20 embarcaciones hundidas escaneadas en la Costa catalana: el proyecto Thalassa crea modelos 3D únicos

Un grupo de submarinistas documenta con modelos 3D el patrimonio subacuático catalán con un 90% de éxito en el escaneo de embarcaciones hundidas.
 Escanejament 3D de 20 embarcacions enfonsades a la Costa catalana amb el projecte Thalassa per preservar el patrimoni subaquàtic - Imagen generada por IA
Escaneo 3D de 20 embarcaciones hundidas en la Costa catalana con el proyecto Thalassa para preservar el patrimonio subacuático — Imagen generada por IA

El proyecto Thalassa ha escaneado ya una veintena de embarcaciones hundidas en el litoral catalán, creando modelos tridimensionales que preservan un patrimonio escondido bajo el agua. Esta tarea combina ciencia y divulgación para conservar la memoria de estos restos y facilitar su exploración segura.

Desde hace más de un año, un grupo de submarinistas trabaja con cámaras de acción para capturar imágenes a unos 40 metros de profundidad, colaborando con clubes locales e incorporando conocimientos sobre el entorno marino para enriquecer las inmersiones.

El proyecto Thalassa y la documentación del patrimonio subacuático catalán

¿Por qué interesa esta iniciativa a los vecinos y submarinistas locales?

Thalassa no solo crea modelos 3D de los barcos hundidos, sino que ayuda a preservar la historia que se esconde bajo el mar de Tarragona y otros puntos de la costa catalana. Con un enfoque divulgativo y científico, ofrece información que puede servir tanto para investigadores como para submarinistas, permitiendo planificar inmersiones más seguras y conscientes.

¿Qué restos han escaneado y dónde se concentran?

Hasta ahora, la mitad de los 20 restos escaneados se encuentran en la costa tarraconense, especialmente en el Parque Submarino de la Costa Dorada y en L’Ametlla de Mar, donde se han documentado cuatro embarcaciones, entre ellas el pesquero Pepito La Lula. Otros puntos incluyen Roses, L’Escala, Palamós e incluso una ermita hundida en el embalse de Canyelles.

El proceso técnico y los retos económicos del proyecto

¿Cómo consiguen hacer los escaneos a 40 metros de profundidad?

El equipo utiliza un equipo audiovisual convencional, con un protocolo de escaneo adaptado a los restos mediterráneos y una tasa de éxito de hasta un 90% en la captura de imágenes para renderizar. El trabajo previo en tierra y las condiciones meteorológicas son cruciales para el éxito de cada inmersión.

¿Qué obstáculos económicos afronta Thalassa y qué prevén para mejorar?

El principal reto es el elevado coste de los gases para las bombonas de aire, que se han encarecido mucho por la situación geopolítica global. También valoran incorporar propulsores submarinos para agilizar y garantizar la seguridad durante los escaneos, pero esto depende de futuras ayudas económicas.

El futuro y los objetivos del proyecto Thalassa

¿Qué papel juega la embarcación Cavour en el proyecto?

El Cavour, un barco hundido en 1917 a 52 metros de profundidad en L’Ametlla de Mar, es la meta principal y la “guinda” de la primera etapa. Con 120 metros de eslora, su documentación en 3D supondría un gran avance, pero requiere alianzas y recursos para realizar la prospección.

¿Cómo se gestiona la colaboración y el financiamiento?

Thalassa mantiene contactos con entidades como el Centro de Arqueología Subacuática y busca convenios y financiación pública o privada para continuar la documentación y ampliar el patrimonio digitalizado. La colaboración logística con centros de buceo locales es clave para hacer viables las inmersiones.

Aspecto Detalle
Número de restos escaneados 20 embarcaciones
Profundidad media Unos 40 metros
Localización más frecuente Costa tarraconense, Parque Submarino de la Costa Dorada y L’Ametlla de Mar
Equipo utilizado Cámaras de acción y equipo audiovisual convencional
Tasa de éxito del escaneo 80-90%
Riesgo económico principal Coste gases bombonas y equipo complementario

El trabajo de Thalassa pone al alcance de la comunidad modelos tridimensionales libres y gratuitos que mantienen vivo el recuerdo de estos barcos y permiten un seguimiento de su estado de conservación. En un territorio donde el patrimonio cultural y natural es abundante pero a menudo oculto, esta iniciativa aporta una nueva forma de conectar con la historia marítima.

El proyecto no solo documenta, sino que construye un vínculo entre submarinistas, investigadores y ciudadanos con la memoria viva del mar catalán. La mirada puesta en el Cavour y la búsqueda de apoyo económico indican que esta aventura aún tiene mucho mar por recorrer.

Fuente del artículo: Ariadna Escoda Padilla / Agencia Catalana de Noticias