El descalabro del cava catalán: sequía y gestión extranjera hacen caer

El cava catalán está en horas bajas. Después de dos años seguidos de caídas de ventas que superan el 12%, la sequía y la gestión extranjera han dejado el sector tocado y hundido.

Los 190 millones de botellas vendidas en 2025 suponen un 12,9% menos que el año anterior. Pero, más allá de los números, el descontrol y la pérdida de identidad han golpeado la marca más emblemática: Freixenet, ahora bajo control alemán.

Impacto de la sequía y la gestión extranjera en la caída de ventas del cava catalán en 2025

El declive del cava catalán: la sequía que asfixia la producción

Caída imparable durante dos años

El sector del cava catalán ha vivido un retroceso que duele en el bolsillo y en el orgullo local. Los años 2024 y 2025 han sido un desastre con ventas que se desploman un 13% consecutivo. Si en 2024 se comercializaron 218 millones de botellas, en 2025 la cifra bajó hasta los 190 millones.

Este descenso no responde a una falta de demanda, sino a un problema de producción. La sequía ha reducido drásticamente la cosecha de uva, encareciendo los costos y limitando la oferta, una bomba de relojería para un sector que depende de un producto fresco y de calidad.

Impacto en los mercados internacionales

Las ventas fuera de España han caído un 19%, con Alemania como una herida abierta: 24,4 millones de botellas menos vendidas. Esta caída en el extranjero, motor de muchas empresas locales, ha sido clave para hundir la facturación total hasta los 2.048 millones de euros, un 10% menos.

Curiosamente, a pesar de una cierta recuperación en la cosecha reciente —278 millones de kilos de uva en 2025—, la recuperación del mercado no se ha producido. La sequía deja una sombra larga que no se disipará a corto plazo.

La gestión extranjera que diluye la marca

Freixenet bajo control alemán

Uno de los golpes más bajos del cava catalán ha sido la venta de Freixenet a la multinacional Henkell, que ya tenía el 50% de las acciones desde 2018. Por su parte, Codorníu está mayoritariamente en manos de Carlyle desde 2019. Esta gestión exterior ha supeditado decisiones del sector a estrategias foráneas.

El cambio más polémico ha sido la sustitución del cava tradicional por un vino espumoso alemán, el 'Sekt', en algunos mercados. Este producto, más barato y rápido de producir, ha desvirtuado la identidad del cava catalán, según los críticos, y ha contribuido a la caída de ventas.

Controversias por la pérdida de identidad

El hecho de que se produzca todavía en Sant Sadurní d’Anoia no ha evitado la sensación de que la marca se diluye cuando se vende un producto diferente en el extranjero. Esta decisión ha generado reproches y un fuerte rechazo dentro del sector, que ve cómo la gestión extranjera desconoce las raíces y el valor simbólico del cava catalán.

La falta de estrategia clara y la priorización del beneficio a corto plazo han dejado una sensación de abandono entre los productores locales y los consumidores más fieles.

Un consumidor que se despista: el papel de los jóvenes

Los jóvenes, lejos del cava

Por si fuera poco, el consumo de cava se enfrenta a un cambio generacional. Los jóvenes beben menos alcohol que antes y apuestan más por bebidas energéticas y alternativas. Esta tendencia, que cambia el hábito de consumo, impacta directamente en la demanda de cava.

El cava, tradicionalmente asociado a celebraciones y fiestas como Navidad o eventos deportivos, pierde terreno en un público que busca nuevas experiencias y está menos vinculado a los productos clásicos.

Un futuro incierto para el icono local

La suma de factores —sequía, gestión extranjera y cambio de preferencias— dibuja un panorama complicado. La marca cava, que hasta hace poco parecía imbatible, necesita urgentemente recuperar su esencia y conectar con las nuevas generaciones para no caer en el olvido.

El sector debe replantearse cómo hacer frente a la sequía, recuperar el prestigio y atraer a un consumidor que ya no es el de hace una década.

Año Botellas vendidas (millones) Variación anual (%)
2024 218 -13%
2025 190 -12,9%

La realidad es que el cava catalán se hunde y el reto será ver si puede recuperar un liderazgo perdido por causas que van más allá de la climatología.