Damm y Ametller Origen transforman residuos de cerveza
¿Qué haces con los residuos después de hacer cerveza? Esta pregunta, que parece un capricho, se ha convertido en un reto urgente para algunos de los grandes nombres de la agroindustria catalana.
Damm y Ametller Origen se han unido para dar una respuesta innovadora y, de paso, una lección de sostenibilidad que huele a tierra mojada y cerveza fresca.
El proyecto Beer-Soil y la innovación en agricultura circular
Damm, Ametller Origen, CEBAS-CSIC y Abonos Orgánicos Pedrín se han aliado para impulsar BEER-SOIL, una iniciativa que no es solo un experimento, sino un proyecto real que transforma los residuos del proceso de fabricación de cerveza en fertilizantes orgánicos y biofumigantes naturales.
Este proyecto está encajado en el PERTE Agroalimentario, una apuesta clara por reducir el impacto ambiental y mejorar la sostenibilidad de la agricultura, que aún hoy necesita dar pasos firmes hacia modelos más regenerativos.
Los cultivos de lechugas de Ametller Origen en Mataró han sido el escenario de los ensayos de campo, donde el bagazo —el residuo sólido del cereal después de la cocción— ha demostrado tener un papel clave en la fertilidad del suelo y en el rendimiento de los cultivos. Curioso, ¿verdad? Un residuo que normalmente se come el vertedero ahora hace de superalimento para la tierra.
Cómo funciona el bagazo y qué aporta a la agricultura
Mejora de la fertilidad y rendimiento
Los resultados han sido más que prometedores: con la aplicación del bagazo como fertilizante, los cultivos no solo han crecido más, sino que han superado los niveles de rendimiento obtenidos con fertilizantes minerales convencionales. Esto implica más biomasa y mejor productividad por hectárea, una combinación difícil de rechazar para cualquier campesino o explotación agrícola.
Efecto biofumigante natural
Por si fuera poco, el bagazo genera gases durante su descomposición que actúan como biofumigantes naturales, controlando patógenos que afectan a las plantas. Esto es un golpe directo a la dependencia de herbicidas y otros productos fitosanitarios químicos, con la ventaja de reducir hasta un 80% el gasto en fertilización y tratamientos fitosanitarios.
Colaboración entre sectores y futuro sostenible
Economía circular y transferencia de conocimiento
BEER-SOIL no es solo un proyecto de investigación, sino un ejemplo práctico de economía circular donde la industria cervecera y la agroalimentaria se dan la mano para revalorizar residuos. Además, este modelo se presenta como escalable y adaptable a otras industrias y plantas de Damm, abriendo la puerta a una innovación que va más allá del negocio habitual.
Declaraciones de los protagonistas
Juan Antonio López Abadía, director de Optimización Energética y Medio Ambiente de Damm, afirma que “con BEER-SOIL damos un paso más para cerrar el ciclo de producción de cerveza y convertir residuos en valor para el campo”.
Amaya Prat, responsable de sostenibilidad de Ametller Origen, destaca “el compromiso por una innovación aplicada y una sostenibilidad con impacto real”.
Con esta iniciativa, Damm y Ametller Origen se posicionan como referentes en sostenibilidad e innovación dentro del sector agroalimentario catalán, demostrando que la ciencia y la responsabilidad ambiental pueden ir de la mano para cambiar la forma en que entendemos la producción agrícola e industrial.
Si quieres saber más sobre este tipo de iniciativas que afectan directamente a nuestro territorio y al futuro de los cultivos, consulta las publicaciones oficiales de Corresponsables.
| Datos del proyecto BEER-SOIL | Detalle |
|---|---|
| Entidades implicadas | Damm, Ametller Origen, CEBAS-CSIC, Abonos Orgánicos Pedrín |
| Ubicación de los ensayos | Mataró (Barcelona), cultivos de lechugas |
| Objetivo principal | Transformar residuos de cerveza en fertilizantes orgánicos y biofumigantes naturales |
| Resultados clave | Incremento del rendimiento de los cultivos, reducción del 80% en fertilizantes y fitosanitarios, aumento de biodiversidad microbiana |
| Financiamiento | PERTE Agroalimentario |