Velocidades extremas: de A Coruña a Barcelona en tiempo récord aéreo
A veces, volar no es solo subirse y bajarse del avión, sino una aventura de velocidades y vientos que hacen que un trayecto parezca una montaña rusa. Un vuelo entre Barcelona y Galicia el otro día lo dejó bien claro.
Pero no todo es lo que parece: mientras la ida parecía eterna, la vuelta fue todo un auténtico récord, con velocidades que hicieron levantar las cejas incluso a los pilotos más experimentados. ¿Quieres saber por qué?
El vuelo a Barcelona: una aventura a 500 km/h
El trayecto del vuelo Vueling entre Barcelona-El Prat y A Coruña no fue nada convencional. Saliendo a las 20:37, el avión se vio obligado a dar media vuelta casi a las puertas de Galicia por culpa de los fuertes vientos. En lugar de aterrizar, los pilotos mantuvieron una velocidad de unos 551 km/h a 4.000 metros de altitud, un ritmo habitual, pero no para una maniobra de este tipo.
Los pasajeros, que esperaban un viaje tranquilo de dos horas, se encontraron con un trayecto que pareció eterno, con velocidades moderadas de ida.
La vuelta: volando a 1.150 km/h
La sorpresa llegó a la vuelta, cuando el mismo avión superó los 1.150 km/h, casi el doble que a la ida. Este récord se logró gracias a un fuerte viento de cola del oeste que empujó el avión a velocidades poco habituales para vuelos nacionales.
Incluso un avión de largo recorrido, como un Boeing 777 de Air India, superó los 1.200 km/h al sobrevolar Santiago de Compostela. Pero lo que hace especial este dato es ver aviones de trayectos cortos con velocidades normalmente reservadas a aviones supersónicos.
¿Qué significa esta velocidad inusual?
La clave de todo es la velocidad respecto al suelo, conocida como ground speed, que depende del viento. A la ida, el viento contrario frenó el avión hasta unos 500-600 km/h, mientras que a la vuelta, el fuerte viento de cola disparó la velocidad hasta más de 1.100 km/h.
Los instrumentos del avión miden la velocidad indicada, que tiene en cuenta la presión del aire y no la densidad, pero al final, para los pasajeros, lo que importa es llegar más rápido o más lento, y ayer la vuelta fue de vértigo.
Velocidad y seguridad aérea
A pesar de las cifras sorprendentes, los pilotos y controladores aéreos mantienen la seguridad como prioridad. Estas velocidades solo son posibles gracias a la coordinación y a la meteorología controlada. No se trata de correr por correr, sino de optimizar el trayecto dentro de las condiciones.
Experiencia de los pilotos y controladores
Fuentes no oficiales pero bien informadas apuntan que esta situación es excepcional y que la coordinación en tiempo real es clave para evitar cancelaciones o desvíos, como los que ocurrieron justo el día anterior al vuelo analizado.
Tabla: Velocidades del vuelo Barcelona - A Coruña del 12 febrero de 2026
| Tramo | Velocidad estimada (km/h) | Altitud (m) |
|---|---|---|
| Ida Barcelona - As Somozas | 500 - 600 | 4.000 |
| Volando sobre Viveiro | 907 | 5.639 |
| Vuelta sobre el Mediterráneo | 1.150 | Variable |
Reflexiones finales sobre la velocidad aérea
Estos días hemos podido ver que la meteorología puede convertir un vuelo rutinario en una experiencia de velocidades extremas. El viento de cola puede hacer que el viaje de vuelta sea la mitad que la ida, y esto no es solo una curiosidad técnica, sino un elemento que afecta directamente a nuestra experiencia como viajeros.
Por tanto, la próxima vez que te quejes del retraso, recuerda que quizá el avión está volando a más de 1.100 km/h para hacerte llegar a casa en tiempo récord.