Mérida tiene un puente romano tan largo que cuesta creer que siga en pie
¿Cruzar un puente de casi 800 metros construido hace 2.000 años? Descubre este secreto bien guardado en Mérida y qué hacer a su alrededor.
Cruzar un puente construido hace casi dos milenios parece una locura, pero en Mérida es la realidad que aún se puede vivir caminando por el centro de la ciudad. Un puente romano que desafía el tiempo y que, a pesar de guerras e inundaciones, sigue firme y majestuoso sobre el río Guadiana.
Con casi 800 metros y 60 arcos, este puente no es solo una atracción turística, sino un testimonio vivo de la historia romana en la Península. Pero, ¿cómo llegar, qué visitar y dónde comer después de cruzar este gigante de piedra? Aquí te lo explicamos todo.
Cómo llegar y moverse por Mérida
Transporte y accesibilidad
De Tarragona a Mérida (en la provincia de Badajoz, comunidad de Extremadura), las opciones son variadas pero ninguna tan sorprendente como coger el tren, que conecta la demarcación con la capital de la antigua Lusitania en unas 7 horas, con transbordos en Madrid. Para los más aventureros, el coche es un clásico: 700 km por la autopista A-5, con paradas obligadas.
Una vez en Mérida, el puente romano está a un paso del núcleo urbano; cruzarlo a pie es imprescindible. La ciudad ofrece buenos servicios de autobús urbano y zonas peatonales que facilitan la visita sin coche.
Qué visitar cerca del puente
Además del puente, que es la joya visible, la Alcazaba árabe del siglo IX domina la ribera derecha y ofrece una mirada a la historia musulmana de la península. No muy lejos, el Teatro Romano y el Anfiteatro forman un conjunto arqueológico que la UNESCO protege desde 1993.
Para los amantes de la historia, el Museo Nacional de Arte Romano es una parada obligada para entender la vida en la Mérida romana. En conjunto, un paseo entre civilizaciones que convierten la ciudad en un museo al aire libre.
Si tienes un rato, te recomiendo muchísimo que veas esta gran disertación que Isaac Moreno Gallo —el mayor conocedor de las infraestructuras romanas, a nuestro entender— nos ofrece desde su canal de YouTube sobre lo que queda del puente romano original.
Es tan interesante que, si ves este vídeo, serás capaz de reconocer por ti mismo o por ti misma, cuando visites Mérida, qué partes son verdaderamente romanas y cuáles son reconstrucciones posteriores, debido a la destrucción causada por diversas crecidas en distintos momentos de la historia.
Pero, además, escuchando esta magistral charla-lección de Isaac Moreno, sabrás distinguir si lo que tienes delante, estés donde estés, es un puente de factura romana o una reconstrucción de siglos posteriores.
Si quieres visitar este puente tan largo, así como el resto de puentes, acueductos y construcciones romanas de Mérida, de verdad que no te puedes perder esta magnífica lección magistral, que hará que vuelvas siendo un poco más experto en materia de arquitectura romana.
Dónde comer bien después de la visita
Propuestas gastronómicas locales
Mérida ofrece una cocina que mezcla tradición y productos de proximidad. Es fácil encontrarse con menús a precios razonables que incluyen platos como las migas, la caldereta de cordero o la típica perdiz estofada.
Alrededor del puente, bares y tabernas invitan a probar un buen vino de la D.O. Ribera del Guadiana, mientras se saborea el sonido de las ruedas de las maletas sobre el pavimento antiguo, un ambiente que ningún turista quiere perderse.
Recomendaciones para una buena comida
- Restaurante El Yate: especializado en cocina tradicional extremeña con un toque moderno.
- Bobo Bodegón Argentino: aunque no son platos típicos de aquí, puedes respirar humo y parrilla de la mejor carne extremeña
- La Carbonería: carnes y pescados a la brasa, todo con un toque ahumado
Dónde alojarse en Mérida y alrededores
Opciones dentro de la ciudad
Para quienes quieran vivir la ciudad a pie de puente, el hotel Velada Mérida Palace combina lujo con la proximidad al centro histórico, incluyendo spa y piscina climatizada.
Si quieres añadir un toque de glamour, no dejes de alojarte en el Parador de Mérida, un lugar con encanto ubicado en un antiguo convento barroco del S. XVIII. Uno de esos lugares que merece un artículo entero.
Alternativas más económicas como Hostal Las Abadías ofrecen comodidad básica y un ambiente familiar en pleno casco antiguo.
Alojamientos rurales y escapadas cercanas
En los alrededores, la naturaleza está presente. Masías y casas rurales como Casa Rural Las Candelas permiten disfrutar de un entorno tranquilo a menos de 15 km de la ciudad, ideal para los amantes del senderismo y la calma.
Para un fin de semana largo, combinar el patrimonio cultural con la naturaleza es un plan que nunca falla, y Mérida lo hace posible con esta oferta variada.
Caminar por el puente romano de Mérida es cruzar la historia que aún respira piedra almohadillada a piedra almohadillada, un lujo que pocos lugares de la península pueden ofrecer. Y mientras atraviesas el Guadiana, piensa que hace casi 2.000 años ya hacían este mismo recorrido, pero con menos 'selfies' y más huellas de caballo.

