El reto de 21 días que quiere cambiar el uso del catalán en la URV
Más del 80% de los catalanoparlantes cambian al castellano en conversación. Y esto ocurre incluso entre personas que entienden y hablan catalán. Un hábito que invisibiliza la lengua y la hace menos presente en el espacio público.
La Universidad Rovira i Virgili (URV) ha puesto en marcha un programa pionero para combatir esta tendencia con un reto de 21 días que ha implicado estudiantes y personal docente y de administración.
El proyecto MantincCat: un reto para mantener el catalán
Origen y objetivos de la formación
En un contexto sociolingüístico adverso, la URV ha impulsado MantincCat para hacer frente a la norma de convergencia al castellano que domina las conversaciones en el ámbito universitario y más allá. La iniciativa forma parte del Plan de Política Lingüística 2023-26 y pretende que toda la comunidad universitaria adopte hábitos para aumentar el uso oral del catalán.
Hasta ahora, 50 personas han participado en cinco grupos, combinando estudiantes, profesorado y personal de administración. La actividad se divide en dos sesiones, con un reto de 21 días entre ellas para poner en práctica los aprendizajes.
Herramientas para romper el círculo vicioso
Los participantes reciben formación en asertividad lingüística y en cómo modificar hábitos desde una perspectiva psicológica. Por ejemplo, iniciando conversaciones con "buenos días" en lugar de "hola" para marcar la intención de mantener el catalán, como explica el estudiante Bernat Rubió.
El programa también trabaja con recursos cognitivos para mantener la lengua aunque el interlocutor cambie al castellano. El objetivo es romper ese círculo vicioso que hace que menos presencia del catalán genere menos necesidad aparente de hablarlo.
Experiencias dentro de la comunidad universitaria
Estudiantes que se hacen maestros
El público inicial ha sido el estudiantado de Ciencias de la Educación y Psicología, clave porque serán maestros dentro de pocos años. Blanca Boxó reconocía que cambiaba de lengua sin pensarlo y ahora aplica el catalán incluso con un niño que solo lo oye en la guardería.
Guillem Romera detectó sesgos propios, como cambiar al castellano cuando se dirige a personas racializadas en trabajos de servicio, pero ha aprendido a mantener el catalán en conversaciones bilingües.
El profesorado y la formación multidisciplinaria
El profesor Toni Martínez Ballesté, del Departamento de Ingeniería Informática y Matemáticas, descubrió que es posible mantener una conversación en dos lenguas diferentes, como si fueran protocolos distintos, gracias a esta formación.
La URV ofrece la formación a todo el personal docente y de administración, y el próximo curso se abrirá a toda la comunidad universitaria para reforzar la presencia del catalán.
La URV y el compromiso con el uso institucional del catalán
El plan de fortalecimiento del catalán
Recientemente, la URV ha aprobado un Plan de fortalecimiento del catalán en usos institucionales que busca que el catalán sea la lengua oral por defecto en atención al público, reuniones y actos. MantincCat es una de las herramientas clave para lograr este objetivo.
La formación se generalizará dentro de los planes para el personal de administración y servicios (PTGAS) y profesorado (PDI), para consolidar el hábito de mantener el catalán en cualquier espacio.
Un reto compartido más allá del campus
El programa no solo quiere aumentar el uso del catalán en la universidad, sino que quiere incidir en la vida cotidiana de los participantes como un reto compartido. Así, la lengua se mantiene viva en espacios públicos y privados.
Por ello, la URV apuesta por una estrategia que llegue a toda la comunidad universitaria, sensibilizando y dando recursos para evitar que la norma de convergencia al castellano acabe imponiéndose por inercia.
El reto de 21 días no es solo un exceso de entusiasmo: es un intento real de cambiar hábitos que, al fin, son los que definen el uso social de la lengua.
Veremos si, cuando se abra a toda la universidad, la comunidad está dispuesta a aguantar este pulso lingüístico sin ceder al castellano.
Fuente del artículo: Universitat Rovira i Virgili