La guingueta llamada 'Xiringuito Rocapins' de Calella, un secreto cultural en la costa del Maresme
Hay lugares que cuentan más que historias: cuentan una época entera. Y la guingueta Rocapins en Calella es uno de esos. Entre la carretera N-II y el mar, esta construcción no ha dejado de mirar el Mediterráneo desde los años treinta, con su actitud de vigía eterna.
Descubre la historia y el encanto patrimonial del 'chiringuito' o guingueta Rocapins, un tesoro local protegido en Calella. Una escapada imprescindible en la Costa del Maresme.
El pleno del Ayuntamiento de Calella aprobó este abril protegerlo como Bien Cultural de Interés Local. Pero, ¿por qué este pequeño 'chiringuito' es tan importante? La respuesta está ligada al mismo nacimiento del turismo en la costa del Maresme.
Historia y valor patrimonial de la guingueta Rocapins
Un testimonio vivo del turismo de los años 50
Construido sobre las rocas a principios de los años treinta, el 'chiringuito' comenzó su vida como casa familiar de la familia Pujalt. Pero cuando la década de 1950 trajo los primeros turistas a Calella, la familia transformó la casa en un 'chiringuito' para los visitantes que descubrían la costa catalana.
Es el único 'chiringuito' o guingueta que ha sobrevivido a la transformación urbanística y turística de Calella, convirtiéndose en un símbolo de la historia local.
Protección y reconocimiento oficial
La declaración como BCIL reconoce su relevancia patrimonial, paisajística y turística. Se protege el edificio original, dejando fuera las estructuras auxiliares y ligeras que se han añadido con el tiempo.
Pero el proceso aún no está cerrado: es necesario obtener informes de varias administraciones, como el Servicio Territorial de Carreteras de Barcelona y el Departamento de Cultura, antes de que la protección sea definitiva.
Cómo llegar y qué hacer cerca de la guingueta Rocapins
Acceso desde Tarragona y el Camp de Tarragona
Calella está a solo unos 50 minutos en coche desde Tarragona por la autopista C-32. También se puede llegar fácilmente en tren desde Barcelona o Girona, bajando en la estación de Calella, situada a poca distancia a pie de la playa de Les Roques donde está situada la guingueta.
Esto la hace perfecta para una escapada de un día o fin de semana para quienes viven en el Camp de Tarragona.
Otros atractivos cercanos para explorar
Alrededor, la playa de Les Roques ofrece un entorno tranquilo, ideal para relajarse y disfrutar de un atardecer con vistas al mar. Además, Calella conserva un casco antiguo con calles estrechas y encantadoras, lleno de terrazas y tiendas locales.
Para los amantes de la naturaleza, el Parque Dalmau está a un paseo y es un pulmón verde perfecto para paseos familiares.
Gastronomía y alojamiento para completar la visita
Dónde comer en Calella
Al lado del 'chiringuito' Rocapins, algunos restaurantes locales ofrecen especialidades marineras, como el típico suquet de pescado o arroces caldosos. Prueba el menú del día en alguno de estos locales para degustar la cocina tradicional del Maresme sin sorpresas en la factura.
Alojamiento para disfrutar del litoral
Calella cuenta con una oferta hotelera variada, desde hoteles familiares hasta apartamentos con vista al mar. Para quienes quieren vivir la experiencia completa, alojarse cerca de la playa permite disfrutar de la brisa marina y de los primeros rayos de sol, justo antes de ir a tomar un café con hielo en la Rambla.
El 'chiringuito' o guingueta Rocapins no es solo un lugar para beber o comer: es un fragmento de la memoria turística de Calella y un rincón con alma, que aún hoy espera ser descubierto y protegido por quienes valoran la autenticidad.
Si buscas una escapada que combine historia, mar y buena mesa sin salir muy lejos, este 'chiringuito' es, sin duda alguna, una parada obligada.

