Siete cuevas subterráneas en Cataluña que no conocías
Si eres de los que ya están hartos de los planes de siempre, las cuevas subterráneas de Cataluña pueden ser tu escapada ideal. Sin colas, sin playas abarrotadas y con el misterio suficiente para dejarte sin palabras.
Estas siete cuevas escondidas esconden historias, formas curiosas y paisajes que no esperarías encontrar justo al lado de casa. Pero, alerta, no todo es visible a primera vista.
La Cataluña subterránea: un mundo por descubrir
La realidad es que Cataluña no solo vive de sol y mar. Hay todo un universo que se despliega bajo tierra, lleno de cuevas que han guardado secretos milenarios. Estas cavidades, además de ser un espectáculo natural, son testigos de la historia de la humanidad y de la geología.
Las visitas suelen ser guiadas, lo que ayuda a entender la importancia de cada lugar y evita que los más despistados acaben con los pies empapados o perdidos.
Pero no todo es cómodo: a veces hay que caminar por senderos estrechos y sentir el frescor constante del subsuelo. No obstante, la recompensa vale la pena. Y si eres del Camp de Tarragona, aquí encontrarás espacios a pocos kilómetros para una escapada de fin de semana muy diferente.
Las cuevas más destacadas y cómo llegar
Coves del Salnitre (Collbató)
Situadas en la falda del macizo de Montserrat, las Coves del Salnitre son un clásico con alma. Estas formaciones de formas sinuosas cautivaron incluso a Antoni Gaudí, que las tuvo como fuente de inspiración. Los visitantes recorren más de medio kilómetro bajo tierra con una temperatura constante de unos 14 ºC, ideal para escapar del calor del verano o del frío del invierno.
Cómo llegar: Collbató está a unos 60 km de Tarragona, accesible en coche por la AP-7 y la C-55. También hay autobuses interurbanos desde Barcelona que paran cerca de Collbató, pero el coche facilita más la visita.
Montaña de sal de Cardona
Cardona no es solo su imponente castillo medieval. Bajo tierra, hay una de las formaciones geológicas más singulares de Europa: la montaña de sal. Las antiguas minas de sal potásica, hoy convertidas en un museo, permiten ver cristales enormes y entender cómo se explotó este recurso durante décadas.
Al final del recorrido, un espacio museístico explica la relación entre la sal, la vida en el territorio y la geología del valle. Es uno de los planes más sorprendentes para combinar naturaleza, historia y ciencia.
Cómo llegar: Cardona está a unos 90 km de Tarragona. Lo mejor es ir en coche por la C-55. En la zona, puedes visitar el castillo y probar el famoso pan de Cardona, conocido por los hornos de la villa.
Cuevas prehistóricas de Serinyà
En el Pla de l'Estany, estas cuevas son un viaje directo a la prehistoria europea. Huellas neandertales y de los primeros humanos modernos quedan grabadas en las paredes y el suelo, y las visitas guiadas incluyen recreaciones que te harán sentir como un cazador paleolítico más.
Cómo llegar: Serinyà está un poco más lejos (a unos 200 km de Tarragona), pero vale la pena para los amantes de la historia y la arqueología. Lo mejor es ir en coche por la AP-7 y después por la C-66. Cerca hay restaurantes con cocina tradicional catalana que invitan a recuperar fuerzas.
En este vídeo podemos ver imágenes del parque de las Cuevas Prehistóricas de Serinyà, donde se muestran imágenes de las cuevas y las visitas guiadas que se realizan.
Otras cuevas singulares cerca de Tarragona
Coves Meravelles de Benifallet
Junto al río Ebro, las Coves Meravelles sorprenden por sus formas caprichosas y el ambiente acuático. Columnas, estalactitas y estalagmitas que parecen desafiar la gravedad crean un espectáculo visual único. Además, se conservan restos de antiguas ocupaciones humanas que aportan mucha historia a la visita.
Cómo llegar: Benifallet está a menos de 50 km de Tarragona. El coche es la mejor opción, por la N-420. En la zona, el Delta del Ebro es un lugar perfecto para seguir descubriendo naturaleza y gastronomía, con arroces y mariscos de primera.
Coves de Can Riera (Torrelles de Llobregat)
A pocos kilómetros de Barcelona, estas cuevas tienen un aire de gran cañón americano. Pero atención: el acceso está restringido para proteger la fragilidad del terreno. Es un buen lugar para soñar y planificar futuras visitas cuando se abran nuevas medidas de conservación.
Coves del Toll (Moià)
Estas cuevas, en Moià, son un tesoro paleontológico. Los fósiles descubiertos permiten reconstruir la fauna de la última glaciación y revelan que estos espacios fueron refugio humano durante miles de años. La combinación de ciencia y naturaleza hace que la visita sea muy completa y educativa.
La Roca dels Moros del Cogul
Al sur de Lleida, pero lo bastante cerca para una escapada de un día desde el Camp de Tarragona, hay este abrigo rocoso declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Las pinturas rupestres muestran rituales y escenas de caza, conectando arte e historia en un entorno natural espectacular. En este lugar también podemos visitar el Centro de Interpretación del Cogul.
Consejos prácticos y recomendaciones locales
- Ropa cómoda y calzado adecuado: algunas cuevas tienen terrenos irregulares y húmedos.
- Reserva previa: la mayoría de visitas son guiadas y con aforo limitado.
- Dónde comer: si vas a Cardona, prueba los platos de caza y el pan artesano; en Benifallet, no te pierdas el arroz del Delta.
- Dónde alojarse: para una experiencia completa, busca casas rurales cerca de las cuevas o pequeños hoteles en pueblos con encanto, como Collbató o Benifallet.
El turismo subterráneo es una forma diferente de descubrir Cataluña, menos masificada y muy enriquecedora. Si te apetece una escapada que combine naturaleza, historia y un toque de misterio, estas cuevas te dejarán con la boca abierta.
Para más información y reservas, consulta la web oficial de turismo de Cataluña catalunya.com, donde encontrarás detalles actualizados de cada lugar.
Las cuevas esconden un patrimonio natural y humano que conecta pasado y presente con una intensidad difícil de igualar. La realidad es que, después de recorrer estos espacios, mirarás la tierra de otra manera.