¿Qué es el 'overtourism' y cómo afecta al Camp de Tarragona?
El overtourism ha vuelto a poner en alerta a muchos destinos, especialmente aquellos que parecen no poder admitir ni un turista más. Pero, ¿qué pasa cuando un lugar se llena más allá de lo que puede soportar?
El overtourism o turismo masificado es un término que se usa a nivel del turismo mundial y un fenómeno que impacta cada vez más en destinos como el Camp de Tarragona y Costa Daurada. Cuando el número de visitantes supera la capacidad de un lugar, los habitantes y el medio sufren las consecuencias. En este artículo, descubriremos cómo afecta específicamente aquí, con ejemplos reales y sus efectos visibles.
¿Qué es exactamente el overtourism?
El overtourism, overturismo o turismo masificado no es solo un concepto moderno, sino un fenómeno que ya comienza a afectar muchos rincones del planeta, y Cataluña no se escapa. Se trata de tener demasiada gente en un mismo lugar al mismo tiempo, hasta el punto que los habitantes locales y los mismos visitantes lo sufren. No hay un número mágico que determine cuándo un lugar está saturado, pero sí hay indicadores claros: precios que suben sin límite, colas interminables, y espacios naturales o culturales que se deterioran.
Por ejemplo, en pueblos pequeños con un encanto especial, como Hallstatt en Austria, que tiene 800 habitantes pero recibe 10.000 visitantes diarios, la convivencia se hace imposible. Aquí, en el Camp de Tarragona, aún estamos lejos de esas cifras, pero los efectos se notan en zonas como las playas y localidades de la Costa Daurada en temporada alta.
¿Cómo afecta el overtourism a los locales?
Los vecinos pueden ver cómo sus alquileres desaparecen porque los propietarios prefieren hacer turismo, hecho que empuja los precios de la vivienda hacia arriba. Además, el aumento de visitantes genera ruido, suciedad y una sensación de pérdida de la esencia local. Esto ocurre en la ciudad de Tarragona y en pueblos costeros que van viendo cómo su tranquilidad se quiebra en verano.
Impactos medioambientales y sociales
No todo es solo molestia social. El llamado overtourism genera un impacto ambiental evidente: playas masificadas, senderos erosionados, y un incremento de la contaminación. El ejemplo mundial de la Gran Barrera de Coral sirve para ponerlo en perspectiva, pero aquí también hay que vigilar cómo gestionamos los espacios naturales protegidos del territorio.
¿Cómo se está viviendo esta masificación en el Camp de Tarragona?
No hace falta ir a Austria porque en casa también hay tensiones. Los municipios costeros, especialmente durante el verano, ven cómo el número de visitantes se multiplica. Esto provoca que algunos lugares, que antes eran secretos bien guardados, ahora se llenen de coches y bañistas en agosto.
Un ejemplo claro son las playas de la Costa Daurada, como Cambrils o Salou, que, aunque tienen una infraestructura pensada para un gran volumen de turistas, sufren episodios de masificación que implican colas para entrar a los aparcamientos y dificultades para encontrar un lugar tranquilo para disfrutar del mar.
¿Qué medidas se están tomando para controlar este turismo masificado?
A nivel mundial, ciudades como Barcelona ya aplican impuestos turísticos y regulaciones de acceso para evitar que la visita se convierta en un problema para los locales. En el Camp de Tarragona, aún se trabaja en medidas más específicas, pero la sensibilización crece.
Algunos ayuntamientos controlan las plazas de aparcamiento y fomentan el turismo fuera de temporada para descongestionar los meses de verano. También se promueven rutas alternativas y visitas a pueblos menos conocidos, promocionando el turismo cultural frente al de sol y playa.
Consejos para el visitante
- Evita los puntos más masificados durante los fines de semana de agosto.
- Opta por alojamientos sostenibles y respetuosos con el entorno.
- Descubre la gastronomía local en restaurantes familiares y mercados.
- Respeta los horarios y normas de los espacios naturales y patrimoniales.
Perspectivas futuras
El turismo en la zona está creciendo y, según expertos del sector, la clave será encontrar un equilibrio entre los beneficios económicos y la calidad de vida local. Como dice la Agencia Catalana de Turismo, la sostenibilidad es la mejor apuesta para mantener vivo el patrimonio y el atractivo del Camp de Tarragona. Muchos ayuntamientos de la zona tienen políticas para una buena planificación del Turismo Sostenible, pero se debe seguir trabajando para evitar consecuencias para los vecinos y vecinas de las poblaciones y para el mismo turismo.
El overtourism, palabra anglófona que comienza a sonar mucho para denominar el turismo masificado, no es un tema que desaparezca solo; requiere la colaboración de visitantes, empresas y administraciones para garantizar que el Camp de Tarragona siga siendo un lugar donde disfrutar tranquilamente del patrimonio, la naturaleza y la cultura local. La realidad es que, si no ponemos remedio, la masificación puede acabar afectando la magia que hace que queramos volver a un lugar.
Para saber más, puedes consultar la web oficial de Turismo Cataluña.

