El restaurant Golut de Manresa cierra sus puertas el 27 de junio de 2026
Hay lugares que no solo sirven comida, sino que se convierten en testigos de muchos momentos vitales. En la plaza del Carme de Manresa, uno de estos escenarios ha sido el restaurante Golut, que ha dejado una huella en sus clientes durante casi una década.
Pero ahora, después de mucho tiempo madurando la decisión, la pareja que está detrás de este proyecto ha anunciado una fecha clara para su cierre. Esta noticia ha generado una intensa respuesta entre la clientela habitual y el barrio antiguo, donde Golut ha sido un referente para muchas familias y amigos que han compartido momentos allí.
El cierre definitivo del restaurante Golut
El sábado 27 de junio de 2026 será el último día que el restaurante Golut de Manresa abrirá sus puertas tras nueve años y medio de actividad. Los responsables, Gerard Pérez y Marta Bertran, han tomado esta decisión tras dos años de reflexión.
El desgaste personal de la vida de autónomos y la voluntad de disfrutar más tiempo con sus dos hijos pequeños han sido factores clave. Este proyecto, que nació en 2017 a partir de la experiencia previa de Cal Tià de Moià, ha sido una aventura cargada de entrega y pasión por la restauración.
El legado gastronómico de Golut
Golut destacó por una oferta gastronómica basada en tapas y platos para compartir con una carta que cambiaba según la temporada. Desde sus bravas y bombas de la Barceloneta hasta los choricitos a la sidra o las alcachofas de temporada, la cocina reflejaba la sensibilidad de sus creadores hacia las necesidades especiales de los clientes.
Gerard Pérez explicaba que «si se ha de compartir, lo debe poder hacer todo el mundo», un principio que definió su propuesta y consolidó una clientela fiel, que ahora vive con cierta nostalgia el anuncio del cierre.
El contexto y los retos del barrio antiguo
La falta de aparcamiento y la burocracia compleja son algunos de los obstáculos que han afectado el funcionamiento de Golut y otros negocios del barrio antiguo de Manresa. Marta Bertran subraya que «cada vez lo ponen más complicado a los pequeños negocios» y que «la ciudad debería replantearse por qué cierran locales en el barrio antiguo».
A pesar de las dificultades, la pareja ha intentado encontrar a alguien que continuara el proyecto con sus recetas intactas, pero no ha sido posible. Esto deja un vacío en un barrio que, según Bertran, no tiene un problema de seguridad específico, sino que sufre las dificultades comunes que afectan a la ciudad.
Los protagonistas detrás de Golut
Una trayectoria marcada por la restauración
Gerard Pérez, originario de la Barceloneta, y Marta Bertran, de Viladordis, llevan más de veinte años vinculados a la restauración. Se conocieron trabajando en el Drolma de Barcelona y su primer proyecto conjunto fue Cal Tià de Moià en 2010.
Esta experiencia fue el entrenamiento para Golut, que nació con el objetivo de ofrecer un espacio acogedor donde la clientela pudiera disfrutar de una cocina informal pero bien cuidada, con un espíritu de cercanía e inclusividad.
Nuevos rumbos profesionales tras el cierre
Después del anuncio, Gerard Pérez se ha incorporado al equipo de Jordi Álvarez en la Fábrica de Sant Benet, mientras que Marta Bertran ha comenzado una nueva etapa profesional alejada de la restauración. Esta decisión responde a la necesidad de cambiar ritmos y prioridades tras años de esfuerzo intenso.
Ambos coinciden en destacar la dificultad de encontrar personal cualificado y el desgaste que supone la burocracia para los pequeños negocios, factores que han precipitado la despedida de Golut.
Una despedida con agradecimiento y nostalgia
La reacción de la clientela
Desde el anuncio, los clientes han ido acercándose a Golut para despedirse de un local que ha sido testigo de momentos personales y colectivos importantes. Bertran reconoce que «estamos sobrepasados» por la respuesta emocionada y que el proyecto significa mucho para muchas personas.
El 27 de junio, día que coincide con el décimo aniversario de su hijo mayor, será una jornada llena de recuerdos y emociones, aunque la pareja ha anunciado que el cierre será discreto y sin fiestas.
La importancia de Golut para el barrio antiguo
Golut ha sido uno de los negocios que ha mantenido viva la plaza del Carme y su entorno, que actualmente vive una situación compleja para la apertura y mantenimiento de locales. Su cierre deja un vacío que, según Bertran, quizá debería llevar a una reflexión sobre cómo revitalizar el barrio.
Quienes buscan restaurantes con carácter en la zona pueden encontrar opciones en otros puntos de Cataluña, como los 16 restaurantes recomendados por la Guía Michelin en Tarragona o los mejores restaurantes en Reus según Tripadvisor.
La realidad es que el 27 de junio termina una etapa para Golut, pero también para la gastronomía local y el barrio antiguo de Manresa, que ahora tendrá que buscar nuevas formas para mantener viva su oferta y atracción.
El cierre del restaurante Golut es, así, una muestra más de las dificultades que enfrentan los negocios de restauración pequeños, pero también un recordatorio del valor que tienen estos espacios para la vida comunitaria y cultural.