Joan Font: Cocinar Bien Con Presupuesto Y Tiempo Mínimo Es Posible

Joan Font, presidente de la Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició, llega con un reto que parece imposible para muchos: demostrar que cocinar bien no necesita grandes cantidades de dinero ni horas en la cocina.

Con su nueva etapa al frente, promete cambiar la mirada sobre la cocina saludable y accesible, pero sin revelar todavía cómo lo hará.

El Reto De Joan Font En La Academia Catalana De Gastronomía Y Nutrición

Joan Font, nacido en 1961 en Barcelona, se encuentra en plena transformación personal y profesional. Su nuevo cargo al frente de la Academia llega después de una etapa complicada, marcada por la pérdida de su predecesor, Carles Vilarrubí. Pero no se trata solo de una sucesión, sino de un cambio radical de vida y enfoque.

Font ha dejado su profesión de abogado para dedicarse a tiempo completo a la gastronomía catalana, una decisión personal que refleja su pasión y compromiso con este sector cultural. Él mismo reconoce que no era su plan inicial, pero la oportunidad y la responsabilidad le han empujado a aceptar el reto.

Pero ¿qué tiene de nuevo y revolucionario su planteamiento? La respuesta no aparece en los primeros momentos, pero promete que con un presupuesto y tiempo mínimo se puede preparar una comida digna, como Dios manda.

Presupuesto Mínimo Y Tiempo Mínimo: Cocinar Bien Es Posible

Font insiste en que la cocina saludable no tiene por qué ser un lujo inaccesible. Contrariamente a la creencia popular, no hace falta gastar una fortuna ni pasar horas en la cocina para hacer platos buenos y sanos. De hecho, es capaz de demostrar que en menos de 20 minutos se puede hacer una tortilla de patatas perfecta, desde cero y con ingredientes sencillos.

Para él, la cuestión no es solo de recetas, sino de hábitos y actitudes. Si no tenemos ni 20 minutos para cocinar, probablemente es porque preferimos invertir ese tiempo en otras distracciones como ver la tele. Y esa es una manera de vivir que hay que cuestionar.

Además, su apuesta va más allá de la cocina doméstica: quiere que la Academia entre en las escuelas, ofreciendo charlas y actividades que ayuden a formar una cultura alimentaria saludable y accesible a todo el mundo.

La apuesta por la gastronomía catalana y el territorio

Font no quiere que la gastronomía catalana sea solo cosa de Barcelona. Quiere recorrer todo el territorio catalán, desde el delta del Ebro hasta el Valle de Arán, para poner en valor productos locales como ostras, mejillones o caviar. Cree que el prestigio mundial de la cocina catalana debe tener su base en la conexión con estos productos y las zonas donde se producen.

También subraya la importancia de la colaboración con la administración, sin importar el color político, porque la gastronomía es un activo cultural y económico que une.

Las cuatro líneas de acción de Joan Font

  • Transversalidad: hacer que la Academia sea un espacio abierto a todo el mundo que aporte valor a la gastronomía catalana.
  • Territorio: visitar y apoyar a los productores y creadores por toda Cataluña.
  • Alimentación y hábitos saludables: rebajar el consumo de ultraprocesados y demostrar que se come bien con poco.
  • Cultura: seguir publicando y organizando actividades para hacer sentir la gastronomía como una parte esencial de la identidad catalana.

Una Perspectiva Sincera Sobre La Gastronomía Catalana

Font admite que la gastronomía catalana puede sufrir "morir de éxito" si no mantiene su exigencia y pasión. No le preocupa la cantera joven, sino más bien que se instale una apatía por pensar que ya está todo ganado.

También pone en evidencia comparaciones absurdas con Madrid, recordando que Barcelona es una ciudad con 2.000 años de historia, mientras Madrid es bien nueva. Una diferencia que no es solo temporal sino también cultural y política.

Sobre la reciente designación de Cataluña como Región Mundial de la Gastronomía 2025, la experiencia le parece positiva, aunque con margen de mejora. Destaca la participación de entidades como El Bulli Foundation y la Fundación Alícia, que sitúan a Cataluña en el mapa mundial.

El amor por la cocina: un tema de herencia y necesidad

Font confiesa que el amor por la gastronomía viene de casa y de la educación recibida, donde la cocina tradicional y el producto de calidad eran protagonistas. Él mismo era el cocinero de casa cuando era joven, por necesidad y por ganas de comer bien sin gastar mucho.

Esta combinación de raíz y pragmatismo es, quizá, la clave de su mensaje: cocinar bien no tiene por qué ser complicado ni caro, solo hacen falta ganas y saber cómo.

La realidad es que Joan Font quiere que todo el mundo sepa que cocinar un plato digno, saludable y catalán está al alcance de cualquiera, sin excusas.

Para saber más o seguir las actividades de la Academia, puedes consultar su web oficial aquí.