Cataluña pide Más Días para pescar gamba: hay stock, pero la cuota se acaba

Cataluña reclama a Bruselas más jornadas para pescar gamba porque los stocks se han recuperado y los puertos ya han agotado los kilos asignados.
 Catalunya reclama a Brussel-les més dies de pesca de gamba per l'abundància d'estoc mediterrani - Imagen generada por IA
Cataluña reclama a Bruselas más días de pesca de gamba por la abundancia de stock mediterráneo — Imagen generada por IA

Cataluña pide más días para pescar gamba porque los stocks del Mediterráneo se han recuperado, pero la cuota de kilos se acaba antes de tiempo. La paradoja es sencilla: hay más gamba en el mar, pero los pescadores no la pueden sacar. Y aquí comienza el problema.

Òscar Ordeig ha trasladado esta reclamación a Bruselas durante una reunión con el comisario europeo de Pesca, Costas Kadis. El consejero quiere eliminar la doble regulación que limita a la vez las jornadas de trabajo y la cantidad de gamba que puede capturar cada flota.

La gamba está, pero los puertos ya topan con el límite

¿Por qué Cataluña reclama más jornadas de pesca?

Para los puertos catalanes, la petición no es una batalla técnica lejana. Afecta la posibilidad de salir al mar, llevar gamba a los mercados y mantener una actividad pesquera que ya ha sufrido una reducción de flota y de trabajadores.

Ordeig ha explicado que los pescadores pueden faenar un número máximo de jornadas al año. En el caso de la gamba, esta limitación se suma a un segundo tope: los kilos que se pueden capturar. Dos barreras para el mismo producto.

El consejero ha definido esta situación como una “doble regulación” y ha asegurado que se trata de un sistema que “se inventó” y que no aparece en ningún reglamento. Su propuesta es eliminar este encaje de límites y aumentar el número de días que los pescadores pueden salir.

La reclamación llega tras la recuperación de los stocks. Según los datos que Ordeig ha presentado, los esfuerzos del sector han hecho posible que hoy haya más peces en el mar. La frase del consejero es directa: “Hay más gamba que nunca”.

¿Qué pasa cuando se acaban los kilos asignados?

Los puertos catalanes, según Ordeig, prácticamente ya han terminado los kilos de gamba disponibles. Esto deja una situación difícil de explicar al consumidor: el recurso está, pero la actividad legal queda parada cuando se llega al techo establecido.

El consejero ha relacionado este límite con tres efectos concretos: una perturbación de los precios, dificultades para encontrar gamba en los mercados y un aumento de las importaciones. El sector pesquero catalán queda así en una posición más débil respecto a otras actividades.

La secuencia es casi absurda (pero perfectamente administrativa): los stocks se recuperan, la gamba sigue en el mar y los pescadores llegan al límite de kilos. Luego, los mercados tienen que buscar producto en otros lugares. La gamba no desaparece; desaparece del circuito local.

Elemento de la regulación Qué implica para el sector
Días de pesca Máximo de jornadas para salir a faenar durante el año.
Kilos de gamba Tope adicional sobre la cantidad capturada.
Stocks recuperados Ordeig defiende que permitirían revisar las limitaciones actuales.
Mercados Más dificultades para encontrar gamba y más importaciones, según el consejero.

¿Qué ha pedido Ordeig en Bruselas?

¿La propuesta es retirar la doble limitación?

La petición que afecta directamente a los pescadores es clara: aumentar las jornadas de pesca y revisar el tope específico de los kilos de gamba. Ordeig quiere que las normas se ajusten al estado actual de los stocks y no mantengan una restricción pensada sin tener en cuenta esta recuperación.

El consejero ha hecho esta demanda en una reunión con Costas Kadis, comisario europeo de Pesca, y en encuentros con responsables de la Comisión Europea. El objetivo era trasladar las prioridades de Cataluña para las futuras políticas pesqueras de la Unión Europea.

La discusión no gira solo en torno a un permiso para salir unos días más. También trata de cómo se mide la sostenibilidad de una actividad pesquera. Si los pescadores han reducido el esfuerzo y los stocks se han recuperado, Cataluña defiende que la regulación debe poder cambiar.

Esta es la lectura que el Gobierno catalán ha llevado a Bruselas: las normas deben distinguir entre una situación de sobreexplotación y otra en la que los stocks han mejorado. El mismo límite no sirve para todas las situaciones.

¿Por qué cinco territorios reclaman cambios en el Mediterráneo?

Cataluña no ha presentado la demanda en solitario. Ordeig se ha reunido con el comisario europeo junto con representantes del País Valenciano, las Islas Baleares, Andalucía y Murcia, que han trasladado reclamaciones comunes del sector pesquero mediterráneo.

Los cinco territorios piden que la legislación europea se adapte mejor a la pesca costera y de pequeña escala. El mensaje compartido es que las normas actuales han tenido efectos muy duros sobre una actividad formada por flotas, trabajadores del mar y puertos que dependen de una operativa diaria.

Ordeig ha descrito como devastadores los efectos de una mala regulación durante los últimos años. Ha citado la reducción de la flota pesquera y de los trabajadores del mar, con un impacto socioeconómico “importantísimo”.

La reclamación catalana, pues, tiene dos capas: pedir más días para pescar gamba y lograr que las normas europeas tengan en cuenta la realidad de la pesca mediterránea. El lector de los puertos lo puede resumir de una forma mucho menos burocrática: si hay producto y el mar se ha recuperado, ¿por qué no se puede salir?

La recuperación de los stocks cambia el debate

¿Qué datos utiliza Cataluña para defender su posición?

Ordeig ha presentado datos del Instituto Catalán de Investigación para la Gobernanza del Mar, Icatmar, para defender que los esfuerzos del sector han llevado a una recuperación de los stocks. El consejero ha remarcado que esta mejora está avalada por los científicos.

El dato sirve para dar la vuelta al debate. Durante años, la reducción de la actividad se ha justificado por la necesidad de proteger los recursos. Ahora Cataluña sostiene que esta misma disciplina ha dado resultados y que las limitaciones deben revisarse en función de los stocks disponibles.

No se trata, según el planteamiento trasladado a Bruselas, de salir a pescar sin límites. La reclamación se centra en una regulación que combine el estado de los recursos, el trabajo científico y la realidad económica de los puertos. La palabra clave es adaptar, no simplemente mantener.

¿Qué papel tiene la cogestión catalana?

Cataluña ha defendido ante la Comisión Europea su modelo de cogestión de la pesca. Este sistema reúne en una misma mesa a científicos, pescadores y administración para tomar decisiones sobre la actividad.

Ordeig ha presentado Cataluña como un territorio pionero en este modelo y ha explicado que el comisario europeo lo ha elogiado. Según el consejero, Kadis ha afirmado que la cogestión es el modelo de futuro que quiere para el Mediterráneo.

Este dato da una dimensión más concreta a la petición sobre la gamba. Cataluña no solo pide cambiar un tope; también defiende una manera de decidir las reglas. Si quienes estudian el mar, quienes trabajan en él y la administración comparten información, el Gobierno catalán considera que las limitaciones pueden ser más ajustadas.

El debate aún debe continuar a escala europea. De momento, la posición catalana queda definida: más días para salir, revisión del límite de kilos y normas adaptadas a una pesca costera que asegura haber hecho los deberes. Ahora la pelota está en Bruselas, que deberá decidir si la regulación pesa más que la realidad de los stocks.

La petición de Òscar Ordeig combina un dato y una contradicción: los stocks de gamba se han recuperado, pero los puertos ya llegan al límite de captura. Cataluña quiere que Bruselas revise la doble regulación, permita más jornadas y tenga en cuenta el modelo de cogestión. Para el sector, no es una discusión de papeles: es poder salir al mar cuando el recurso está.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Cataluña pide más días para pescar gamba?
Porque los stocks del Mediterráneo se han recuperado, mientras que los puertos catalanes prácticamente ya han alcanzado el tope de kilos de gamba. Ordeig considera que esta situación justifica aumentar las jornadas de pesca.
¿Qué es la doble regulación de la gamba?
Es el sistema que limita a la vez el número de jornadas que los pescadores pueden salir y los kilos de gamba que pueden capturar. Ordeig pide eliminar esta doble limitación.
¿Qué territorios apoyan la petición?
Cataluña ha trasladado la demanda junto con el País Valenciano, las Islas Baleares, Andalucía y Murcia. Los cinco territorios reclaman normas adaptadas a la pesca costera y de pequeña escala.
¿Qué modelo pesquero defiende Cataluña?
Defiende la cogestión, que reúne científicos, pescadores y administración para tomar decisiones sobre la pesca. Ordeig lo ha presentado como un modelo pionero y adecuado para el Mediterráneo.

Fuente del artículo: Agencia Catalana de Noticias