Doñana se prepara para una primavera histórica con marismas llenas
Doñana vuelve a respirar tras meses de incertidumbre. Estos días, la reserva natural de Andalucía muestra un panorama casi inundado que llama la atención de todos.
Los satélites de febrero capturaron una imagen que no deja lugar a dudas: los marismas o pantanos están casi llenos, mientras que las zonas más elevadas son las únicas que permanecen secas. Pero, ¿qué significa todo esto?
El renacimiento hídrico híbrido de Doñana: ¿qué está pasando?
Desde el 14 de febrero, las imágenes del satélite Sentinel-2 muestran una inundación casi total del marisma central de Doñana. Solo las pequeñas elevaciones del terreno se mantienen fuera del agua, creando un mosaico líquido que transforma completamente el paisaje.
Esta inundación no se queda solo en la marisma principal. Las lagunas temporales, como la de Santa Olalla, presentan un volumen de agua considerable, y las marismas de Sanlúcar de Barrameda también están completamente anegadas. Incluso las zonas de explotación salinera han quedado bajo el agua. Un panorama que hace que los expertos hablen de un "renacimiento" del sistema natural.
La importancia de una primavera muy especial
Para el parque natural, este momento es clave. Con tanta agua acumulada, Doñana se prepara para una primavera cargada de vida. Las aves migratorias, que cada año hacen parada aquí, encontrarán un refugio de primera, y muchas especies locales podrán criar con más garantías.
Los responsables del parque apuntan que esta situación hídrica es probablemente el preludio de una temporada donde el verde y la biodiversidad brillarán. Es como si la naturaleza hubiera hecho un reset tras un tiempo complicado en términos climáticos.
Cómo llegar a Doñana desde el Camp de Tarragona
Si eres amante de la ornitología y tienes ganas de ver este espectáculo natural de primera mano, la opción más cómoda es coger el tren hasta Huelva o Sevilla, y luego un coche de alquiler hacia Doñana. Desde el Camp de Tarragona, esto supone unas 6 horas de viaje, pero vale la pena para un fin de semana diferente.
Otra opción es hacer parada en Sevilla y aprovechar para visitar la ciudad, que está a menos de una hora y media de Doñana en coche. Así combinas naturaleza y cultura sin prisa.
Qué ver cerca de Doñana
- El Parque Nacional de Doñana: el clásico por excelencia, con rutas guiadas que permiten observar la fauna y flora exclusivas.
- Sanlúcar de Barrameda: famoso por sus vinos y mariscos, ideal para degustar la gastronomía local tras una jornada en la naturaleza.
- Matalascañas: playa y paseo marítimo, perfecto para relajarse tras explorar las marismas.
Dónde comer y dormir para completar la excursión
En Sanlúcar, el restaurante Casa Bigote es una apuesta segura para probar gambas y tapas frescas, con vistas al Guadalquivir. Si buscas alojamiento, el Hotel Doñana Blues en Matalascañas ofrece un ambiente cómodo y cercano al parque.
También puedes encontrar pequeños hostales y casas rurales en los pueblos cercanos que te harán sentir como en casa, con un toque auténtico andaluz. ¿Te animas a probarlo?
Consejos prácticos para la visita
- Lleva ropa cómoda e impermeable: el terreno puede estar mojado y fangoso.
- Si te gusta la ornitología, lleva prismáticos y una guía de aves de Doñana.
- Respeta las rutas marcadas y las zonas protegidas para no alterar el ecosistema.
La realidad es que Doñana ha recuperado su verde y azul característico, tras un invierno de lluvias intensas. Este hecho no solo beneficia a la biodiversidad, sino que también invita a cualquier amante de la naturaleza a descubrir una de las reservas más emblemáticas de España en un momento de esplendor.
Si eres del Camp de Tarragona y te gusta escaparte a paisajes naturales que te dejan boquiabierto, este es tu momento para planificar la visita. Más información y recomendaciones oficiales, aquí: Espacio Natural Doñana.