Constantí transforma Dejecciones ganaderas en Biogás: el ensayo del IRTA en Mas Bové

El IRTA pone en marcha en Constantí una planta experimental que convierte deyecciones ganaderas en biogás, fertilizantes y agua tratada.
Imatge de la inauguració de la planta de biogàs de l'IRTA a Constantí
Imagen de la inauguración de la planta de biogás del IRTA en Constantí Fuente: Eloi Tost / Arnau Martínez / Agencia Catalana de Noticias

El IRTA ha puesto en marcha en Constantí una planta experimental que transforma deyecciones ganaderas en biogás, fertilizantes y agua tratada. La instalación de Mas Bové trabajará con materia orgánica procedente de granjas de porcino y aviar de la zona.

Para los ganaderos del Tarragonès, la propuesta tiene una lectura muy concreta: aquello que sale de las explotaciones puede convertirse en energía y en productos útiles para el sector primario. Y, de paso, la misma planta podrá utilizar parte de la energía que produzca.

¿Qué se pone en marcha en Mas Bové?

¿Por qué esta Planta es relevante para Constantí?

La instalación de Mas Bové es un espacio de investigación del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias, el IRTA, dedicado al biogás. El proyecto se encuentra en Constantí, en el Tarragonès, y parte de un material muy concreto: las deyecciones ganaderas de granjas de porcino y aviar de la zona.

Esto sitúa el municipio dentro de un ensayo que conecta directamente actividad ganadera, investigación y producción energética. No es una planta presentada como una infraestructura lejana o desligada del territorio, sino una instalación que recibirá materia orgánica de granjas próximas y que estudiará cómo convertirla en nuevos recursos.

La idea es sencilla de describir, aunque el proceso tecnológico tenga más vueltas: las deyecciones ganaderas entran en una cadena de transformación y de ellas salen tres resultados principales.

  • Biogás, que se puede destinar a producir energía.
  • Fertilizantes, con utilidad para el sector primario.
  • Agua tratada, obtenida dentro del mismo proceso.

La clave es el cambio de uso. Un residuo deja de ser solo un residuo y pasa a formar parte de un sistema que genera energía y productos. Esta es la lógica que el IRTA quiere estudiar en Mas Bové, con una planta experimental pensada para analizar esta tecnología.

¿Cómo funcionará el circuito de las Deyecciones?

La planta se nutrirá de materia orgánica procedente de granjas de porcino y aviar de la zona. Esta aportación alimentará el proceso de producción de biogás y permitirá examinar cómo se pueden obtener, al mismo tiempo, fertilizantes y agua tratada.

El proyecto no plantea una única salida. La misma materia de origen ganadero se trata para que pueda dar lugar a recursos diferentes, una cuestión que explica el valor experimental de la instalación. No se trata solo de hacer gas y basta.

Según la información facilitada, la energía producida servirá tanto para las granjas como para la misma planta. Por lo tanto, el circuito previsto vincula el origen de la materia orgánica con el consumo energético de las explotaciones y de la instalación de investigación.

El recorrido se puede resumir así:

  1. Las granjas de porcino y aviar de la zona aportan materia orgánica.
  2. La planta experimental la transforma mediante la tecnología del biogás.
  3. El proceso genera biogás, fertilizantes y agua tratada.
  4. La energía obtenida se destina a las granjas y a la planta de Mas Bové.

Esta secuencia es el centro del experimento. El IRTA no solo pone en funcionamiento una instalación, sino que prueba cómo puede encajar esta tecnología en un entorno con actividad ganadera y necesidad de gestionar las deyecciones.

¿Qué objetivo energético tiene el Gobierno?

¿Cuántos teravatios de Biogás se quieren producir?

Para el lector del Tarragonès, la planta de Constantí forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno: llegar a producir hasta 2 teravatios anuales de biogás en 2030, una cantidad que equivaldría al 7% del consumo catalán.

Esta cifra da una escala política al proyecto local. Mas Bové es una planta experimental, pero el objetivo que la acompaña mira más allá de sus instalaciones y relaciona la investigación con una meta de producción energética para el conjunto de Cataluña.

El porcentaje también ayuda a entender qué representa la previsión: el biogás debería llegar a cubrir el equivalente al 7% del consumo de Cataluña. La planta de Constantí, por sí sola, no se presenta como la respuesta a esta cifra; es una pieza de investigación dentro de una estrategia que quiere hacer crecer esta tecnología.

La diferencia entre los dos niveles es importante:

Ámbito Qué indica la información disponible
Constantí Planta experimental del IRTA en Mas Bové.
Materia prima Deyecciones ganaderas de granjas de porcino y aviar de la zona.
Resultados previstos Biogás, fertilizantes y agua tratada.
Objetivo catalán Hasta 2 teravatios anuales de biogás en 2030 y el equivalente al 7% del consumo catalán.

¿Qué puede aportar el ensayo al sector primario?

El ensayo puede aportar conocimiento sobre una tecnología que intenta unir gestión de residuos, energía y productos para el sector primario. La información del IRTA presenta las deyecciones ganaderas como el punto de partida de un proceso con más de un aprovechamiento.

Esta conexión es especialmente significativa porque la materia orgánica llegará de granjas de la zona y la energía producida podrá volver a estas explotaciones. El proyecto, por tanto, describe un circuito local: las granjas aportan material y pueden recibir energía.

También hay otra salida concreta: los fertilizantes. La planta no se centra exclusivamente en la producción de biogás, sino que incorpora este resultado dentro de un conjunto formado por energía, fertilizantes y agua tratada.

La lectura más clara es esta: Mas Bové prueba si una deyección ganadera puede dejar de ser el punto final del proceso y convertirse en el punto de partida de otros recursos. Ahora toca ver qué aporta la investigación del IRTA y cómo encaja con el objetivo de producción anunciado por el Gobierno. Sin humo —solo biogás, si el ensayo funciona como está previsto.

La planta experimental de Constantí concentra, así, tres elementos: investigación aplicada, materia orgánica procedente de granjas próximas y una finalidad energética vinculada a Cataluña. Las deyecciones ganaderas se transformarán en biogás, fertilizantes y agua tratada, mientras la energía obtenida se destinará a las granjas y a la misma instalación. El proyecto local y el objetivo de 2 teravatios forman parte de la misma apuesta.

Preguntas frecuentes

¿Dónde está la planta experimental de biogás?
La planta se encuentra en las instalaciones de Mas Bové del IRTA, en el municipio de Constantí, en el Tarragonès.
¿Qué transforma la planta de Constantí?
La instalación transforma deyecciones ganaderas procedentes de granjas de porcino y aviar de la zona en biogás, fertilizantes y agua tratada.
¿Para qué servirá la energía producida?
La energía servirá tanto para las granjas que aporten la materia orgánica como para la misma planta experimental de Mas Bové.
¿Qué objetivo tiene el Gobierno para 2030?
El Gobierno quiere llegar a producir hasta 2 teravatios anuales de biogás, el equivalente al 7% del consumo catalán.

Fuente del artículo: Eloi Tost / Arnau Martínez / Agencia Catalana de Noticias