Cerca de 600 expertos en Tarragona revelan el secreto de los Relojes internos
Los investigadores reunidos en Tarragona han presentado nuevos resultados sobre los relojes circadianos y la crononutrición. Estas investigaciones explican cómo la hora del día puede influir en el hambre, el metabolismo y la respuesta del organismo.
Durante cuatro días, cerca de 600 expertos nacionales e internacionales han compartido avances sobre procesos moleculares relacionados con el cáncer, el Parkinson, el envejecimiento y la salud metabólica. La cuestión no es solo qué pasa dentro del cuerpo, sino también cuándo pasa.
Los Relojes internos que ordenan el hambre y el metabolismo
Para los lectores de Tarragona, la investigación presentada tiene una consecuencia clara: los ritmos biológicos forman parte de la vida cotidiana y pueden modificar la manera en que el cuerpo responde a la alimentación, a la luz y a los cambios del entorno. No es una teoría lejana; es el cuerpo haciendo horarios sin consultar la agenda.
¿Qué son los Relojes circadianos?
Los relojes circadianos son mecanismos internos que regulan funciones fisiológicas y conductuales a lo largo del día. El director del Instituto de Neurobiología de la Universidad de Lübeck, Henrik Oster, ha explicado en Tarragona que estos relojes actúan en diferentes tejidos y se interrelacionan con el sistema endocrino.
La investigación que ha expuesto Oster se centra en la manera en que los relojes locales de células neuronales específicas se conectan con factores más generales del organismo. Esta interacción puede modular los ritmos diarios, la respuesta a los cambios ambientales y la capacidad de resistir agresiones que, con el tiempo, pueden derivar en enfermedades.
El investigador ha explicado que su equipo ha identificado dos relojes diferentes en el cerebro que regulan aspectos diversos del hambre. Uno de ellos se encuentra en el hipotálamo y controla el hambre homeostática, vinculada a la reposición de las necesidades energéticas.
El otro reloj se sitúa en las neuronas dopaminérgicas de la VTA y regula el hambre hedónica. Dicho de forma sencilla, interviene en la respuesta ante alimentos dulces o salados y ayuda a entender por qué una persona puede tener ganas de comer incluso estando satisfecha. La biología, a veces, tiene un sentido del humor bastante discutible.
¿Por qué la hora de comer puede cambiar la respuesta del cuerpo?
La crononutrición estudia la relación entre los ritmos biológicos, la alimentación y la salud metabólica. La idea expuesta en el congreso es directa: no produce necesariamente el mismo efecto comer un alimento a primera hora del día que hacerlo a última hora.
Gerard Aragonès, profesor del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la Universidad Rovira i Virgili y copresidente del comité organizador, ha remarcado que el momento del día y la época del año pueden tener una trascendencia directa en el comportamiento y el metabolismo.
Las ponencias de Olga Ramich, de la Universidad de Potsdam-Rehbrücke, y de Gisela Helfer, de la Universidad de Bradford, han presentado estudios con animales sometidos a fotoperiodos de luz muy cortos. Según Aragonès, los resultados muestran que estos animales son metabólicamente muy diferentes.
La crononutrición, por tanto, no se limita a la pregunta habitual sobre qué comemos. También examina cuándo ingerimos los nutrientes, cómo los absorbe el cuerpo y qué efecto pueden tener sobre la salud. El siguiente paso de la investigación es identificar las vías moleculares que conectan los relojes de cada tejido con la conducta y la regulación fisiológica.
| Línea de investigación | Qué estudia |
|---|---|
| Relojes circadianos | La regulación de funciones fisiológicas y conductuales a lo largo del día. |
| Crononutrición | La relación entre la hora de las comidas, los nutrientes y la salud metabólica. |
| Hambre cerebral | La diferencia entre el hambre vinculada a la energía y la respuesta a los alimentos placenteros. |
Del tejido adiposo al cáncer de ovario
Esta línea de trabajo interesa especialmente porque examina una relación entre dos piezas del organismo que a menudo se estudian por separado: el tejido adiposo y las células tumorales. En Tarragona, la investigación ha puesto sobre la mesa cómo las células que almacenan grasa pueden interactuar con el cáncer y con las defensas del cuerpo.
¿Qué investigan los equipos sobre el tejido adiposo?
Aina Lluch, investigadora biomédica de la Universidad de Marburg, participa en un grupo de inmunología tumoral durante su postdoctorado. Su equipo estudia la relación entre el tejido adiposo y el cáncer de ovario, con una atención especial a los adipocitos.
Los adipocitos son las células mayoritarias del tejido adiposo y tienen la función de almacenar la grasa. La pregunta científica es cómo interactúan con las células cancerosas y con las células inmunitarias, que forman parte del sistema de defensa del organismo.
Esta interacción puede afectar, regular o favorecer el establecimiento del cáncer. Lluch ha explicado que los primeros resultados ya han permitido constatar que el tejido adiposo tiene efectos, aunque la fuente no concreta aún el alcance exacto ni el mecanismo completo de estos efectos.
El matiz es relevante. La investigación no presenta una conclusión definitiva sobre el tratamiento del cáncer de ovario, sino una línea de estudio que intenta aclarar cómo se comunican el tejido adiposo, las células tumorales y el sistema inmunitario.
¿Cómo se pueden convertir estos descubrimientos en tratamientos?
El congreso ha incluido nuevas estrategias para desarrollar tratamientos, entre las cuales está la aplicación de la inteligencia artificial al diseño de fármacos. Esta herramienta se estudia como una posible ayuda para abordar enfermedades muy extendidas, pero los investigadores también han analizado sus limitaciones y los nuevos modelos que van apareciendo.
La cuestión central no es poner la sigla IA a cualquier proceso y darlo por resuelto. Los especialistas han planteado cómo comprobar que los resultados funcionan correctamente y cómo garantizar que las propuestas generadas sean útiles para la investigación biomédica.
En un encuentro dedicado a los procesos moleculares y celulares, esta mirada conecta diversas escalas: desde las células que acumulan grasa hasta los mecanismos que pueden conducir a una enfermedad. También muestra cómo la biología actual combina observación experimental, estudio del metabolismo y herramientas computacionales.
¿Qué se ha presentado en el Congreso de Tarragona?
Para la comunidad universitaria y científica del territorio, el acto ha convertido Tarragona en punto de encuentro de investigaciones muy diversas. El 48º Congreso Internacional de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular ha sido coorganizado por el Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV y ha reunido cerca de 600 especialistas.
¿Qué áreas han compartido los investigadores?
Los simposios y las conferencias han abordado los procesos moleculares y celulares que explican el funcionamiento del organismo y el origen de numerosas enfermedades. Entre los ámbitos tratados están el cáncer, el Parkinson, los ritmos biológicos, la alimentación, la salud metabólica y los mecanismos moleculares del envejecimiento.
- Relojes circadianos e interacción con el sistema endocrino.
- Crononutrición y efecto de la hora de las comidas.
- Relación entre el tejido adiposo y el cáncer de ovario.
- Aplicación de la inteligencia artificial al diseño de fármacos.
- Procesos moleculares vinculados con el envejecimiento y diversas enfermedades.
La transversalidad ha sido uno de los rasgos destacados por Gerard Aragonès. Las investigaciones parten de preguntas diferentes, pero comparten una misma idea: el organismo no funciona como un conjunto de piezas aisladas. Los tejidos, las señales hormonales, los ritmos diarios y el entorno mantienen una conversación constante.
¿Cómo se ha cerrado el encuentro científico?
El congreso se cierra este jueves con varias reuniones de los grupos de trabajo de la SEBBM. La conferencia de clausura correrá a cargo de John F. Cryan, investigador principal de APC Microbiome Ireland.
Su intervención estará dedicada al potencial de los microorganismos intestinales para comprender y tratar problemas relacionados con la salud mental. La sesión amplía el abanico de temas del encuentro y mantiene el foco en la relación entre los procesos biológicos y las funciones del organismo.
Desde los dos relojes cerebrales que regulan formas diferentes de hambre hasta la comunicación entre adipocitos y células tumorales, las investigaciones presentadas en Tarragona apuntan en una dirección concreta: la salud depende tanto de lo que hacemos como del momento en que el cuerpo recibe, interpreta y responde a las señales. La crononutrición, los relojes circadianos, el cáncer de ovario y la inteligencia artificial forman parte de una misma conversación científica que aún tiene muchas preguntas abiertas.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué son los relojes circadianos?
- Son mecanismos internos que regulan funciones fisiológicas y conductuales a lo largo del día. También intervienen en el hambre, el metabolismo y la respuesta a cambios del entorno.
- ¿Qué estudia la crononutrición?
- Analiza cómo la hora de las comidas puede influir en la absorción de los nutrientes y en la salud metabólica. No estudia solo qué comemos, sino también cuándo lo comemos.
- ¿Qué relación estudian entre el tejido adiposo y el cáncer de ovario?
- Los investigadores examinan cómo los adipocitos interactúan con las células del cáncer y con las células inmunitarias. Los primeros resultados indican que el tejido adiposo tiene efectos.
- ¿Cuántos expertos han participado en el congreso de Tarragona?
- El encuentro ha reunido cerca de 600 expertos nacionales e internacionales durante cuatro días. El congreso ha sido coorganizado por el Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV.
Fuente del artículo: Mar Rovira / Agencia Catalana de Noticias

