Las Tablas de Daimiel, el frágil oasis de Castilla-La Mancha

Las Tablas de Daimiel no son solo un paraje más. Este humedal, medio escondido entre Castilla-La Mancha y el silencio de los carrizales, parece estático pero es pura vida en movimiento.

Pero no todo es tan sencillo. Este ecosistema, declarado parque nacional en 1973, ha sufrido sequía, sobreexplotación y olvido hasta llegar a un hito crucial: ser finalista al premio de National Geographic al mejor destino natural de España.

Humedales de Tablas de Daimiel, cerca de Ciudad Real, en Castilla - La Mancha. Foto de archivo.

Un humedal con alma propia, ni lago ni simple río

Cuando te hablan de las Tablas de Daimiel, no pienses en un lago tranquilo ni en una laguna cualquiera. Estamos ante un fenómeno natural casi desaparecido: la inundación natural de la llanura fluvial por desbordamiento del río Guadiana y su afluente el Gigüela. Esta dinámica ha creado un mosaico vivo donde agua y tierra se mezclan con una complejidad inesperada.

Es precisamente esta singularidad la que las convirtió en Parque Nacional en 1973 y en Reserva de la Biosfera y humedal Ramsar, reconocimientos que reflejan su importancia ecológica mundial.

¿Por qué son tan especiales?

Las Tablas son un ecosistema frágil y fascinante donde habitan aves migratorias, anfibios y plantas acuáticas que protagonizan un espectáculo natural que cambia con las estaciones y el nivel del agua. Pero no solo eso: su supervivencia es una lucha constante contra la sequía y la sobreextracción de agua que han amenazado su existencia durante décadas.

Embarcadero en la Tablas de Daimiel
Embarcadero de Tablas de Daimiel. Foto de Wikimedia Commons.

Cómo llegar y qué hacer en la zona

Desde el Camp de Tarragona, la ruta más habitual es tomar la AP-7 hacia Valencia y después la A-43, dirección Ciudad Real, hasta Daimiel, un trayecto de unas 5 horas y media en coche. También se puede llegar en tren hasta Ciudad Real y desde allí tomar un autobús local.

Una vez allí, no te pierdas las pasarelas de madera que recorren el parque, ideales para ver de cerca la fauna y flora sin molestarla. También hay centros de interpretación que explican la historia y la importancia del parque, muy recomendables para familias y amantes de la naturaleza.

Rutas didácticas y actividades

  • Ruta de la Laguna de Navaseca, para observar aves y entender la dinámica de los humedales.
  • Visitas guiadas con expertos locales que explican el ecosistema y los retos medioambientales.
  • Fotografía de naturaleza, especialmente al amanecer y al atardecer.

Gastronomía y alojamiento en Daimiel y alrededores

La zona es conocida por su cocina tradicional manchega. No te pierdas un menú con gazpacho manchego o un buen plato de pisto en alguno de los restaurantes del pueblo. El bar La Taberna es un clásico local para degustar platos caseros y productos de proximidad.

Para alojarte, tienes opciones que van desde hostales familiares hasta hoteles rurales rodeados de campos y viñedos, ideales para desconectar y disfrutar de un silencio que aquí se vuelve casi palpable.

Consejo final

Las Tablas de Daimiel no son un destino para quien quiera playas ni ciudades masificadas. Aquí se va a respirar naturaleza en estado puro, a entender la fragilidad de un ecosistema que aún lucha por sobrevivir y a dejarse cautivar por una naturaleza que, pese a todo, sigue viva y vibrante.

Si quieres saber más, visita la web oficial del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.