Piropo: el restaurante que recupera el cóctel de gambas y platos de los 80

Un cóctel de gambas que parece sacado del tiempo y una carta llena de platos que evocan celebraciones familiares. Piropo, en el corazón de Barcelona, es más que un restaurante: es una invitación a un viaje gastronómico donde el pasado y el presente chocan con estilo.

Con una estética que juega con la nostalgia y el diseño contemporáneo, este proyecto del cocinero Quim Marquès hace que aquello que creíamos olvidado recupere protagonismo, pero con un aire nuevo y descarado. Y es que, si te gusta la cocina que habla, este lugar te lo dice todo sin palabras.

Piropo, la cocina que te hace revivir recuerdos

Solo entrar al Piropo, situado en Topazi, 18, sientes el olor del sofrito y la promesa de un viaje a los años 80,Quim Marquès no se corta: “Piropo es libertad de expresión en la cocina y en la bebida”. Y es que este restaurante no solo sirve platos, sino emociones que resuenan con aquel cóctel de gambas que abría tantas fiestas y aquellos huevos rellenos que nunca faltan en una buena comida de celebración.

El menú no es cualquier menú. Allí encontrarás el vitello tonnato con un toque que solo los que se han criado entre fogones saben dar, o el croque-monsieur que te hace pensar que tal vez no todo está perdido en la cocina tradicional. Y, para acabar, la carta te invita a probar el famoso pastel Tatin, una dulzura que te hace olvidar cualquier dieta.

Retrato de una Barcelona que no queremos perder

Marquès admite que estamos olvidando la Barcelona del diseño y la estética que nos definió. Por eso, Piropo es un local que juega a ser moderno sin perder el alma. Baldosas con tonalidades de vino, muebles vintage y esa nevera con ruedas que hace llegar los vinos con un aire retro, son pequeños detalles que marcan la diferencia.

Las lámparas de los años 80 y la música que sale del tocadiscos clásico en la entrada no son solo decoración, son un viaje sensorial. Porque no es solo la comida, sino lo que te rodea mientras la comes.

Platos que regresan y un tándem en la cocina

Entre los platos estrella, el cóctel de gambas llama especialmente la atención. No es un plato cualquiera: tiene la capacidad de transportarte a las fiestas de antes,

En este proyecto, Marquès cuenta con Marcel Olivares, otro cocinero que aporta una visión fresca a estos platos de toda la vida. Juntos, forman un tándem que reivindica el oficio y el buen producto como base para hacer feliz a la gente.

Una mirada crítica y comprometida

Marquès no se corta a la hora de criticar: “Muchos restaurantes tradicionales han pasado a manos de empresarios que los convierten en negocios de cartón piedra”. Por eso, apuesta por mantener viva la esencia y la artesanía en cada plato.

Para él, es cuestión de dignidad y amor por lo que hace: defender el buen producto y el oficio para que el cliente se vaya feliz, simple y directo.

La carta del Piropo: un repaso entre clásicos y reinvenciones

Entrantes y platos que no fallan

  • Dátiles con bacon: la tradición que no pasa de moda.
  • Cóctel de gambas: el plato que te hace revivir años y más años de celebraciones.
  • Huevos rellenos: no pueden faltar en ninguna fiesta digna de ese nombre.
  • Paté de campaña y buey a la borgoñesa: clásicos que el Piropo reivindica con un toque moderno.

Postres para cerrar con nota

El pastel Tatin es la joya de la corona dulce. Con su combinación de manzana caramelizada y masa crujiente, es esa recompensa que hace que quieras volver.

Detalles que marcan tendencia en diseño y ambiente

El local no solo es un restaurante, sino un homenaje al diseño y a la estética barcelonesa. El mobiliario vintage, las baldosas coloridas y los objetos rescatados de ferias de antigüedades crean una atmósfera donde la gastronomía se vive con todos los sentidos.

Como dice Marquès, han querido poner Barcelona “en el lugar donde debe estar estéticamente y culturalmente”. Y lo han conseguido con creces.

Horarios y contactos del Piropo

Día Horario Dirección
De martes a sábado 13:00 - 16:00 y 20:00 - 23:00 Topazi, 18, Barcelona
Domingo y lunes Cerrado  

Opinión experta y perspectiva local

Según Marquès (cocinero y fundador del Piropo, 2026), “recuperar platos como el cóctel de gambas no es solo dejar atrás el pasado, es darle una nueva vida con oficio y respeto”.

El crítico gastronómico local, Joan Riera (2026), añade que “Piropo es un baluarte contra la pérdida de identidad culinaria, un lugar donde la tradición no es un museo, sino una fiesta.”

La realidad es que Piropo no es solo un restaurante sino una declaración de intenciones: cocina de siempre con alma nueva.

Si creías que el cóctel de gambas y los platos clásicos habían quedado en el olvido, te conviene pasar por el Piropo y dejar que el oficio y el buen gusto te recuperen. Al fin y al cabo, la gastronomía también es memoria, y este lugar tiene muchísima para entregar.

Para más información sobre gastronomía en Barcelona, puedes visitar la web oficial del Ayuntamiento aquí.