Descubre el refugio antiaéreo de 1937 que Tarragona ha abierto después de 80
Un refugio antiaéreo de 1937 vuelve a ver la luz tras haber estado cerrado casi ochenta años. Esta apertura inesperada ha captado la atención de Tarragona y sus vecinos.
Los Bomberos de la Generalitat intervinieron el 12 de mayo de 2026 para abrir este espacio histórico, con la colaboración del Ayuntamiento de Tarragona y la participación de cinco dotaciones, incluyendo drones de la unidad #MAER y #GREC.
Historia y apertura del refugio antiaéreo
Orígenes y cierre
El refugio antiaéreo data del año 1937, en plena Guerra Civil española, y fue un espacio de protección para la población local durante los bombardeos. Hacia 1940, se tapiaba y quedó fuera de uso, olvidado durante décadas.
La intervención de los Bomberos
El 12 de mayo de 2026, cinco dotaciones de Bomberos de la Generalitat participaron en su apertura. La actuación contó con la utilización de drones de la unidad #MAER y #GREC, que permitieron inspeccionar y garantizar la seguridad del espacio antes y durante la apertura.
El papel de la tecnología en la recuperación patrimonial
Drones como herramienta clave
Los drones facilitaron una visión detallada del interior del refugio, especialmente en zonas difíciles de acceder, garantizando que el espacio fuera seguro para el equipo de rescate y para futuros visitantes.
Colaboración institucional
El Ayuntamiento de Tarragona apoyó la iniciativa, mostrando un interés por preservar y poner en valor este elemento patrimonial tan desconocido hasta ahora.
Implicaciones para Tarragona y su patrimonio
Poner en valor la memoria histórica
La recuperación del refugio antiaéreo no solo supone un acto de conservación física, sino también una manera de mantener viva la memoria de una etapa difícil para la ciudad y el país.
Repercusiones locales
El descubrimiento puede atraer el interés de historiadores, turistas y vecinos, abriendo la puerta a actividades culturales y educativas relacionadas con esta parte oculta de la historia tarraconense.
El hecho de que un espacio tan antiguo y cerrado desde 1940 vuelva a estar accesible demuestra que, en Tarragona, la historia aún tiene muchas claves por desvelar.
Fuente del artículo: Bomberos de la Generalitat