Vecinos denuncian el retorno de las fiestas en una villa turística ilegal en Palma

Los vecinos y vecinas de la urbanización de Puntiró, Palma, no acaban de asustarse: las fiestas vuelven a una casa que hace años que es el epicentro de los problemas. Y no es una casa cualquiera, sino una villa que se anuncia como un paraíso de lujo pero que, según los afectados, funciona sin ninguna licencia.

El ruido, la presencia de cientos de turistas e incluso bodas multitudinarias son el pan de cada día. Y todo esto mientras la administración parece mirar para otro lado, a pesar de las múltiples denuncias y expedientes abiertos.

Vecinos de Puntiró denuncian el regreso de fiestas masivas en una villa turística sin licencia en Palma

La "Villa Sunset Boulevard Lujo" y el conflicto con los vecinos

En la zona residencial de Puntiró, Palma, se ubica una villa conocida como Villa Sunset Boulevard Lujo. Esta casa, que presume de tener capacidad para hasta 25 personas, se ofrece en portales como Airbnb y a través de la web Comic Sun, con una oferta que incluye piscina, discoteca privada e incluso tiradores de cerveza para amenizar las fiestas.

Pero el problema radica en el uso que se hace. Desde hace años, los vecinos denuncian la celebración constante de eventos ruidosos, con grupos masivos e incluso bodas, que hacen la convivencia imposible.

La situación se agrava porque el empresario Paco Garrido, conocido por gestionar una red de casas turísticas sin licencias válidas, es el responsable de la explotación de este inmueble. A pesar de que hay múltiples expedientes sancionadores abiertos desde 2022, ninguno ha servido para clausurar la villa.

Las denuncias y la aparente impunidad

El vecindario ha querido denunciarlo. Han llevado el caso ante la Conselleria de Turismo, el Consell de Mallorca, el Ayuntamiento de Palma e incluso han utilizado el canal de denuncias de Airbnb.

A pesar de ello, la villa continúa operando, y Garrido mantiene la publicidad de sus inmuebles con números de licencias falsificadas o sobrepuestas a otros negocios, como un bar de Llucmajor.

Una de las personas del vecindario incluso probó a poner un anuncio igual en su propio domicilio, usando el número de licencia de la villa, y la reserva se hizo sin ningún problema. Esto evidencia las carencias del sistema para controlar estas prácticas.

Consejos para los viajeros

Si visitas Mallorca, evita alojarte en casas con mala fama o que generen molestias a los vecinos. Así evitarás disgustos y ayudarás a mantener el respeto por las comunidades locales.

Recuerda que, a pesar de la fama que tienen estas «villas de lujo», su actividad puede ocultar irregularidades que afectan directamente la calidad de tu estancia.

Para más información de alojamientos en Mallorca, haz clic aquí.

La realidad detrás del turismo ilegal y el malestar vecinal

El ejemplo de Paco Garrido no es único en Mallorca, pero ilustra un fenómeno que preocupa: la gestión y el control insuficiente de los alquileres turísticos ilegales que generan conflictos sociales.

Las denuncias de los vecinos de Puntiró muestran cómo el modelo del turismo masivo puede chocar con la convivencia y la calidad de vida. La falta de clausura efectiva, a pesar de los expedientes, alimenta esta sensación de impunidad.

Un vecino resumía la situación con un deseo sencillo: «Ojalá la vendan y venga una familia», dejando claro que lo que quieren es la tranquilidad que aporta una comunidad estable, no un negocio que solo busca ganancias rápidas a costa de todos.

Este caso pone sobre la mesa la necesidad de medidas más contundentes y una supervisión real para evitar que estas situaciones persistan.