Recuperan 848 cepas ancestrales para reactivar la viña en Salou y Tarragona
Salou incorpora 848 nuevos cepas en un proyecto que quiere recuperar variedades ancestrales prácticamente desaparecidas. Esta iniciativa une patrimonio agrícola, investigación y enoturismo para dar nueva vida a la viña local.
El proyecto, impulsado en el parque del Pla de Maset, combina la participación de la Universitat Rovira i Virgili y el Ayuntamiento de Salou, y sigue un hilo iniciado en 2024 con la voluntad de recuperar la memoria agrícola de la zona y adaptarla a los retos actuales.
El proyecto de recuperación de variedades ancestrales en Salou
Una viña experimental que crece
Con 848 cepas plantadas recientemente, la viña experimental del Pla de Maset llega casi al millar de cepas. Esta ampliación suma 348 cepas de pámpano girado, una variedad negra histórica del Camp de Tarragona, y 500 de escanyagos, una variedad blanca que entra por primera vez en este espacio.
La iniciativa cuenta con la colaboración de la investigadora Francesca Fort, de la URV, que destaca la oportunidad de estudiar la resiliencia de estas viñas en suelos arenosos, especialmente relevante en un contexto de cambio climático con episodios de sequía más frecuentes.
Patrimonio e identidad local
El alcalde de Salou, Pere Granados, resalta que el proyecto no solo recupera variedades casi olvidadas, sino que también conecta a los vecinos con su historia agrícola y el paisaje que define la identidad del territorio.
La viña del Pla de Maset busca recrear la estructura agraria de los siglos XVIII y XIX, cuando la viña era clave para la economía social de la zona, reforzando así el vínculo entre el pasado y el presente local.
Variedades ancestrales e investigación científica
El pámpano girado, una variedad recuperada
El pámpano girado desapareció de los cultivos locales en los años sesenta, pero las primeras cepas plantadas provienen de la Finca El Encín, en Alcalá de Henares, donde se conserva una colección importante de variedades europeas.
Esta muestra tiene su origen en una viña del Camp de Tarragona trasladada en 1975 desde la Estación Enológica de Reus, garantizando la autenticidad del material vegetal que ahora vuelve al territorio.
Estudiando la adaptación al cambio climático
Francesca Fort destaca que los suelos arenosos de la zona retienen poca agua, creando condiciones de estrés hídrico que permiten analizar cómo estas variedades tradicionales pueden adaptarse a condiciones difíciles.
Estos datos serán clave para entender la sostenibilidad de la viña local y ofrecer herramientas para hacer frente a futuras crisis climáticas en la provincia de Tarragona.
Enoturismo y futuro del paisaje agrícola
Un espacio visitable para divulgar la historia
El consistorio quiere que el Pla de Maset se convierta en un lugar de visita obligada para conocer la historia de la viña y el paisaje agrícola, con una mirada que combina cultura, naturaleza y ciencia.
El proyecto se enmarca en la estrategia municipal para impulsar un turismo más sostenible y diversificado, que ponga en valor el patrimonio local y la singularidad del territorio.
Impulsando la recuperación cultural y económica
Con la recuperación de variedades ancestrales y la promoción de la viña experimental, Salou no solo reivindica su identidad agrícola sino que también apuesta por un modelo económico que combina tradición e innovación.
La viña, pues, se refuerza como elemento clave para la dinamización cultural y económica del Camp de Tarragona.
La realidad es que alguien se ha dado cuenta de que la memoria también se planta y se riega, no solo se dice en libros.
Fuentes consultadas
- Universitat Rovira i Virgili – Detalles del proyecto y datos de las variedades recuperadas
Fuente del artículo: Universitat Rovira i Virgili