Cheche Castelldefels: el restaurante gastronómico con historia familiar
Castelldefels no es solo playa y turismo; también hay historias que se cuecen a fuego lento en la cocina. Cheche, un restaurante que parece salido de otra época, esconde un pasado que huele a mar y a recuerdos de barrio.
Pero no todo es como parece. Detrás de este local hay cinco décadas de trayectoria familiar y un cambio radical que ha dado la vuelta a su esencia sin perder el alma de siempre.
Orígenes y legado familiar en Castelldefels
En 1976, Pedro Moya abrió Olave, una marisquería que no era cualquier cosa: era el punto de encuentro para los vecinos y los barceloneses de segunda residencia, un lugar donde el marisco fresco y las tapas iban de la mano con la tranquilidad de pueblo.
Con los años, la familia Moya no dejó que el local se durmiera en el éxito. El hijo de Pedro, Ángel, tomó el relevo con Can Moyas, un restaurante que se convirtió en templo del arroz y la cocina casera, haciendo frente a un Castelldefels aún sin asfaltar.
Pero la historia no termina aquí. En el local que había ocupado Can Rita, el nieto Pedro comenzó a dar los primeros pasos de lo que sería Cheche, un restaurante que desde 2014 ha ido ganando prestigio y cambios profundos.
La metamorfosis de Cheche: del chiringuito pijo al referente Michelin
Cuando Pedro, con solo 19 años, entró en Cheche, el local era una versión más elegante de Can Moyas: ensaladas contundentes, frituras de calidad y arroces. Lo que nadie esperaba era el éxito brutal de los fines de semana, con 300 comensales sábado al mediodía.
Pero un infarto de Ángel precipitó un cambio. Pedro asumió la cocina y, junto con su hermana María, transformaron radicalmente el concepto.
2023 fue el año clave: redujeron el aforo de 150 a 80 personas, la carta de 50 a 28 platos y cerraron lunes y martes. ¿Resultado? Cheche es el único restaurante de Castelldefels recomendado por la guía Michelin 2026.
Conciliación y calidad por encima de todo
La familia Moya no solo hizo este cambio por gusto, sino también por salud y conciliación familiar. Pedro reconoce que el ritmo frenético de antes no era sostenible: “Conducimos un Ferrari que podría ir a 500 por hora, pero lo llevamos a 200 para controlarlo”.
El menú degustación de nueve pases y platos fuera de carta ofrecen una cocina donde la calidad es obsesión: no ganan todo lo que deberían con algunos platos, pero no harían concesiones en los productos.
Platos y vinos que enamoran
Entre las joyas de la carta están la ostra con vinagreta de ajo, perejil y salsa ponzu preparada ante ti, el carpaccio de atún con escabeche japonés, los guisantes con espuma de carbonara y panceta ibérica, o el rape a la brasa con alcachofa y piparra.
La carta de vinos, seleccionada por María, apuesta por bodegas familiares y valores seguros. El toque final es el café de Hidden Coffee y una exquisita selección de quesos de postre que cierran el círculo de esta experiencia gastronómica.
Una historia por escribir aún
Pedro no deja de mirar adelante. Aunque su padre le decía que la cocina es dura, él está encantado con la profesión e incluso anima a sus hijas a seguir la tradición familiar.
Castelldefels aún tiene muchas páginas por escribir con la historia de los Moya y Cheche, un restaurante que ha pasado de marisquería familiar a referente gastronómico de la zona, manteniendo la esencia y el espíritu de barrio que lo vio nacer.
Datos prácticos de cheche
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Dirección | Paseo Marítimo, 280, Castelldefels |
| Teléfono | 93 665 18 87 |
| Precio medio | 75 € |
| Horario | De miércoles a domingo, cierra lunes y martes |
| Especialidad | Cocina mediterránea con toques innovadores y producto de máxima calidad |
Si quieres saber más sobre la guía Michelin y los restaurantes recomendados en Cataluña, puedes consultar la web oficial de la Guía Michelin.