Las obras que quieren salvar el camino rural del Mas de la Sena a Reus

Reus pavimenta 1.470 metros del camino del Mas de la Sena para evitar que se convierta en una carretera más.
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Los usuarios del camino del Mas de la Sena y el Burgaret están a punto de notar un cambio que no esperaban: un asfalto nuevo que quiere mantener la esencia rural, pero que huele a inversión que no siempre es bienvenida.

Este mayo de 2026, el Ayuntamiento de Reus ha comenzado las obras para renovar un tramo de 1.470 metros de estos caminos, con el objetivo de hacerlos más seguros y cómodos, pero limitando que se conviertan en una vía de paso masiva y agresiva.

Mejoras y asfaltado: ¿qué se hace exactamente?

Nuevo firme y drenaje reforzado

Los trabajos consisten en sustituir el pavimento de árido natural por un firme asfaltado, más resistente tanto al tráfico como a la meteorología. Esto no es solo poner una capa nueva: incluye una mejora en el drenaje para evitar que el barranco del Cementerio se cargue de barro cuando llueve fuerte y que el camino se estropee.

Un proyecto que no quiere borrar la ruralidad

A pesar de las mejoras, la prioridad es que el camino no se convierta en una vía alternativa para vehículos que buscan ahorrarse la carretera. Por eso, el proyecto mantiene elementos paisajísticos, como el arbolado, que invitan a caminar o a ir en bici, protegiendo el entorno natural y agrícola.

¿Quién manda y cuánto cuesta?

Adjudicación y presupuesto

La empresa encargada de hacer el asfaltado es Tecnofirmes: Tecnología de Firmes S.A., y el coste total de la obra es de 164.898,80 euros IVA incluido. No es una cifra para tirar cohetes, pero tampoco para no mirarla de reojo.

Declaraciones y objetivos públicos

El concejal de Medio Ambiente, Daniel Rubio, ha destacado que la intervención busca garantizar que la red de caminos rurales siga siendo un espacio para la agricultura y la movilidad sostenible, mejorando la seguridad sin perder la esencia que hace único este entorno.

La realidad y lo que no se explica

Caminos rurales que quieren ser más que eso

Lo que no dice el discurso oficial es que obras como esta pueden acabar haciendo que estos caminos se vean más como una opción para vehículos que para peatones o agricultores. Asfaltar siempre es un filo de doble filo: comodidad o invasión.

Un entorno condicionado por el barranco y la lluvia

Mejorar el drenaje es clave porque este camino ha sufrido erosiones y problemas en los últimos años. La pregunta es si estos trabajos serán suficientes para aguantar las lluvias intensas que cada vez son más habituales.

La realidad es que el camino del Mas de la Sena no quiere ser una carretera, pero sin asfalto, tampoco puede seguir siendo un camino que se deshace cuando llueve. Y aquí reside la paradoja.

Si el camino se mantiene rural y seguro, todos ganan. Pero si el asfaltado lo convierte en un atajo para coches, lo que ganamos es una vía que se piensa que es camino y que nunca será tranquila.

Fuente del artículo: Ayuntamiento de Reus