos hemos pasado por momentos difíciles en la vida: problemas de trabajo, de amor, salud o relaciones. Estos episodios pueden afectarnos psicológicamente con ansiedad, nervios o tristeza, y es en esos instantes cuando el apoyo de los demás es clave.
Pero, ¿qué es más efectivo cuando alguien sufre? ¿Dar consejos o escuchar de verdad? Esta duda es muy común y las respuestas pueden sorprender.
Cuando estamos pasando un mal momento, nuestro entorno reacciona de una u otra manera. Hay personas que inmediatamente nos ofrecen soluciones: nos dicen qué debemos hacer, nos proponen actividades o recomendaciones. No es malo dar buenos consejos, pero la pregunta es: ¿nos sentimos realmente escuchados o simplemente presionados?

En cambio, hay quien opta por escucharnos con atención, dejando que expresemos lo que sentimos sin interrumpir. Este tipo de actitud no guía, pero sí que conforta y hace sentir acompañados en el sufrimiento.
Ninguna de las dos maneras es infalible: un consejo no solicitado puede no ayudar, pero un consuelo no siempre marca el camino a seguir. La clave está en saber qué necesita la persona en ese momento. Quizás primero quiere ser escuchada y después, cuando esté preparada, aceptará sugerencias.
Reconocer la diferencia entre consejo y consuelo nos puede ayudar a dar un apoyo más adecuado y que las personas se sientan más entendidas. También nos permite pedir lo que realmente necesitamos cuando estamos en dificultades.
Para terminar, este artículo no sustituye ninguna terapia profesional, sino que ofrece ideas básicas para acompañar a quien está pasando un mal momento. Si es necesario, no dudéis en buscar ayuda especializada para un tratamiento más personalizado. El mundo ya tiene suficientes dificultades para que añadamos sufrimientos innecesarios.