Barcelona Espigola: la tradición de recoger naranjas en las calles

Barcelona tiene más de 3.300 naranjos amargos

Del 6 al 11 de febrero ocho distritos de la ciudad organizan una acción comunitariano, no es un simple paseo con cesta.

Los naranjos amargos de Barcelona: un secreto a la vista de todo el mundo

¿Sabías que estos árboles representan el 1,5% de la vegetación urbana? Aunque las naranjas son amargas y no la típica fruta de postre, son completamente comestibles. Durante años, han sido ignoradas, salvo por algunos turistas que se han llevado sorpresas no muy agradables. Pero una iniciativa ha querido darles una nueva vida.

De hecho, la historia no es nueva: hace cinco años que la ciudad decidió que estas naranjas no serían solo más residuos orgánicos. Y ahora, la recogida se hace comunitaria. Pero la cosa no acaba aquí.

Barcelona Espigola: la magia social detrás de una naranja amarga

Entre el 6 y el 11 de febrero de 2026, ocho distritos de Barcelona se unen para hacer la recogida de naranjas de calle. Este año, Sarrià-Sant Gervasi se ha sumado a la fiesta de los veteranos: Ciutat Vella, les Corts, l’Eixample, Gràcia, Horta-Guinardó, Sant Martí y Sant Andreu.

Pero, ¿qué pasa con estas naranjas después de pisar la calle? Pues que no acaban en la basura, sino que se convierten en La Marga, una mermelada 100% natural y con componente solidario que solo puede nacer de una experiencia colectiva y sostenible.

Una transformación con impacto social

Después de la recogida, las naranjas pasan un control estricto en la Agencia de Salud Pública para garantizar que todo está en orden. A continuación, se llevan al obrador de Es Im-perfect, una empresa que no es solo eso: es un proyecto de inserción sociolaboral. Aquí, las naranjas se procesan y se convierten en mermelada.

Un acto tan simple como coger una naranja del árbol se convierte en un movimiento social que ayuda a personas en situación vulnerable, ya que la mermelada se distribuye a entidades que atienden a colectivos en riesgo de exclusión social y pobreza alimentaria.

¿Cómo participar y qué esperar?

Las inscripciones para la edición 2026 ya están abiertas a todo el mundo que quiera formar parte de este evento. Solo hay que inscribirse en una jornada de espigolada —así llaman a la recogida— a cambio de un detalle que no deja indiferente: un tarro de mermelada de la edición anterior.

La cifra habla por sí sola: el año pasado se convirtieron más de 5.300 kilos de naranjas en casi 13.000 tarros de mermelada. Y, por si te preocupa la legalidad, no hace falta preocuparse. La normativa municipal permite la recogida de frutas urbanas, siempre que se haga con licencia y respetando el espacio.

El pulmón cítrico de Barcelona

Sant Andreu es el distrito que lidera esta tradición, ya que acoge el 35% de los naranjos de la ciudad. El programa se gestiona conjuntamente entre Parcs i Jardins, los distritos correspondientes y la Fundació Espigoladors, dentro del marco del programa Mans al Verd.

Barcelona Espigola ya se ha convertido en una cita anual que combina naturaleza, solidaridad y comunidad. Como dijo un responsable de la Fundació Espigoladors en 2025, "recoger naranjas no es solo recoger fruta, es recoger solidaridad".

Aspecto Detalle
Fechas Del 6 al 11 de febrero de 2026
Distritos participantes Ciutat Vella, les Corts, l’Eixample, Gràcia, Horta-Guinardó, Sant Martí, Sant Andreu y Sarrià-Sant Gervasi
Kilos de naranjas recogidas (2025) Más de 5.300 kg
Unidades de mermelada producidas (2025) Cerca de 13.000 tarros
Organiza Ajuntament de Barcelona, Fundació Espigoladors, Parcs i Jardins, Mans al Verd

Si quieres más información, la web oficial del Ajuntament de Barcelona ofrece el formulario de inscripción con todos los detalles para apuntarte (ajuntament.barcelona.cat).

La realidad es que recoger naranjas en las calles de Barcelona es mucho más que un gesto ecológico: es una manera de tejer comunidad y dar sentido a aquello que normalmente se tira. La próxima vez que veas un naranjo, quizá querrás pensártelo dos veces antes de pasar de largo.