El gobierno quiere cambiar la ley para permitir jubilarse a partir de los 61 años

El proyecto amplía la jubilación anticipada con menos penalizaciones para trabajadores afectados por ERE o cierres.
Nova proposta del govern per jubilar-se a partir dels 61 anys — Imagen generada por IA
Nueva propuesta del gobierno para jubilarse a partir de los 61 años — Imagen generada por IA

Imagina tener la opción de jubilarte antes, pero con el miedo constante de que un recorte permanente destroce tu pensión. Este es el panorama para miles de trabajadores en España, donde el Gobierno propone cambios que pueden modificar su realidad laboral y económica.

El proyecto de reforma de la Ley General de la Seguridad Social quiere abrir nuevas puertas para la jubilación anticipada, especialmente para quien cumpla con requisitos específicos. Pero, ay, no todos podrán disfrutarla igual.

Las novedades clave de la reforma de la Seguridad Social

Jubilación anticipada a partir de los 61 años por desempleo involuntario

Previamente, retirarse antes de los 65 años estaba reservado a situaciones muy concretas. Ahora, con el nuevo anteproyecto, se amplían las causas que permiten jubilarse desde los 61 años con menos penalizaciones, siempre que el trabajador haya sufrido un despido objetivo, un ERE, el cierre del centro de trabajo o situación derivada de violencia de género.

Para acceder, será necesario acreditar un mínimo de 33 años cotizados y estar inscrito como demandante de empleo al menos seis meses antes de solicitar la pensión. Esto abre la puerta a quien se quedó en el camino sin margen de maniobra, aunque la reducción de la pensión puede llegar hasta el 30% en casos con menos años cotizados.

Jubilación voluntaria desde los 63 años con coeficientes reductores

La vía más habitual, la jubilación anticipada voluntaria, mantiene la posibilidad de retirarse a partir de los 63 años, siempre con coeficientes reductores que penalizan la cuantía mensual para compensar la anticipación del cobro. El sistema exige un mínimo de 35 años cotizados y aplica recortes que pueden oscilar entre el 13% y el 21%, dependiendo de los años trabajados.

Esto quiere decir que quien quiera marcharse antes de la edad legal deberá aceptar un salario de jubilación más bajo, lo que hace que la decisión no sea nada fácil para muchos trabajadores.

¿Qué significa jubilarse antes? los detalles del sistema actual

La diferencia entre jubilación anticipada voluntaria e involuntaria

La jubilación anticipada voluntaria es la que eligen los trabajadores que pueden asumir la penalización económica y cumplen los requisitos de cotización. La involuntaria, en cambio, está reservada a quien pierde el empleo por razones ajenas a su voluntad, como un ERE o el cierre de la empresa.

El sistema aplica coeficientes reductores para evitar que cobrar la pensión antes del tiempo legal suponga un coste demasiado alto para la Seguridad Social, pero estos ajustes pueden ser muy duros, especialmente para quienes tienen menos años cotizados.

Las penalizaciones según los años cotizados

Umbral de años cotizados Reducción máxima de la pensión
Menos de 38 años y 6 meses Hasta el 30%
Entre 38 y 44 años y medio Reducciones menores, hasta el 21%
Más de 44 años y medio Recorte mínimo, alrededor del 13%

Esto hace que los trabajadores con trayectorias más largas tengan más margen para anticipar la jubilación sin perder tanto poder adquisitivo.

Las opciones para quien quiere jubilarse antes de la edad legal

Los requisitos para retirarse a los 63 años

La jubilación anticipada voluntaria permite a quien tenga al menos 35 años cotizados solicitar la pensión a partir de los 63 años, siempre que acepte la correspondiente penalización. Además, es necesario que al menos dos años de esos estén dentro de los quince años anteriores a la jubilación.

La desventaja clara es el golpe económico: retirarse antes significa ganar menos para siempre, y el recorte puede ser significativo según la carrera laboral.

La jubilación a los 61 años, un lujo para quien pierde el empleo

Solo los trabajadores que han sido afectados por causas ajenas a su voluntad, como un despido objetivo o un ERE, pueden jubilarse a los 61 años. Este grupo debe cumplir con los límites de cotización y registrarse como desempleado durante seis meses antes de solicitar la pensión.

La ley les ofrece esta vía para evitar quedarse en un limbo laboral sin alternativas, pero la penalización es la más dura y puede llegar al 30% de la pensión.

¿Quieres saber más? La reforma seguro dará mucho que hablar en los próximos meses.