Trujillo, el castillo medieval que deja sin palabras
Trujillo, un pueblo de 8.600 habitantes, esconde un secreto que sorprende incluso a los visitantes más viajados. Su imponente fortaleza medieval ha dejado a un turista norteamericano literalmente sin palabras.
Situado a menos de 90 minutos de Madrid, este rincón de Extremadura combina historia, naturaleza y tradición en proporciones que cuesta asimilar. Pero, ¿qué es lo que hace que este lugar sea tan especial?
Un castillo que habla por sí solo
El vídeo viral de Larry Shy, creador de contenidos de Estados Unidos, muestra una fascinación genuina por Trujillo. Cuando el norteamericano se adentra en el castillo medieval de Trujillo, situado sobre el cerro Cabeza de Zorro, su reacción no deja dudas: "No sé qué decir". Las murallas y torres de piedra, con banderas de España y Extremadura ondeando al viento, se convierten en testigos silenciosos de una historia milenaria.
Conocer la fortaleza es hacer un viaje al pasado, donde las vistas panorámicas sobre la dehesa y los campos arbolados te transportan a una realidad muy diferente de las ciudades masificadas.
Historia y arquitectura
El castillo, de origen califal y perfeccionado como baluarte defensivo durante la edad media, conserva torres rectangulares y un sistema de adarves que permiten pasear e imaginar las batallas de otros tiempos. Es una obra que desafía el tiempo y la lógica de la construcción, especialmente para alguien que viene de paisajes urbanos densos.
¿Qué más ofrece Trujillo?
El pueblo no se limita a su fortaleza. La Plaza Mayor, un espacio renacentista lleno de vida rodeado de soportales, es el corazón social y cultural de la villa. Aquí, la impresionante estatua de Francisco Pizarro, observa las fiestas locales y la cotidianidad de los habitantes.
Algunos de los puntos destacados para visitar son el Palacio de los Marqueses de la Conquista y la Iglesia de San Martín, que aportan otra capa de historia y belleza a la visita.
Fiestas y tradiciones
La vitalidad del pueblo se refleja en eventos como la Feria Nacional del Queso y la fiesta del Chíviri, que dan una dimensión festiva a este entorno histórico.
Cómo llegar y qué hacer cerca de Trujillo
Desde el Camp de Tarragona, la mejor opción es coger el AVE o el tren a Madrid y después un coche de alquiler hacia Trujillo, a unos 90 minutos. También hay conexiones de autobús, pero la flexibilidad del coche es clave para explorar a fondo.
En los alrededores, se pueden descubrir parajes naturales como la dehesa de Trujillo y otros pueblos con encanto que conservan la esencia rural de Extremadura.
Gastronomía local
Un buen lugar para probar la cocina extremeña es la posada o taberna del centro, donde el cochinillo, la carne de caza y los quesos artesanales son protagonistas indiscutibles.
Dónde alojarse
Para quienes quieren alargar la experiencia, Trujillo ofrece pequeños hoteles rurales y casas de huéspedes que mantienen el encanto tradicional, con comodidades actuales y un trato muy cercano.
Una experiencia que no se olvida
La reacción de Larry Shy es la prueba de que Trujillo no es un pueblo cualquiera. Es un lugar donde la historia y la naturaleza se combinan para dejarte literalmente sin palabras. Un secreto bien guardado de Extremadura, cerca de Madrid, que merece una visita para cualquier amante de los castillos y la cultura.
Si buscas una escapada diferente desde el Camp de Tarragona, Trujillo ofrece una experiencia que quizá no sabes que necesitas pero que seguro que no olvidarás.