500 Docentes se manifiestan en Tarragona: la policía blinda la A-27 y la A-7

Unos 500 docentes se manifiestan en Tarragona el primer día de curso, intentan cortar dos autopistas y terminan en asamblea frente a la policía.
Imatge de l'assemblea de docents davant el cordó policial en l'accés a l'A-7 a Tarragona
Imagen de la asamblea de docentes frente al cordón policial en el acceso a la A-7 en Tarragona Fuente: Eloi Tost / Arnau Martínez / Agencia Catalana de Noticias

La policía ha impedido que los docentes cortaran la A-27 y la A-7 en Tarragona. Unos 500 profesionales de la educación han comenzado la protesta en el polígono Francolí y han terminado haciendo una asamblea ante el cordón policial.

La movilización ha arrancado a las 7.30 horas, justo cuando muchas escuelas abrían las puertas para recibir al alumnado. El recorrido ha pasado por la N-340 y la plaza Imperial Tarraco, con una reivindicación muy concreta: menos alumnos por aula, más recursos y mejores condiciones en los centros.

Una protesta con dos autovías en el punto de mira

¿Por qué la movilización ha afectado las entradas y salidas de Tarragona?

Para los conductores de Tarragona, el punto clave es claro: los manifestantes han intentado llegar a dos vías principales de comunicación, la A-27 y la A-7, pero los Mossos d’Esquadra les han cerrado el paso. La protesta no se ha quedado en una concentración estática delante de un edificio oficial.

El primer intento tuvo lugar poco después del inicio de la movilización. Un setenta profesores intentaron cortar la A-27 desde el polígono Francolí, pero la presencia policial les hizo desistir. Después, el grupo ocupó la N-340 y avanzó hasta la plaza Imperial Tarraco.

Allí se unieron unos cientos de compañeros que les esperaban. Poco después de las 10 horas, todos juntos se dirigieron hacia el acceso a la A-7, con la misma intención: interrumpir el tráfico. La policía, sin embargo, volvió a impedirles el paso.

¿Cómo terminó la concentración?

Los docentes hicieron una asamblea ante el cordón policial. En ese punto gritaron “somos docentes, no delincuentes”, una consigna que concentró el malestar del colectivo ante el operativo desplegado en las principales vías.

Manel Nicolás, portavoz de la Asamblea de Docentes del Camp de Tarragona, habló de un “cambio de estrategia policial”, con más presencia de agentes y furgonetas antidisturbios. Según el portavoz, el año pasado se habría priorizado la infiltración, mientras que esta vez los agentes cerraron directamente el paso a los manifestantes.

La lectura sindical es que la respuesta policial ha sido más visible que en otras movilizaciones. Nicolás afirmó que los docentes no son “una amenaza para el país”, sino una garantía de los servicios públicos, y reclamó una mesa de negociación en lugar de este trato.

El primer día de curso marca el número de participantes

¿Por qué han ido menos docentes que a finales del curso pasado?

La concentración reunió a unos 500 docentes, una cifra inferior a la de las protestas celebradas a finales del curso pasado. Para el lector que tenga hijos o hijas escolarizados, el motivo tiene una traducción directa: muchos maestros han priorizado estar en los centros para conocer al alumnado nuevo y preparar la acogida.

Nicolás atribuyó esta menor participación a la “responsabilidad” del colectivo. El primer día de curso no es una jornada cualquiera para una escuela: hay grupos nuevos, familias que necesitan orientación y equipos que deben poner en marcha la actividad lectiva desde primera hora.

Aun así, el portavoz defendió que había que empezar el 8 de septiembre con una huelga y una protesta. El objetivo, explicó, era recordar que las carencias denunciadas continúan sin cambios. El curso empieza; los problemas, también.

¿Qué reivindicaciones ponen sobre la mesa?

Las reclamaciones se centran en tres ámbitos que afectan el día a día de los centros del Camp de Tarragona: las infraestructuras, la bajada de ratios y los recursos para la escuela inclusiva.

  • Infraestructuras: los docentes denuncian la continuidad de las barracas y los problemas de climatización.
  • Ratios: reclaman menos alumnos por aula, especialmente en los grupos de secundaria.
  • Escuela inclusiva: el sindicato COS pide más recursos para atender al alumnado con necesidades diversas.

La cuestión de las ratios tiene una cifra concreta. Nicolás explicó que hay grupos de secundaria que comienzan con 30 alumnos y que, con la matrícula viva, pueden llegar a 35 para Navidad, aunque el máximo legal es de 33.

Esta diferencia no es un debate de papeleo. Significa más alumnos dentro de la misma aula y menos margen para atenderlos individualmente. Es el tipo de problema que se nota cuando el curso avanza, pero que el profesorado dice que ya se puede prever desde el primer día.

Sin acuerdo sobre las ratios y los recursos

¿Qué critica el sindicato COS?

Para las familias y los centros, la falta de acuerdo afecta las medidas que deberían llegar a las aulas. Ariadna Calvet, del sindicato COS, afirmó que durante el verano la consejera Niubó no puso ninguna propuesta sobre la mesa para debatir.

La sindicalista vinculó esta ausencia de propuesta con la imposibilidad de llegar a un acuerdo. También reclamó que todo el comité de huelga sea convocado a las reuniones para que los eventuales pactos sean “inclusivos y reales”.

El desacuerdo, por tanto, no solo se sitúa en el número de docentes presentes en la calle. También gira en torno a quién participa en las conversaciones y si las decisiones pueden responder a las necesidades de los distintos centros y profesionales.

¿Qué pasará con las movilizaciones?

Manel Nicolás aseguró que el colectivo no dará “el brazo a torcer”. La frase apunta a la continuidad de la presión para que haya un cambio real en las aulas, aunque la protesta del primer día de curso haya sido menos numerosa que las anteriores.

El portavoz remarcó que los docentes tienen una responsabilidad con el alumnado y con los servicios públicos. Esta es la tensión que deja la jornada en Tarragona: protestar por unas condiciones que consideran insuficientes sin dejar de garantizar el inicio del curso en los centros.

La movilización terminó sin cortar ni la A-27 ni la A-7, pero puso las reivindicaciones en medio del tráfico informativo de Tarragona: ratios más bajas, más recursos inclusivos y mejores infraestructuras. El primer día de curso dejó una imagen muy concreta, la de los docentes reunidos ante la policía, y una pregunta abierta: ¿cuánto tiempo puede empezar cada curso con las mismas carencias?

Preguntas frecuentes

¿Cuántos docentes se han manifestado en Tarragona?
Unos 500 docentes han participado en la movilización del primer día de curso. La concentración comenzó en el polígono Francolí a las 7.30 horas.
¿Qué vías han intentado cortar los manifestantes?
Los docentes intentaron cortar la A-27 y la A-7, pero los Mossos d’Esquadra les impidieron el acceso. Antes, el grupo cortó la N-340.
¿Qué reclaman los docentes?
Reclaman mejoras en las infraestructuras, una bajada de ratios y más recursos para la escuela inclusiva. También piden una mesa de negociación con el comité de huelga convocado.

Fuente del artículo: Eloi Tost / Arnau Martínez / Agencia Catalana de Noticias