El restaurante de moda en Girona que prefiere Stuani a Lamine Yamal
Can Cordons, en Riudarenes, es el restaurante que eclipsa a cualquier templo gastronómico cuando la plantilla del Girona FC se reúne. No es solo un lugar para comer: es el oasis preferido de los futbolistas blanco-y-rojos.
Con más de 300 años de historia, esta masía ha pasado de ser un rincón tranquilo a un foco de atención donde el propietario valora más la visita de Stuani que la de cualquier promesa como Lamine Yamal.
Un restaurante con historia y alma gerundense
Una masía centenaria convertida en templo del fútbol
Justo delante de la iglesia de Riudarenes, un pueblo que no llega a los 2.500 habitantes, se alza Can Cordons. Más de tres siglos de piedra y madera que ahora ondean banderas del Girona y de Cataluña, y que se han convertido en el escenario favorito para la mayor parte de la plantilla del Girona FC.
Pau Turon, propietario desde hace ocho años, y el chef Gerard Picard, antiguos amigos de la Escuela de Hostelería de Girona, son el alma de este espacio que quiere mantener la cocina tradicional con un toque moderno y sin complicaciones.
Pasión futbolística y gastronomía de proximidad
Ambas caras de la moneda. Turon y Picard comparten la pasión por el Girona, aunque el chef tenga un punto culé que ahora intenta disimular. Los dos viven el fútbol muy de cerca, y eso se nota en la manera en que tratan a sus clientes.
La complicidad con el territorio es clara: productos locales, carnes de la Cárnica Batallé de al lado y una cocina que apuesta por la calidad sin florituras innecesarias. ¿Qué más se puede pedir?
El refugio de los futbolistas blanco-rojos
De Bustos a Gasol, una lista que impresiona
El 2020 fue el año en que Nahuel Bustos abrió la puerta a la plantilla gerundense en Can Cordons. Desde entonces, la agenda del restaurante se ha llenado de nombres destacados como David López, Miovski, Abel Ruiz, Oriol Romeu o Claudio Echeverri.
No solo futbolistas: también han pasado por el local figuras del baloncesto como Marc Gasol o exjugadores reconocidos que han encontrado aquí un espacio donde sentirse como en casa.
Un ambiente familiar donde nadie molesta
Picard destaca que los comedores son tranquilos y que el trato es el mismo para todos, sea quien sea. Sin paparazzis ni miradas curiosas, solo gente que quiere disfrutar de la mesa y la compañía sin complicaciones.
La idea es clara: que los clientes, sobre todo deportistas y sus familias, se sientan cómodos y repitan la experiencia.
Platos estrella y momentos que lo valen todo
De la mesa a la Champions: cuando el fútbol manda
El año pasado Can Cordons cerró excepcionalmente para seguir al Girona en la Champions en Milán. No era un día cualquiera: era una cita imprescindible para Turon y Picard.
Con el teléfono a mano, siguen los partidos e incluso han dejado mesas atrás cuando el Girona marca. Eso sí que es prioridad.
De Stuani a Lamine Yamal: ¿quién triunfa en la carta?
Turon no oculta su preferencia: prefiere que venga Stuani antes que Lamine Yamal. Y no es casualidad; aunque el uruguayo aún no haya pasado por Can Cordons, su admiración es clara.
En cuanto a los platos, las ensaladas y carnes a la brasa son las favoritas, pero el pulpo con Parmentier y los arroces son éxitos genuinos. ¿Los postres? El coulant, hecho desde cero por Turon, es la joya de la corona, con una versión de avellana que hace sudar hasta al chef.