La sorprendente frittata de calabacines de Samantha Vallejo-Nágera
Los mercados de hortalizas están llenos de ofertas que parecen no acabar nunca. Pero, ¿quién habría dicho que un plato tan sencillo como los calabacines al horno podría dar lugar a un descubrimiento gastronómico? Esta verdura, tan habitual y a menudo infravalorada, se ha convertido en la protagonista de una receta que no deja a nadie indiferente.
La cocinera y exjurado de MasterChef, Samantha Vallejo-Nágera, acaba de compartir una propuesta que ha cautivado a miles de seguidores: una frittata de calabacines hecha con ingredientes que todos tenemos en casa. Pero no es la típica tortilla que pensarías; el secreto está en la forma de cocinarla...
La frittata de calabacines: un clásico reinventado
⏱️ Tiempo de cocción: 35 minutos
🔥 Calorías: aproximadamente 300 por ración
👨🍳 Dificultad: fácil
¿Qué hace especial esta frittata?
La frittata, originaria de Italia, suele verse como una tortilla con mucho glamour, en la que puedes poner casi cualquier cosa. En este caso, Samantha sustituye el clásico cocinado en la sartén por un horneado que reduce el uso de aceite y añade una textura crujiente que sorprende. El resultado: un plato que parece una lasaña pero con la frescura de los calabacines y la suavidad del yogur natural.
La receta básica que todos pueden hacer
Solo necesitas dos calabacines, huevos, cebolla, yogur y un poco de jamón y queso. Esta combinación sencilla es lo que hace que la receta sea accesible y adaptable. El uso del yogur natural en lugar de la nata aporta un toque ligero y saludable.
El proceso paso a paso para una frittata perfecta
Preparación de los calabacines y la cebolla
Primero, corta los calabacines en rodajas finas (una mandolina ayuda mucho). Colócalos en una bandeja de horno con aceite y un poco de sal y deja que se rosticen 20 minutos a 200º. Mientras tanto, la cebolla se corta en juliana y se cocina en la sartén hasta que comience a caramelizarse, añadiendo una dulzura que equilibra la frescura del calabacín.
Montar la frittata y el toque final
Bate los huevos con el yogur y añade la cebolla y los calabacines. A continuación, haz capas en un molde como si fuera una lasaña: un poco de mezcla, jamón, mozzarella, más mezcla y una capa final de parmesano. Al horno de nuevo, 15 minutos más y el plato estará listo para triunfar en la mesa.
Consejos y variantes para hacerla tuya
Adaptaciones de la receta
Si quieres darle un toque personal, la frittata se adapta muy bien: puedes cambiar el jamón por bacon o añadir especias como el pimentón. Samantha misma comenta que es una receta que puede evolucionar según lo que tengas en la nevera. Eso sí, el yogur es clave para mantener la textura cremosa.
Dónde probarla o inspirarte más
Si te apetece ver cómo se trabaja con estas ideas en cocinas profesionales, no te pierdas la propuesta de Samantha en Instagram o las recetas tradicionales que puedes encontrar en La receta centenaria. Por cierto, si pasas por Tarragona, el Nàstic de Tarragona también tiene propuestas locales que vale la pena probar.
La realidad es que esta frittata de calabacines es un ejemplo perfecto de cómo la cocina sencilla y de aprovechamiento puede dar platos tan buenos como sorprendentes. No hace falta buscar complicaciones cuando la combinación es esta: verdura, huevo, un poco de queso y un toque cremoso de yogur. Tu horno y los calabacines serán cómplices de una comida o cena que seguro gustará a todos.