Por qué cada vez más restaurantes cierran los domingos y qué te afecta a ti
El domingo deja de ser el día sagrado para los restaurantes de Girona. Un 22% ya cierra ese día para garantizar descanso a su personal, y la cifra crece sin freno.
La decisión, impulsada por la falta de personal y la necesidad de conciliar, está cambiando la manera en que funcionan los locales y la manera en que los clientes viven el fin de semana.
La revolución silenciosa de los domingos cerrados
El cambio que nadie esperaba
Cerrar los domingos en Girona ya no es una excepción. El 22% de los restaurantes asociados lo hacen, una cifra que ha crecido en cinco años y sigue subiendo. Esto significa menos lugares para salir a cenar o comer un día que antes era sinónimo de descanso y encuentros familiares.
Pero, ¿por qué este cambio? No es por los clientes, sino por el personal. La falta de camareros y cocineros impulsa este movimiento, que aún no ha llegado con fuerza a la Costa Brava, donde el turismo de verano marca la pauta.
El dinero que no ves pero que se nota
Martín Sabbatini, propietario del restaurante Bèstia, explica que hace tres años cerraron los domingos por la conciliación de su equipo. Esto implica menos ingresos, sí, pero también menos rotación de personal y más estabilidad.
«A veces no es cuánto dejas de ganar, sino cuánto vale el tiempo y la tranquilidad», dice. Esto se traduce en un personal más feliz y un negocio que no tiene que sufrir tanto para reemplazar trabajadores constantes.
¿Qué gana y qué pierde el sector?
Menos rotación de personal, más compromiso
En el barrio viejo de Girona, el restaurante Cipresaia también cerró los domingos y lunes hace un año. Xavier Querola, su propietario, reconoce que la decisión no es fácil pero ya percibe menos rotación y más interés en trabajar allí.
«Es un plus que hace que el sector sea más atractivo para la gente», asegura. Y esto es clave en un ámbito donde encontrar personal cualificado es cada vez más una odisea.
Los clientes, entre la sorpresa y la aceptación
Al principio, los clientes se sorprendieron. Preguntaban por qué cerraban los domingos, un día tradicionalmente de más actividad. Pero con el tiempo, la mayoría lo entienden y respetan la decisión, aunque a algunos les cuesta adaptarse.
Esto refleja un cambio cultural que afecta la manera de entender los horarios laborales en un sector marcado por jornadas largas y fiestas ocupadas.
La perspectiva de la Asociación de Hostelería y datos relevantes
Una tendencia que no es la solución mágica
La Asociación de Hostelería, Turismo y Restauración de Girona admite que cerrar los domingos no es la panacea, pero sí una señal de que hay que repensar horarios y condiciones laborales para dignificar la profesión.
La falta de personal obliga a buscar fórmulas que permitan conciliar y mejorar la calidad de vida de los trabajadores, un factor clave para mantener un servicio de calidad y estable.
Datos que hablan por sí solos
| Porcentaje de restaurantes que cierran domingos | Año |
|---|---|
| 22% | 2026 |
| Menos del 10% | 2016 |
Esta tabla muestra cómo en cinco años se ha más que duplicado el número de locales que cierran domingos, un dato que evidencia la creciente presión sobre el sector.
La realidad es que, mientras los clientes pierden un día más para salir a comer fuera, los trabajadores ganan en descanso y calidad de vida. Y eso, ¿quién lo paga al final?