El Ayuntamiento adjudica las obras para transformar la calle de Astorga en un eje cívico

La calle de Astorga en Reus cambiará para siempre: más espacios para peatones, zonas verdes y un carril bici central que prometen cambiar la forma en que se mueve la ciudad.

El Ayuntamiento ha adjudicado por 1.778.977,54 euros la primera fase de la transformación, que conectará puntos clave de Reus con un eje cívico más verde y accesible, con financiación de la Diputación y la Generalitat.

Transformación de la calle de Astorga en Reus con carril bici central y más espacios verdes para peatones

Una transformación que cambia la ciudad

Obras adjudicadas y ámbitos de actuación

El Ayuntamiento de Reus ha dado luz verde a la primera fase de la reurbanización de la calle de Astorga adjudicando el contrato a la UTE CCDL Baix Camp-Tarragonès por 1.778.977,54 euros. Este proyecto no es sólo una reforma urbanística: es un cambio radical que quiere hacer de la calle un eje cívico con más espacios para peatones y zonas verdes, además de mejorar la movilidad sostenible y la conectividad de la ciudad.

La calle se divide en dos grandes ámbitos: desde la rotonda de la avenida de Sant Bernat Calvó hasta la rotonda de la avenida del Mediterráneo, que será la primera zona de actuación; y desde esta rotonda hasta la de la calle Flix, que se reurbanizará posteriormente. La primera fase se ejecutará en dos partes: la 1.1 que incluye Astorga, Escultor Sunyol y Papallona, y la 1.2 que continuará hasta la avenida del Mediterráneo.

¿Qué cambiará para el vecindario?

Más del 90% de incremento de espacio para aceras y zonas por donde caminar cómodamente. Esto significa que calles como Papallona y Escultor Sunyol ganarán más del doble de espacio para los peatones, poniendo fin a las aceras estrechas que dificultaban la vida a todo aquel que no circulaba en coche.

Además, el proyecto prevé la plantación de más de 100 árboles y miles de arbustos y plantas nuevas que harán que la calle deje de ser un monótono asfalto para convertirse en un pulmón verde de la ciudad. También se sustituirán los faroles antiguos por 120 nuevos puntos de iluminación LED que consumirán menos y alumbrarán mejor.

Movilidad y espacios verdes: un binomio imprescindible

Un carril bici que conecta y protege

La movilidad cambia radicalmente: un carril para vehículos de un solo sentido, un carril bici central con doble sentido y dos franjas ajardinadas para protegerlo. Esta solución natural no sólo asegura la seguridad de los ciclistas sino que también refuerza la presencia de vegetación urbana, todo un lujo que el barrio llevaba tiempo pidiendo.

Las paradas de autobús se mantienen, pensando en no romper la conectividad del transporte público, pero el tráfico rodado se pacificará y reordenará para garantizar más tranquilidad a los vecinos y reducir la contaminación.

Pacificar el tráfico y ganar espacios para la gente

Calles como Escultor Sunyol y Papallona se convertirán en plataformas únicas prioritarias para peatones, eliminando puntos de atracción de coches. La eliminación de rotondas y entronques generará nuevas plazas y zonas verdes, como la plaza nueva frente al CAP, que sustituirá un cruce peligroso y caótico.

Además, se ha previsto reubicar las plazas de aparcamiento que se pierdan, con la apertura de una nueva área cercana para evitar que la guerra por un sitio donde dejar el coche empeore la vida en el barrio.

Detalles y financiación del proyecto

Cantidad y apoyo económico

El proyecto de la primera fase cuenta con un presupuesto de casi 1,8 millones de euros, que no salen del bolsillo de los vecinos sin más. La Diputación de Tarragona aporta subvenciones a través del Plan Impulso Dipta, mientras que la Generalitat colabora con dos líneas de financiación: el Plan Único de Obras y Servicios de Cataluña 2025-2029 y el Plan de barrios y villas.

Este apoyo externo facilita que la ciudad haga los cambios que necesita, aunque la pregunta es: ¿cuándo verá el barrio que estas promesas se cumplen y no son sólo papeles bonitos?

Detalles técnicos que marcan la diferencia

  • Más de 100 árboles nuevos y más de 3.000 arbustos plantados para hacer de la calle un espacio más amable y resistente al cambio climático.
  • Incremento del 90% de la superficie de aceras, con especial énfasis en calles pequeñas que pasarán a tener aceras triplicadas.
  • Se instalarán más de 100 bancos y sillas para garantizar que no sólo se pase por la calle, sino que se pueda quedar.
  • Mejora de la gestión del agua con superficies drenantes que ayudarán a evitar inundaciones en lluvias intensas.
  • Nueva iluminación LED que reducirá el consumo y mejorará la visibilidad, especialmente en las zonas de estancia y paso.

Al final, la transformación de la calle de Astorga no es sólo una obra. Es un reto para demostrar que se puede hacer ciudad de manera más humana y verde. Y eso, como siempre, se verá en la práctica.

Fuente del artículo: Ayuntamiento de Reus