Con Maserati en Módena fabrica 6 coches al día sin robots
En el corazón de Emilia-Romagna, la fábrica de Maserati en Módena no es un lugar cualquiera. Mientras otras marcas se lanzan a la producción masiva, Maserati mantiene un ritmo casi meditativo: seis superdeportivos al día, ni uno más.
¿Te suena a poco? Pues eso suma unos 2.000 coches al año, cuidados por 600 empleados que se niegan a dejar que un robot toque ni una sola pieza.
La fábrica de Maserati en Módena
Lo que hace especial esta planta es la amplia presencia de la mano de obra artesanal. Los robots no están para montar, sino solo para ayudar a mover piezas y apoyar tareas puntuales. Así, el proceso de ensamblaje, personalización y control de calidad se hace a mano, pieza a pieza.
Los chasis llegan semiacabados desde Turín, concretamente de la planta de Mirafiori, y allá, en Módena, comienza la magia. Cada vehículo se convierte en una pieza única, adaptada no solo a los deseos del cliente, sino también a las normativas de circulación del país donde llegará.
Modelos que salen de la fábrica
La gama que vive en Módena es tan selecta como limitada. Entre los cinco modelos que se confeccionan están el Maserati MC20, MC20 Cielo, GT2 Stradale, GranTurismo y GranCabrio. No son solo coches; son obras de arte sobre ruedas, que prefieren más el tacto humano que la frialdad mecánica.
Un ritmo que habla de exclusividad
Producir solo seis unidades diarias no es casualidad. Esta estrategia preserva la mística de la marca y evita que el lujo se diluya en la cantidad. También explica por qué cada Maserati es una historia aparte.
El legado centenario del Tridente
El 2026 no es un año cualquiera para Maserati. Con motivo de los 100 años de su emblemático logotipo, el Tridente, la marca recuerda sus raíces en el mundo de la competición y su esencia de ganadora.
El Tridente hizo su aparición hace un siglo, cuando Alfieri Maserati ganó la Targa Florio con el Tipo 26 el 25 de abril de 1926. Este icono no solo representa una marca, sino una leyenda que vive y respira en Módena.
El Tridente como símbolo
Según Santo Ficili, COO de Maserati, el Tridente es el «alma más auténtica» de la compañía, que combina victorias históricas, modelos icónicos y hitos técnicos. Así se mantiene vivo el legado de la firma, que este 2026 celebra también 112 años de vida.
Celebraciones y futuro
Durante todo el año, Maserati proyectará este aniversario en actos deportivos y culturales por todo el mundo, reafirmándose como un embajador del Made in Italy y un referente de la automoción artesanal y exclusiva.
La magia de fabricar sin robots
En un sector donde casi toda la producción está dominada por robots, Maserati desafía la norma con un modelo centrado en la fabricación manual. Esto implica un ritmo más lento pero una atención al detalle que ningún robot podría igualar.
Los trabajadores de la fábrica son artesanos que dedican horas a cada coche, ajustándolo a las especificidades de cada cliente y asegurando que cada pieza encaje a la perfección.
Ventajas de la artesanía
- Personalización total según gustos y regulaciones del mercado.
- Control de calidad extremo con intervención humana constante.
- Unicidad de cada vehículo que hace que no haya dos iguales.
Los retos del modelo
Producir sin robots también significa que la capacidad está limitada. Esto mantiene la exclusividad pero hace que los precios sean elevados y que la fabricación sea un proceso mucho más lento que en otras marcas.
Pero, como dice el experto automotriz Carlo Moretti, «este modelo artesanal es la razón por la que Maserati aún provoca suspiros en todo el mundo».
La realidad es que la fábrica de Maserati en Módena es un ejemplo de cómo la tradición y la tecnología pueden coexistir sin perder la magia de la artesanía.