TSJC recorta el catalán en la escuela: el fracaso de la izquierda independentista es

El TSJC aplica la sentencia que recorta el decreto del catalán, mientras la izquierda independentista se diluye en un proyecto unionista. ¿Y ahora qué?
El TSJC aplica la sentència que retalla el decret del català, mentre l'esquerra independentista es fon en un projecte unionista. I ara què?
El TSJC aplica la sentencia que recorta el decreto del catalán, mientras la izquierda independentista se funde en un proyecto unionista. ¿Y ahora qué?

El catalán vuelve a recibir un golpe judicial que no sorprende a nadie, pero sí que duele. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha ordenado ejecutar la sentencia que anula parte del decreto para blindar la lengua en las aulas. Una nueva derrota que, lejos de ser un accidente, es el resultado de una tragedia política que ya lleva demasiado tiempo.

Tras la aprobación del decreto en 2024, suspendido antes de entrar en vigor, ahora vemos cómo el sistema judicial español aplica al pie de la letra la misma estrategia: recortar la presencia del catalán. Pero la peor herida no es ésta, sino la traición de los partidos que se presentaban como garantes de la independencia y que ahora lloran la sentencia mientras se empeñan en construir una "unión progresista española". Sí, un show de cómo se vacía lo que fue el espíritu del Primero de Octubre.

La justicia española y la destrucción del catalán en la escuela

Ejecución de una sentencia anunciada

El TSJC ha decidido que se debe hacer efectiva la sentencia que recorta once artículos del decreto que protegían el catalán y el aranés en las aulas. Esto incluye aspectos tan básicos como el uso del catalán como lengua vehicular en la actividad docente, administrativa y en las relaciones con las familias. Pero lo más irónico es que este decreto nunca llegó a aplicarse.

Fuentes del Departamento de Educación aseguran que esta resolución no cambiará el día a día de las escuelas, porque el decreto estaba suspendido cautelarmente y no formaba parte del curso escolar vigente. En conjunto, un malabarismo legal que sólo sirve para mantener el catalán en una situación de inseguridad constante.

Escuela Bilingüe: un tribunal que pone límites a su obsesión

El TSJC no sólo ejecuta la sentencia, sino que también planta cara a la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), que quiere controlar la Generalitat más allá de lo que los tribunales pueden permitir. El tribunal le dice claramente que no puede diseñar un sistema de control judicial sobre la Generalitat para imponer obligaciones que no han sido debatidas.

Así, mientras el TSJC hace el trabajo sucio de anular el decreto, también deja claro que la AEB no puede hacer de sombra judicial constante, una batalla que parece más política que jurídica, pero que acaba afectando al catalán.

La traición de la izquierda independentista y el show unionista

El decreto como última esperanza

El decreto para blindar el catalán en las aulas era un intento de resistir las constantes sentencias que quieren imponer un 25% de enseñanza en castellano. Pero esta defensa siempre ha estado a medio gas, frenada por una izquierda independentista que ya no cree en la independencia como solución definitiva.

El gobierno de Pere Aragonès, lejos de mantener la batalla, ha acabado aceptando la judicialización y la fragmentación del proyecto, poniéndose a la cola de un supuesto diálogo que sólo sirve para diluir las reivindicaciones catalanistas. Y mientras esto sucede, la izquierda se funde en un relato unionista que no hace ni gracia.

Un proyecto de unión progresista española: la bofetada definitiva

Hablan de una "unión progresista española" como si fuera la solución a todo. Pero es un chicle que se pega, un gag que hace reír para no llorar. Los mismos que deberían encabezar la defensa del catalán y la independencia ahora se dedican a hacer equilibrios en un escenario donde la lengua y la cultura catalana pierden cada día más fuerza.

Es la paradoja tragicómica de una izquierda que ha abandonado a su pueblo y su lengua para hacer de comparsa en un teatro político que nadie acaba de creerse.

El camino judicial y político que no lleva a ninguna parte

El Tribunal Constitucional, la última esperanza difusa

El decreto de 2024, fundamentado en una doble normativa aprobada en 2022, está pendiente de la decisión del Tribunal Constitucional. Este tribunal debe decir si el decreto y la ley que lo acompaña son constitucionales o no. Pero el TC lleva meses sin mover ficha, prefiriendo dejar la pelota en el tejado catalán y mantener la tensión.

Mientras tanto, el catalán se queda sin blindaje real y sin una respuesta política contundente que lo defienda.

Recursos, discursos y poca acción

El Departamento de Educación ha presentado recurso de casación al Tribunal Supremo y habla de "seguridad jurídica" para los centros y los proyectos lingüísticos. Pero la realidad es que el marco legal actual no frena las sentencias que recortan el catalán.

Las reacciones institucionales son discursos vacíos ante una realidad que sólo se resolverá con un compromiso claro y valiente, que sólo puede venir de la independencia real, no de palabras ni de shows.

La USTEC ha reclamado medidas inmediatas para blindar el catalán y proteger al profesorado, pero sin un proyecto político que haga frente al sistema, todo queda en papel mojado.

El catalán en la escuela, mientras tanto, sigue siendo víctima de una batalla que nadie quiere ganar porque la batalla real no es ahora, es la libertad.