Ni Altea ni Guadalest: Rojales guarda el secreto constructivo más sorprendente de Alicante

Imagina llegar a un pueblo donde la calma no es un espejismo y las calles te hablan de siglos pasados. Ahora añade unas casas blancas que casi te hacen cerrar los ojos por el reflejo del sol, y un conjunto de cuevas que no son el típico museo, sino un vivero de arte y vida local. No es un sueño, sino un rincón de Alicante que todavía no ha sido devorado por la masificación.
Impactantes edificaciones excavadas en la roca por mineros expertos, formando el conjunto arquitectónico de las Cuevas del Rodeo, en Rojales, Alicante.

El litoral alicantino y la Vega Baja del Segura esconden tres pueblos con alma e historia que merecen una visita con calma. Guadalest, Altea y el menos conocido pero sorprendente Rojales, con sus famosas Cuevas del Rodeo, dibujan un itinerario perfecto para quien busca autenticidad y experiencias fuera de las guías masivas.

¿Qué hace único a Rojales?

Es un enclave único por las Cuevas del Rodeo, que son un increíble conjunto arquitectónico de la Vega Baja con un encanto muy especial. Y es que se trata de cuevas excavadas en la roca entre los siglos XVIII y XX con la finalidad de albergar viviendas en la pendiente de un terreno elevado. También se caracterizan porque fueron construidas por expertos mineros que se trasladaron a Rojales. Sus conocimientos hicieron posible la creación de este paisaje urbano tan especial.

Su exterior está blanqueado, con un blanco brillante, y los marcos de puertas y ventanas suelen estar coloreados en azul. Estas casas-cueva ahora se pueden visitar después de haber sido sometidas a una acertada rehabilitación, y desde ellas podrás disfrutar de grandes vistas.

Actualmente, en las Cuevas del Rodeo podrás encontrar talleres artesanales e incluso una colección para admirar que gira en torno a la historia de estas cuevas. Si vas, aprenderás sobre cómo se construyeron y cómo se vivía en estos rincones tan evocadores de Rojales.

Te recomendamos dedicar un buen rato a tu visita a las Cuevas del Rodeo, ya que podrás adquirir artesanías y recorrer interesantes exposiciones en su interior. No solo tienen interés cultural por sí mismas, sino que también ofrecen una programación bastante interesante.

Casas que recuerdan a las viviendas de los Hobbits, pero pintadas de blanco y azul. Foto del Ayuntamiento de Rojales, Alicante.

Cómo llegar y qué ver en Guadalest, Altea y Rojales

Acceso desde Tarragona y la provincia de Tarragona

Para llegar a estos tres bonitos pueblos de Alicante, lo mejor es conducir. Desde Tarragona, la ruta más rápida es tomar la AP-7 sur y continuar por la N-332 hasta Altea, un trayecto que dura aproximadamente 5 horas y 30 minutos. Guadalest queda a unos 20 minutos en coche desde Altea, mientras que Rojales está a solo 40 minutos desde el centro de Alicante capital.

Visitas imprescindibles y rincones por descubrir

  • Guadalest: este pueblo colgado de un peñón ofrece vistas panorámicas que parecen de postal y un castillo que te cuenta la historia de la zona.
  • Altea: famoso por su casco antiguo de aire bohemio y sus casas blancas, no te pierdas la cúpula azul de la iglesia y el paseo marítimo lleno de vida.
  • La joya de la corona: Rojales y las Cuevas del Rodeo, que es más que un museo, un barrio subterráneo vivo donde las cuevas excavadas en el siglo XVIII se han convertido en talleres de artistas y espacios culturales.

Dónde comer bien y disfrutar de los sabores locales

Restaurantes con encanto en Altea y Guadalest

En Altea puedes encontrar desde menús locales con paella y marisco fresco hasta restaurantes con cocina de autor. El Bar Manolo es un clásico para probar platos tradicionales con toques modernos. En Guadalest, los restaurantes pequeños con vistas al castillo son ideales para disfrutar de una gastronomía basada en productos de la tierra.

Tapas y gastronomía local en Rojales

Rojales mantiene un ambiente más tranquilo, con bares donde la terraza es la protagonista y el menú del día no decepciona. Prueba las tapas locales y, si tienes suerte, disfrutarás de algún evento de los "Domingos de Arte", con música y platos típicos que redescubren la cocina tradicional.

 

Alojamientos para desconectar y disfrutar con estilo

Casas rurales y hoteles con personalidad

Alrededor de Guadalest y Rojales hay varias casas rurales con encanto, ideales para huir del ruido y disfrutar de un ambiente auténtico y relajado. Algunos alojamientos conservan la estructura tradicional, con detalles modernos que no renuncian a la comodidad.

Opciones en Altea para todos los gustos

Altea ofrece desde pequeños hoteles boutique con vistas al Mediterráneo hasta apartamentos para quien prefiera más autonomía. El casco antiguo es perfecto para alojarse junto a la cúpula y las calles empedradas, mientras que la zona costera ofrece opciones más turísticas.

La realidad es que Guadalest, Altea y Rojales forman un trío que combina historia, arte y naturaleza sin la saturación del turismo masivo. Si buscas una escapada con encanto, sabor local y un poco de misterio, estos pueblos son el destino perfecto para este año. Y no hace falta hacer malabares para llegar: la carretera y los caminos ya están esperando.