¿Peligro oculto en el aceite de orujos? la OCU alerta y el sector responde
El aceite de orujo de oliva vuelve a estar en el centro de la polémica. Esta vez, no por su calidad gastronómica, sino por un peligro que muchos no esperaban encontrar en la cocina: unos hidrocarburos aromáticos potencialmente peligrosos para la salud. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha hecho público que los niveles de MOAH (hidrocarburos aromáticos policíclicos) en nueve marcas de este aceite superan los límites recomendados por la Comisión Europea.
La reacción del sector no se ha hecho esperar. La Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujos (ANEO) defiende su producto como seguro y conforme a la legislación vigente. Pero, ¿y tú, te atreverías a ponerlo en tu ensalada ahora mismo?
La alerta de la OCU y la contaminación por MOAH
¿Qué son los MOAH y por qué preocupan?
Los hidrocarburos aromáticos policíclicos (MOAH) son sustancias con sospechas sólidas de efectos cancerígenos y genotóxicos, capaces de afectar el ADN si se ingieren habitualmente y durante mucho tiempo. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) alerta que su presencia en alimentos es un riesgo, especialmente para los más pequeños.
En este caso, la OCU ha detectado que los niveles en el aceite de orujo de oliva de nueve marcas analizadas superan claramente el máximo orientativo de 10 mg/kg propuesto por la Comisión Europea. Este límite, todavía no obligatorio, será exigible a partir de 2028 para garantizar la seguridad alimentaria.
¿Cómo se produce la contaminación?
La fuente de esta contaminación podría ser la migración de los MOAH desde los envases o equipos utilizados durante la recolección y el procesamiento. También se sospecha la exposición a ambientes contaminados o el contacto con lubricantes tóxicos. Además, se han encontrado trazas de otros hidrocarburos minerales, los MOSH, aunque en niveles inferiores a los máximos orientativos.
La OCU exige la retirada del mercado de estos aceites hasta aclarar el alcance del problema. Mientras tanto, recomienda priorizar el aceite de oliva virgen, donde no se han detectado contaminaciones similares.
La respuesta del sector del aceite de orujo de oliva
Garantías y compromisos
La Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujos (ANEO) asegura que el producto es seguro y que se cumple la normativa vigente. De hecho, explican que desde 2018 trabajan para adaptarse a los futuros límites europeos, con una entrada en vigor prevista para 2028.
Han firmado un acuerdo marco que obliga a toda la cadena productiva a implementar nuevas medidas de control. La seguridad alimentaria es una prioridad para ellos, y están dispuestos a colaborar con las autoridades para aclarar cualquier duda.
El punto de vista de los expertos
Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, relativiza la gravedad inmediata. Considera que los efectos nocivos de los MOAH aparecen solo con ingesta crónica, no con consumos puntuales. Además, señala que el estudio de la OCU se basa en nueve muestras, un número limitado que requiere más investigación.
Por ello, antes de retirar productos a ciegas, sería necesario confirmar análisis y revisar la trazabilidad por afectación a lotes o marcas específicas. El debate está servido, pero la incertidumbre no desaparece.
Seguimiento y regulación futura
La posición de las autoridades
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) ha recibido el informe de la OCU y lo está estudiando. Aseguran que solicitarán más información y harán las investigaciones pertinentes antes de tomar medidas.
Por el momento, la red europea de alertas alimentarias no ha abierto ningún expediente para retirar aceite de orujo en España. Pero la presión crece, y la regulación europea no se demorará mucho más.
Normativa futura e impacto para el consumidor
La Comisión Europea prepara una norma que impondrá un límite de 10 mg/kg de MOAH para todos los alimentos. Esto obligará a retirar del mercado cualquier producto que lo supere.
Este cambio afectará directamente a la industria del aceite de orujo de oliva, que ya trabaja para adaptarse. Pero el efecto sobre los consumidores puede ser una preferencia más clara por el aceite de oliva virgen hasta que el problema se resuelva.
La realidad es que, mientras el debate sobre la seguridad del aceite de orujo de oliva siga en el aire, quizá sea mejor mirar con lupa tu botella de aceite en la cocina. Y pensar que, por una vez, la desconfianza no viene de una moda hipster, sino de una sustancia que no se ve pero que asusta.