El fin de una era: Tesla deja atrás sus dos primeros íconos

Tesla cierra la producción del Model S y Model X después de más de 10 años. ¿Qué significa para el futuro de la marca de Elon Musk?
 Tesla acomiada els emblemàtics Model S i Model X després de més de 10 anys revolucionant el món dels cotxes elèctrics — Imagen generada por IA
Tesla despide a los emblemáticos Model S y Model X tras más de 10 años revolucionando el mundo de los coches eléctricos — Imagen generada por IA

Hay coches que son capaces de cambiar el rumbo de la historia automovilística. Y luego están coches que, simplemente, se hacen leyenda. El Tesla Model S es uno de esos casos. Cuando apareció, hace más de una década, demostró que un coche eléctrico podía ser elegante, potente y práctico, todo a la vez, sin sacrificar nada más que el ruido del motor.

Pero ahora, el Model S y su hermano extravagante, el Model X con sus puertas tipo halcón, han llegado a sus últimos kilómetros de producción en la fábrica de Fremont. Y no es una despedida silenciosa ni discreta, sino un cierre de ciclo que ha sido celebrado (con cierta nostalgia) por los trabajadores que pusieron vida a estos vehículos icónicos.

El Model S y Model X, el capítulo que Tesla escribe de nuevo

La historia se escribió hace 14 años, cuando el Model S comenzó a fabricarse. Un vehículo que no solo fue el primer gran éxito de Tesla, sino que también puso sobre la mesa una pregunta incómoda para los fabricantes tradicionales: ¿por qué deberíamos escoger un coche de combustión cuando puedes tener un eléctrico que hace todo eso y más?

El Model X se sumó al catálogo en 2015, aportando un SUV con un toque de ciencia ficción gracias a sus puertas tan particularmente exageradas. Ambos modelos han sido las joyas de la corona de Tesla, pero, contra todo pronóstico, sus ventas han caído hasta niveles casi anecdóticos en el último año.

Las cifras que explican la retirada

En 2025, Tesla solo vendió 50.850 unidades de estos modelos junto con el Cybertruck. Para ponerlo en perspectiva, la marca vendió más de 1,6 millones de vehículos entre el Model 3 y el Model Y, sus dos estrellas actuales. La capacidad anual de producción en el complejo de Fremont era de 100.000 unidades para el Model S y Model X, pero la demanda no ha hecho justicia a esas cifras en los últimos años.

Con esta realidad, Tesla ha optado por centrarse exclusivamente en estos dos modelos más vendidos, dejando atrás la producción de sus primeros grandes éxitos como símbolo de una nueva etapa más eficiente y enfocada.

La nostalgia y la despedida con estilo

Para despedirse de estos modelos, Tesla ha lanzado una edición especial Signature, limitada a solo 350 unidades (250 Model S y 100 Model X), con un precio de 159.420 dólares cada una. Esta colección exclusiva no estaba a la venta pública, sino destinada a los propietarios más selectos, hecho que solo hará que estos coches aumenten de valor con el paso del tiempo.

El último Model S producido, un coche negro firmado por todo el equipo de la fábrica, se quedará como pieza de museo, un recuerdo vivo de una era que ya forma parte de la historia del coche eléctrico.

El legado del Model S y Model X en la industria

Cuando Tesla cambió las reglas

Quien recuerda el Model S no puede evitar pensar en la revolución que supuso. No solo era un coche eléctrico, sino que fue el primero en convencer de que este tipo de vehículos podían competir en prestaciones y autonomía con cualquier de combustión. Además, su capacidad para viajes largos rompió estigmas y abrió la puerta a un mercado que crecía sin freno.

El Model X, por su parte, dejó claro que la extravagancia y la innovación son compatibles con la funcionalidad. Las puertas halcón, más que un simple truco visual, fueron la mejor manera de decir “aquí hay futuro”.

La caída de la demanda y el nuevo enfoque

En los últimos años, la demanda de estos modelos premium se ha hundido. Tesla ha ido acumulando menos unidades vendidas y la producción ha ido bajando hasta niveles que hacían inviable mantener las líneas activas. Esto ha ocurrido justamente mientras otros modelos más asequibles y populares, como el Model 3 y Model Y, han dominado el mercado.

La decisión de retirarlos no sorprende, pero deja un vacío que solo se llenará con nuevos lanzamientos. Musk y Tesla mantienen la atención puesta en un hipotético Model 2 asequible y en la nueva generación del Roadster, aún por ver.

¿Hacia dónde va Tesla después de la despedida?

El futuro inmediato sin sucesores claros

Los Model S y Model X se van sin dejar un relevo claro a la vista. La factoría Fremont se ha quedado vacía para estos vehículos, preparándose para un nuevo escenario donde solo ganan protagonismo los modelos más populares y rentables.

El Roadster moderno, que ha sufrido retrasos constantes durante casi una década, es la única esperanza visible para ofrecer una nueva alternativa para la gama alta, pero aún está lejos de ser realidad.

La incertidumbre del Model 2 y la nueva era Tesla

El tan rumoreado Tesla Model 2, un vehículo que se preveía a un precio de unos 25.000 dólares, ha pasado por todas las fases posibles: desde ser anunciado como inminente hasta ser descartado por la empresa. Elon Musk mismo ha calificado su producción como «una tontería» en momentos puntuales, dejando en el aire el futuro de este modelo de entrada.

Mientras tanto, Tesla apuesta por potenciar aún más la producción del Model 3 y Model Y, que son los verdaderos caballos de batalla de la marca, mientras sus antiguos estandartes quedan en la memoria como pioneros insustituibles.

La realidad es que el final del Model S y Model X cierra una etapa crucial en la historia de Tesla; una etapa que ha marcado el paso de la industria hacia la electrificación masiva, antes de dar paso a la próxima revolución.