Candela de Valls, abuela: Tostar las almendras laminadas en el horno a...

Descubre el secreto de Candela para una Mona perfecta: almendra tostada a 160 ºC durante 10 minutos. Consejos y pasos fáciles para triunfar en Valls.
Àvia Candela de Valls mostrant com torrar almendres laminades al forn de manera perfecta i tradicional
Abuela Candela de Valls mostrando cómo tostar almendras laminadas en el horno de manera perfecta y tradicional

La Mona de Pascua es un clásico que nos une generaciones, y yo, Candela, una abuela de 84 años de Valls, guardo un truco que hace que mi Mona sea especial: tostar las almendras laminadas en el horno a 160 ºC durante 10 minutos para conseguir un toque crujiente y evitar que se quemen. "Así es como le doy vida al pastel", siempre digo.

En mi experiencia, este paso marca la diferencia entre un pastel cualquiera y uno que hace que todos pidan más. El secreto radica en el punto exacto de temperatura y tiempo: 160 ºC, ni más ni menos, y 10 minutos justos para conseguir que la almendra quede ligeramente dorada y con un toque crujiente, sin perder el sabor ni quemarse.

¿Por qué funciona este truco para la Mona?

La ciencia detrás de la almendra tostada

Tostar las almendras laminadas a una temperatura moderada como 160 ºC permite que los aceites naturales de la almendra se desplieguen, potenciando su sabor y aroma. Un tostado demasiado fuerte o demasiado tiempo puede quemarlas y generar un sabor amargo, mientras que un tostado controlado da textura y un toque crujiente perfecto.

La importancia de la textura en la Mona de Pascua

La Mona combina un bizcocho genovés con crema de mantequilla dulce y untuosa. La almendra tostada aporta contraste: ese toque crujiente hace que cada bocado sea una experiencia más rica y variada. Esto no solo mejora la textura sino que eleva el conjunto a un nivel superior.

Ingredientes para la Mona de Candela

  • 150 g de almendras laminadas
  • 4 huevos talla L
  • 120 g de azúcar
  • 120 g de harina de repostería
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (levadura)
  • 300 g de mantequilla sin sal (a punto pomada)
  • 150 g de azúcar glas
  • Almíbar para empapar el bizcocho

Pasos para preparar la Mona con el toque crujiente de almendra

  1. Precalentar el horno a 160 ºC con calor arriba y abajo.
  2. Distribuir las almendras laminadas sobre una bandeja con papel vegetal o silpat.
  3. Tostar en el horno durante 10 minutos exactos, vigilando que queden ligeramente doradas y no quemadas.
  4. Preparar el bizcocho genovés batiendo los huevos con el azúcar hasta que blanqueen, añadiendo la harina y la levadura tamizadas con movimientos suaves.
  5. Hornear el bizcocho a 180 ºC durante 20-25 minutos y dejar enfriar.
  6. Preparar la crema de mantequilla batiendo la mantequilla con el azúcar glas hasta obtener una textura esponjosa.
  7. Montar la Mona: cortar el bizcocho, empapar con almíbar, cubrir con crema y terminar cubriendo con las almendras tostadas.

Preguntas frecuentes sobre la Mona y el truco de las almendras

¿Qué pasa si las almendras se tuestan demasiado?

Si las almendras se queman, adquieren un sabor amargo que puede estropear la Mona. Es esencial seguir el tiempo y temperatura: 10 minutos a 160 ºC es el punto ideal para un tostado suave y crujiente, como explico siempre.

¿Se puede usar otro tipo de almendra?

Las almendras laminadas son ideales por la textura y presentación, pero también se pueden usar almendras en trocitos pequeños. El truco de tostarlas en el horno a 160 ºC durante 10 minutos sigue siendo válido para conservar el toque crujiente.

En Valls, preparar la Mona siguiendo esta técnica es todo un ritual que mantiene vivo el sabor de la tradición y el gusto casero que tanto nos gusta.

Hacer la Mona en casa puede parecer una tarea complicada, pero con estos pasos y el truco de tostar las almendras laminadas en el horno a 160 ºC durante 10 minutos para conseguir un toque crujiente y evitar que se quemen, obtendréis un resultado digno de las mejores pastelerías de Valls.

Recordad que la Mona no es solo un pastel, sino una fiesta para los sentidos y un momento compartido con los que más queréis.

"Siempre digo que el detalle de la almendra tostada marca la diferencia: hace que la Mona sea un recuerdo dulce que perdura", explica Candela, orgullosa de su receta que pasa de generación en generación.