Amposta reúne 6.000 independentistas, pero la policía cuenta 1.600

La manifestación independentista de Amposta reúne entre 1.600 y 6.000 personas, con dos columnas, gritos y una reivindicación de resiliencia.
Estelades a la manifestació de l'11 de setembre a Amposta
Esteladas en la manifestación del 11 de septiembre en Amposta Fuente: Mar Rovira / Ariadna Escoda / Agencia Catalana de Noticias

La manifestación independentista de Amposta ha reunido entre 1.600 y 6.000 personas, según si la cifra la da la policía o la ANC. Las dos columnas han atravesado el centro de la capital del Montsià hasta el Puente Colgante con esteladas, camisetas amarillas y el ritmo de una batucada.

La diferencia de cifras no es un detalle menor: explica dos maneras de mirar una movilización que ya no tiene las multitudes de otros años, pero que conserva militancia, discursos y capacidad de convocatoria. En Amposta, el mensaje ha sido claro: lengua, educación pública e independencia, con la resiliencia como palabra de la jornada.

Dos columnas y una misma ruta hasta el Puente Colgante

Para los vecinos de Amposta y de las Terres de l’Ebre, la movilización ha tenido una dimensión muy concreta: ha ocupado calles conocidas y ha convertido el centro de la ciudad en el escenario de una reivindicación política. No ha sido una concentración estática, sino una marcha con dos recorridos que han acabado confluyendo.

¿Cómo ha sido el recorrido de la manifestación?

La Columna Presente ha comenzado a las 16.30 h en la calle Sebastià Juan Arbó. Desde allí ha avanzado hacia la avenida de la Ràpita, ha pasado por la calle Sant Josep y ha llegado hasta la N-340.

En este punto se ha encontrado con la Columna Futuro. Las dos formaciones han continuado juntas hasta el Puente Colgante de Amposta, donde se ha situado el escenario final. Los participantes procedían de las comarcas leridanas y tarraconenses, además de las Terres de l’Ebre.

  • Inicio: calle Sebastià Juan Arbó.
  • Paso por el centro: avenida de la Ràpita y calle Sant Josep.
  • Confluencia: N-340.
  • Final: Puente Colgante de Amposta.

¿Cuánta gente ha participado?

La Assemblea Nacional Catalana ha cifrado la asistencia en 6.000 personas, mientras que los cuerpos policiales la han situado en 1.600. La distancia entre los dos datos es suficientemente grande para convertir el recuento en uno de los elementos centrales de la jornada.

La cifra policial equivale a poco más de una cuarta parte de la estimación de la ANC. Más allá del número que acabe imponiéndose en titulares y tertulias, la marcha ha tenido suficiente presencia para recorrer diversas calles de Amposta y llenar de gritos independentistas el trayecto hasta el río.

La resiliencia como respuesta a una movilización más pequeña

La cuestión que interesa a los lectores de la demarcación es qué queda cuando la manifestación ya no tiene la dimensión de otros años. En Amposta, la respuesta de los participantes ha sido continuar saliendo a la calle y reivindicar que el movimiento no ha desaparecido, aunque reconozcan que las convocatorias son menos multitudinarias.

¿Qué han defendido los manifestantes?

La independencia ha sido el hilo principal, pero los argumentos se han ampliado hacia la defensa de la lengua catalana, la educación pública y la lucha contra el fascismo. El lema de no renunciar a la nación ha aparecido en los discursos y en los gritos durante la marcha.

Jordi Ferré, de Valls, ha explicado que participa por las mismas razones que en 2016 y 2017: luchar por la independencia, reivindicarla y demostrar que todavía están allí. Ha admitido que las movilizaciones no son tan multitudinarias, pero ha defendido la necesidad de resistir.

“Las cosas no son fáciles, ya lo sabíamos y tenemos que ser resilientes”, ha afirmado. Ferré ha añadido que hay que continuar movilizados y ha definido la Diada como un “acto de convivencia”.

Isabel Quadrat, vecina de Alcanar, ha expresado una esperanza similar. Ha dicho que participa porque espera que las cosas cambien y porque aún confía en alcanzar un país soberano. También ha reclamado a los partidos independentistas que escuchen a los ciudadanos.

¿Por qué han participado personas de diferentes edades?

Entre los asistentes había jóvenes de Cambrils y del Morell, que han explicado que se manifiestan porque mucha gente no ve la importancia de la independencia. Roger ha advertido que una parte de la juventud se siente atraída por discursos de la extrema derecha y por referentes del españolismo.

Su lectura es especialmente significativa porque sitúa la batalla política en una generación que, según él, se presenta como apolítica, mientras que los jóvenes que sí se consideran políticos tienden a estar más polarizados. El análisis no es un dato estadístico, sino el testimonio de un participante que ve cómo cambian las prioridades de sus iguales.

Roser Casanova, de Amposta, ha puesto el acento en la escuela. Como enseña catalán a madres recién llegadas en los centros educativos, ha participado para defender una educación digna y de calidad para los niños.

“Lo mínimo que podemos hacer es reivindicarla”, ha dicho. Para Casanova, la Diada servía para cargar la mochila antes de empezar el curso y para defender que una eventual independencia mejoraría la escuela.

La ANC reclama mayoría independentista y rechaza la xenofobia

El tramo final de la manifestación ha trasladado la disputa política delante del Puente Colgante. Para el lector local, este es el punto donde el mensaje general de la marcha se ha convertido en una discusión concreta sobre los partidos independentistas, Aliança Catalana y el papel de la ANC.

¿Qué ha pedido Josep Franch?

Josep Franch, miembro de la ANC y coordinador de la Columna Presente, ha defendido que hay que recuperar una mayoría de partidos independentistas en el Parlamento de Cataluña. También ha vinculado incidentes como la retirada de una estelada a un joven durante un partido de fútbol con la reactivación del movimiento.

Franch ha sostenido que sin independencia no se conseguirán mejoras en educación, lengua, sanidad ni vivienda. En el caso del catalán, ha denunciado que, a pesar de la percepción de que en las Terres de l’Ebre es una zona con un uso elevado de la lengua, él observa que cada vez más personas la dejan arrinconada.

El dirigente de la ANC ha defendido que su entidad no acepta la xenofobia. A la vez, ha afirmado que no pondrán líneas rojas a los partidos que se definen como independentistas, aunque cuestione si Aliança Catalana habla realmente de independencia.

¿Cómo terminó el acto de Amposta?

Cuando las dos columnas llegaron al escenario, los manifestantes gritaron “fuera fascistas” después de que simpatizantes de Aliança Catalana exhibieran banderas de la formación. La tensión verbal quedó limitada a las proclamas recogidas durante el acto.

Después se alzaron dos pilares de los Xiqüelos y Xiqüeles del Delta y de los Castellers de Tortosa. También se leyó un manifiesto y se hicieron parlamentos, antes de acabar la jornada con el Cant dels Segadors, el Virolai y otros himnos catalanes.

La manifestación de Amposta deja, así, tres datos que explican mejor la jornada: entre 1.600 y 6.000 asistentes según la fuente, dos columnas unidas en la N-340 y un movimiento que reivindica su continuidad a pesar de haber perdido volumen. La fotografía política es menos masiva que en otros momentos, pero aún tiene calle, nombres, conflictos y una ruta concreta hasta el Puente Colgante.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta gente fue a la manifestación de Amposta?
La ANC ha calculado 6.000 asistentes, mientras que los cuerpos policiales han rebajado la cifra a 1.600. El teletipo recoge ambas estimaciones.
¿Por dónde pasó la manifestación independentista?
La Columna Presente salió de la calle Sebastià Juan Arbó y pasó por la avenida de la Ràpita y la calle Sant Josep hasta la N-340. Después, las dos columnas continuaron hasta el Puente Colgante.
¿Qué reivindicaciones hicieron los participantes?
Los manifestantes defendieron la independencia, la lengua catalana, la educación pública y la lucha contra el fascismo. También reclamaron más presencia de los partidos independentistas en el Parlamento.

Fuente del artículo: Mar Rovira / Ariadna Escoda / Agencia Catalana de Noticias